Pasos para elegir tus nuevos pisos de madera

La madera es un material durable, resistente, apto para trabajarse de diferentes formas e implementarse en las obras más diversas y, sobre todo, sumamente hermoso. De ahí que, si de elegir pisos se trata, los de madera destacan entre las primeras opciones a considerar.

Claro está que su costo puede ser más elevado que el de otros materiales, como el vinil o el laminado. Pero si analizas cuál es el promedio de vida de cada piso, encontrarás que los pisos vinílicos podrían necesitar renovación al cabo de cinco o diez años, y eso si no sucede algún accidente. Los pisos de madera, en cambio, pueden resistir décadas, siempre que se implementen los cuidados más elementales.

Otro atractivo de estos pisos es la calidez que aportan a la estancia donde los coloques. Y esto no sólo en términos de visión y diseño, sino que realmente pueden regular la temperatura de un espacio; por ello son perfectos para las habitaciones, donde se suele andar descalzo o con zapatillas muy ligeras.

Ahora bien, al llegar a la tienda de pisos de madera encontrarás una gran variedad de opciones en cuanto a marcas, grosores, texturas y tonos. No es raro sentirse perdido entre tantas posibilidades a elegir o terminar con una madera que lucía espectacular en la tienda, pero que realmente no corresponde al estilo o a las necesidades del espacio donde quieres instalarla.

Por eso, en este artículo te recomendamos seguir estos pasos al elegir tus nuevos pisos de madera:

  1. Evalúa los usos y las necesidades de la habitación

Aunque la madera puede lucir elegante y coordinarse con el estilo de cualquier espacio, hay habitaciones donde su instalación se desaconseja, debido a que las actividades que se llevan a cabo en ellas podrían dañar el material. Por ejemplo, no es muy recomendable colocar madera en el cuarto de baño, ya que la humedad constante de la habitación puede provocar que las tablas se deformen o que aparezcan hongos.

  1. Elige un tipo de madera para cada espacio

No tienes que colocar el mismo tipo y color de piso en todas las habitaciones de tu casa. De hecho, también es aconsejable tener en cuenta el uso y las actividades de cada lugar para optar por un tono o acabado determinado. En estancias como la sala o el comedor, donde hay más actividad, transita más gente y hay más posibilidades de ensuciar, conviene colocar madera de tonos oscuros. En las recámaras o estudios se pueden emplear tonos más claros. También puedes elegir acabados que den mayor protección a un piso de uso intenso.

  1. Contrata profesionales para instalar tus pisos

Es tentador pensar en ahorrar un poco al hacer el trabajo de instalación por cuenta propia. También hay quien disfruta de participar activamente en las obras que lleva a cabo en su casa. Sin embargo, los pisos de madera son una inversión de la cual esperamos mucho; queremos que se mantengan en buen estado y luzcan impecables por mucho tiempo. Y si hubiese algún problema con el material, también queremos contar con una garantía que nos ampare. Por eso, cuando se trata de hacer instalaciones como ésta, es mejor dejar el trabajo en manos de expertos.