Homosexualidad.
La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres
que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante
hacia personas del mismo sexo. Su origen psíquico permanece en gran
medida inexplicado.
La Sagrada Escritura la presenta como depravación
grave (cf. Gn 9,1.29; Rm 1, 24-27)
La Iglesia declara que los actos homosexuales son en sí mismos desordenados;
contrarios a la ley natural; cierran el acto sexual al don de
la vida; no proceden de una verdadera complementariedad afectiva
y sexual; no pueden recibir aprobación en ningún caso.
Para
los hombres y mujeres que presentan tendencias homosexuales instintivas
que no han elegido su condición homosexual, ésta constituye una
auténtica prueba.
Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza, evitando
todo signo de discriminación injusta. Si estas personas son cristianas,
han de realizar la voluntad de Dios, uniendo al sacrificio de Cristo
las dificultades que encuentren por su condición.
Están llamadas a la castidad, mediante
el dominio de sí, la educación de la libertad interior y a veces
mediante el apoyo de una amistad desinteresada.
La
oración y la gracia sacramental son muy importantes para ellos,
para que consigan la perfección cristiana. (Catecismo de la Iglesia
Católica 2357ss) |
Biblioteca Virtual |