María Madre de Dios y Madre nuestra ¿ Por qué ? (Parte 2/5)

 

¿Pudo Dios, preservar inmune de pecado original a la Bienaventurada Virgen María? ¿Convenía que así fuera?. Luego la Bienaventurada Virgen María, preservándola Dios, fue concebida sin mancha del pecado original.

Santo Tomás nos dice: “A los que Dios elige para una misión determinada, los prepara y dispone de tal modo que sean idóneos para aquello a que son elegidos”.

¿Murió? San Epifanio dice: “Aunque no lo afirmo completamente, ni defino que fuese inmortal, tampoco puede asegurar que murió”

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26. ¿CUÁNTO TIEMPO DURARON LA AUTORIDAD DE MARÍA O BIEN, LA SUJECIÓN FILIAL DE CRISTO?
Duró hasta que Cristo llegó a la edad de perfecto varón y comenzó su vida pública. Pues así como los demás hijos, cuando son mayores y capaces de mirar por sí mismos, dejan de estar sujetos a la autoridad paterna o materna; así Cristo semejante en todo a nosotros, excepto en el pecado, cuando llegó a ser hombre perfecto, se desligó de la autoridad materna. María cumplió siempre como Madre.

27. ¿CUÁL ES EL FUNDAMENTO DE TODAS LAS GRACIAS Y PRIVILEGIOS CONCEDIDOS A MARÍA?
La raíz y razón de todo, es su divina maternidad. Así lo explican algunos de los Santos Padres. San Bernardo: “El hacedor de los hombres, que, para hacerse hombre, había de nacer de hombre; debió elegir de entre todos y aun formar tal Madre cual sabía que le convenía y que había de agradarle”.
San Anselmo: “Era conveniente que la Virgen brillara con tal pureza, que no pudiera imaginarse mayor después de Dios...”
San Bernardino de Siena: “Que una mujer concibiera y diera a luz a Dios, es y fue un milagro. Convenía, por así decirlo, que la mujer fuera elevada a cierta igualdad divina por una casi infinitud de perfecciones y gracias, igualdad a la que nunca había llegado criatura alguna.
¡Que torrente de carismas del Espíritu Santo, descendieron seguramente sobre la Santísima Virgen a la hora de la divina Concepción!”
Continua San Bernardino: “Es regla general de todos las gracias singulares comunicadas a alguna criatura que cuando por la gracia divina es elegido alguien para un destino singular o algún estado sublime, se le concedan todos los carismas que tanto a la persona así elegida como a su oficio les son necesarios". Contrario a lo que erróneamente se dice: “El fin justifica los medios aquí habría que sostener que el fin especifica los medios”.

28. ¿QUÉ PRIVILEGIOS DEBEN ATRIBUIRSE A MARÍA COMO PROVENIENTES A LA DIVINA MATERNIDAD?
Todos, dice San Lorenzo Justiniano: “Todo lo que hay de honor, de dignidad, de mérito, de gracia, de gloria. Todo se halla en María, pues así convenía a la Madre del Unigénito de Dios, Hacedor de todas las cosas”. Santo Tomás de Villanueva dice: “En Ella se encontraba la paciencia de Job, la mansedumbre de Moisés, la fe de Abraham, la sabiduría de Salomón, la pureza de las vírgenes, la fortaleza de los mártires. En Ella, en fin, todos los dones del Espíritu Santo”.

29. ¿QUÉ SIGNIFICA INMACULADA CONCEPCIÓN?
Que la Virgen María en el primer instante de su concepción fue preservada inmune de toda mancha o culpa original.

El Papa Pío IX así lo explica en el documento “Ineffabilis Deus”: “Declaramos y definimos que la doctrina que defiende que la Beatísima Virgen María en el primer instante de su concepción fue, por singular gracia y privilegio de Dios Omnipotente, en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, y por tanto debe ser firme y creída por todos los fieles”.

La razón nos dice: ¿Pudo Dios, preservar inmune de pecado original a la Bienaventurada Virgen María? ¿Convenía que así fuera?. Luego la Bienaventurada Virgen María, preservándola Dios, fue concebida sin mancha del pecado original.


30. MARÍA POR SU CONDICIÓN HUMANA ¿PUDO ENTONCES, PECAR?
La Virgen María fue siempre inmune de todo pecado, actual, mortal o venial y desde luego original como acabamos de ver.
En el documento “Ineffabilis Deus” se dice: “Ella, más que los ángeles y santos, reunió en sí, todos los carismas celestiales y, toda hermosa y perfecta, poseyó tal plenitud de inocencia y santidad que, fuera de Dios, no puede concebirse mayor”.

La Sagrada Escritura dice: Gen. 3,15 “Pondré enemistades entre ti y la mujer”. Lc. 1,28 “Dios te salve llena eres de gracia..”

Ahora bien, el pecado mortal, deja vacía el alma, el venial, semivacía, como dice San Alberto Magno: “Y María según el ángel está llena de gracia. Luego en Ella, no hay pecado alguno”.

El Cantar de los Cantares 4,7 dice: “Toda eres hermosa, amiga mía y mancilla no hay en ti”.

Santo Tomás nos dice: “A los que Dios elige para una misión determinada, los prepara y dispone de tal modo que sean idóneos para aquello a que son elegidos”.

Ahora bien la Virgen María fue elegida por Dios para ser Madre.

31. ¿DESDE QUÉ TIEMPO FUE IMPECABLE MARÍA?
Desde su nacimiento, nunca cometió pecado, ni siquiera venial. Y antes de la concepción del Hijo de Dios, fue custodiada de todo pecado por la gracia; después de la concepción del Hijo fue confirmada, amparada y fortalecida por la virtud del Altísimo, de tal manera, que no pudiese en absoluto cometer pecado.

Dice Santo Tomás: “Primeramente fue liberada de la culpa original en su santificación; en segundo lugar, fue totalmente libre del fomes del pecado en la concepción del Hijo de Dios; y en tercer lugar, fue liberada de toda miseria en su glorificación”.

San Buena Ventura dice: “Cuando tuvo en su seno (María) al Santo de los santos, entonces fue santificada de modo conforme a su Hijo, no sólo en cuanto a la impotencia para el pecado, sino también en cuanto a la imposibilidad de caer en pecado; de donde, como fue imposible por el honor de su Hijo que tuviese otro hijo, así fue imposible que después tuviese nunca pecado; y así como fue imposible que fuera violada la virginidad de la carne en que había habitado el Hijo de Dios, así fue imposible que su alma fuera manchada por cualquier culpa”

REFELEXION SOBRE LA GRACIA. El Dios – Hombre: Jesucristo, por medio de su satisfacción y su mérito redentor, realizó en principio y objetivamente, la reconciliación de los hombres con Dios.
Cada hombre tiene que recoger y apropiarse esa redención objetiva, por medio de la redención subjetiva. El acto o la acción de aplicar el fruto de la redención, se llama justificación o satisfacción. El fruto mismo de la redención, recibe el nombre de Gracia de Cristo.

El principio de la redención subjetiva, es la Santísima Trinidad. Pero la redención subjetiva, no es únicamente obra de Dios, sino que requiere la libre cooperación del hombre, como corresponde a la naturaleza humana, dotada de razón y libertad.

El misterio insondable de la gracia radica en la íntima cooperación y engranamiento de la Virtud Divina y la Liberad humana.

32. ¿QUÉ ES LA GRACIA?
a). Subjetivamente hablando es el sentimiento de condescendencia o benevolencia que tiene una persona hacia otra. En particular la que Dios tiene con el hombre

b). Objetivamente: el don gratuito que procede de este sentimiento.

33. ¿QUÉ ES LA GRACIA EN SENTIDO PROPIO?
En sentido propio y estricto es un don sobrenatural, que Dios, por su libre benevolencia, concede a una criatura racional para su eterna salvación.

34. GRACIA INCREADA Y CREADA
Increada, es Dios mismo.
Creada, es un don sobrenatural distinto de Dios, o un efecto causado por El.

35. ¿EN QUÉ MOMENTO LA VIRGEN MARÍA FUE ENRIQUECIDA CON LA GRACIA?
En el primer instante de su concepción. Dice la Sagrada Escritura en Lucas 1,28 “Dios te salve llena de Gracia”

El Papa Pío IX dice en “Ineffabilis Deus” “Dios da a cada uno las gracias según su vocación. La vocación de María era ser Madre de Dios. Podemos imaginar, por consiguiente, el caudal de gracias que Dios derramó en Ella”.

36. ¿CUÁNTAS Y CUÁLES GRACIAS REGALÓ DIOS A MARÍA?
Todas, hasta ubicarla en el límite de lo humano y lo divino; pues si iba a ser Madre del Hijo del Altísimo, así lo requería o lo exigía, lógicamente la divinidad. Más aún las virtudes y dones del Espíritu Santo, brillaron en María con tal intensidad a partir de ese momento, que los Ángeles y Santos quedaron deslumbrados de tanta belleza.

37. ¿QUÉ ES LA VIRTUD?
La virtud natural es un hábito adquirido que hace más fácil la práctica de actos buenos. Virtud sobrenatural o infusa es, un principio de acción que Dios infunde en el alma y le permite hacer actos sobrenaturales.

38. ¿QUÉ OTRAS VIRTUDES HAY?
Cardinales – morales e infusas – teologales.
Cardinales o morales son: Justicia, templanza, fortaleza y prudencia.
Infusas – teologales son: Fe, Esperanza y Caridad.

39. ¿QUÉ SON LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO?
Hábitos sobrenaturales que perfeccionan las virtudes infusas, recibidas con el Bautismo y capacitan el alma, para responder con facilidad y prontitud a las mociones divinas. El Concilio de Trento dice: “Estos dones son para nosotros, una fuente divina, de la cual bebemos el conocimiento vivo de los preceptos de la vida cristiana y podemos gustar la habitación del Espíritu Santo en nosotros”.

40. ¿CUÁNTOS SON LOS DONES DEL ESPÍRITU SANTO?
Entre otros muchos sobresalen siete: Cuatro del entendimiento: Sabiduría, ciencia, entendimiento y consejo.
Tres a la voluntad: Fortaleza, piedad y temor de Dios.
Los dones se distinguen de las virtudes infusas, porque el principio motor de esta, son las potencias del alma, dotadas sobrenaturalmente; mientras que el principio motor de los dones inmediatamente el Espíritu Santo.
Las virtudes nos capacitan para los actos ordinarios; los dones para actos extraordinarios y heroicos.

41. ¿CÓMO SE DIERON LAS VIRTUDES TEOLOGALES O INFUSAS EN MARÍA?
Estas se infunden juntamente con la gracia santificante, de la cual se derivan como propiedades, de tal modo que, cuanto más perfecta sea la gracia, tanto más perfectas serán también las virtudes que procedan de ella. Y como la gracia de la Virgen Madre de Dios fue perfectísima, hay que decir que las virtudes infusas, florecieron en ella en sumo grado y en forma especial.

42. DE LA FE
Se dio en ella la fe teologal con tanta profundidad que exclama San Ambrosio: “Ves que María no dudó sino que creyó y por eso consiguió el fruto de la fe”.

San Agustín exclama: “María fue más dichosa recibiendo la fe de Cristo que concibiendo la carne de El”.

La razón – la fe es de las cosas divinas que no vemos; y la Santísima Virgen al menos de modo permanente, no vio en esta vida la divina esencia.

43. DE LA ESPERANZA
La esperanza teológica, es el deseo de Dios no poseído aún, sino que ha de poseerse con el auxilio de la gracia. En el orden natural la esperanza sigue a la fe. La Virgen María, como hemos visto, tuvo una gran fe. Luego tuvo también la esperanza.

44. DE LA CARIDAD
Cuanto mayor es la gracia, tanto más perfecta es la caridad. La Virgen María desde el principio fue llena de gracia. La caridad es la amistad del hombre con Dios. ¿Y puede haber alguien con mayor amistad que María?

45. VIRTUDES CARDINALES - MORALES

LA PRUDENCIA: Es una virtud sobrenatural y moral que inclina el entendimiento, a elegir en cada caso lo mejor en orden a nuestro objetivo o bien al último fin.

LA JUSTICIA: En sentido propio es igual a santidad. Aquí no se toma así, sino como: La constante y perpetua voluntad, de dar a cada uno lo suyo.

LA FORTALEZA: Virtud que robustece el ánimo para afrontar los mayores peligros y sufrir los más duros trabajos.

LA TEMPLANZA: Virtud que modera el apetito concupiscibles de las cosas que nos seducen, como son los delitos del tacto y del gusto.
Si consideramos la sustancia de cada una de las virtudes veremos que en la Santísima Madre de Dios abundaron estas virtudes, cierta y lógicamente.

46. VISTAS ALGUNAS PERFECCIONES Y PRERROGATIVAS QUE ADORNARON EL ALMA DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA, VEAMOS AHORA ALGUNAS CUESTIONES RELACIONADAS CON LO FÍSICO. POR CONSIGUIENTE: ¿QUÉ ASPECTO TUVO MARÍA?
La bienaventurada Virgen María tuvo un cuerpo de complexión perfectísima. Dice el gran teólogo Suárez: “Afirmar lo contrario no solamente repugna a la recta razón y a la autoridad, sino más aún es temeraria”.

San Antonio dice: “La Bienaventurada Virgen María tuvo un natural óptimo y una complexión y disposición corporal perfectísima”

La razón nos dice, si de María iba a tomar carne, sangre y sustancia el Hijo de Dios, es lógico pensar que debió ser perfectísima. Más aún:
a). La Virgen María jamás padeció enfermedad alguna corporal (sentencia común de teólogos)
b). Por otra parte: La Virgen María tuvo un dominio completo en todas sus potencias y actos de las mismas; de tal modo que, ni siquiera un solo movimiento de los llamados (primo primi) fue en ella involuntario. (actos humanos y hominis).

47. ¿MURIÓ LA VIRGEN MARÍA?
Veamos: San Pablo dice en Romanos 5,12: “Por tanto así como por un hombre entró el pecado en este mundo y por el pecado la muerte, así también pasó la muerte a todos los hombres por aquel en quien todos pecaron”. La Virgen María no pecó en Adán, sino que fue inmune de todo pecado. Luego no pudo incurrir en tal pena. Pero ciertamente la muerte es pena del pecado y también condición natural del hombre.

San Epifanio dice: “Aunque no lo afirmo completamente, ni defino que fuese inmortal, tampoco puede asegurar que murió”
La Sagrada Escritura nada dice al respecto. En el siglo IV la tradición señalaba que la Santísima Virgen no murió, sino que sin morir subió a los cielos. Ambas opiniones (murió, no murió) carecen de pruebas decisivas, aunque una es más probable que la otra.

Al margen de la cuestión anterior, ahora la pregunta es:

48. ¿CUÁNTO TIEMPO ESTUVO MARÍA EN LA TIERRA ANTES DE SUBIR AL CIELO?
Entre la variedad de opiniones, la más probable es ésta: convenía que la Santísima Virgen viviera algunos años después de la Ascensión de su Hijo, por que la naciente Iglesia, era todavía demasiado débil para soportar las crueles persecuciones que se avecinaban y necesitaba de la ayuda, luz y auxilio de María, cuya dulce presencia prestaría a todos consuelo en la tribulación, luz en la doctrina, fortaleza y valor en la lucha.

49. ¿ESTUVO SUJETA LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA A LA CORRUPCIÓN DEL SEPULCRO EN CASO DE QUE HAYA MUERTO?
Hay que distinguir entre la muerte y la corrupción del sepulcro, pues puede darse lo primero, sin que se de lo segundo como aconteció en la muerte de Cristo.

Además: a) Generalmente (no siempre) la muerte es pena del pecado. La Santísima Virgen no tuvo pecado. Luego no tuvo la muerte que corrompe, que deforma, que convierte el cuerpo en polvo y ceniza.
b). La incorrupción corporal de María, puede considerarse a partir de su Asunción ciertamente y es de fe y es un dogma; lógicamente también antes de ella (Asunción).

c). ¿Nos atreveríamos siquiera a pensar que la Madre de Dios sufrió la corrupción, descomposición de su cuerpo? ¿De ese cuerpo que había sido Templo vivo del Espíritu Santo?

50. REFLEXIONES

San Antonio dice: “Llegó a tal grado de hermosura María, que no puede caber ni imaginarse otro ser mayor, en la naturaleza racional”.

San Ambrosio dice: “Tanta era su gracia que no solo conservó en si la virginidad, sino que también imprimía en los que trataba el sello de la integridad”.

Santo Tomás dice: “La gracia de la santificación, no sólo reprimió en la Virgen, los movimientos ilícitos sino que también obró con toda eficacia en los otros (demás), para que así, aunque hermosa de cuerpo no pudiera ser deseada por nadie”.

Santo Tomás de Villanueva dice: “Virgen pura e inmaculada única, para quien la virginidad tuvo la nota distintiva de hacer vírgenes a los que la miraban, pues era la suya una virginidad que engendraba vírgenes”.

 

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