María Madre de Dios y Madre nuestra ¿ Por qué ? (Parte 3/5)

 

San Irineo: ¿Qué tendría de grande, ni que signo sería, que diera a luz una doncella que había concebido de varón esto que ocurre a todas las mujeres? Signo o señal es, que una Virgen conciba y de a luz sin dejar de ser virgen.

San Amadeo Obispo dice: “Elevada con clamores de gozo y de alabanza, es colocada en la gloria la primera después de Dios, entre todos los moradores del cielo”.

San Alberto Magno: “Ella misma nos dio a su Hijo y con El todas las cosas”.

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Parte 5

51. ¿QUÉ ES LA VIRGINIDAD?
Esta puede considerarse de dos maneras: Física y moralmente. ¿Qué es una y qué es la otra? Se pueden definir así: “Integridad de alma y cuerpo de todo apetito carnal”.

52. ¿FUE MARÍA VIRGEN ANTES DEL PARTO?
Efectivamente María fue virgen antes del parto, concibiendo a Cristo Señor por la sola virtud del Espíritu Santo. El A.T. dice: Isaías 7,14: “He aquí que concebirá una virgen y parirá un hijo y será llamado Emmanuel”.

Isaías 9,6-7: “Ha nacido un niño para nosotros y un Hijo se ha dado a nosotros y el principado ha sido puesto sobre su hombro....”.

El N.T. dice: San Lucas 1, 26-38 “El ángel Gabriel fue enviado a una Virgen...”.

San Mateo 1,18: La concepción de Jesucristo fue de este modo: “Estando desposada María su Madre con José y no cohabitando todavía cuando se encontró encinta por obra del Espíritu Santo...”

Las palabras de San Mateo demuestran la concepción virginal de Cristo, pues es obra del Espíritu Santo y no de varón alguno.

Además, hay que recalcar, que el Ángel dice: “Que una Virgen concebirá y parirá un hijo”.

Los Santos Padres dicen:
San Irineo: ¿Qué tendría de grande, ni que signo sería, que diera a luz una doncella que había concebido de varón esto que ocurre a todas las mujeres? Signo o señal es, que una Virgen conciba y de a luz sin dejar de ser virgen.

San Efrén: “Tu engendraste a Dios y al hombre, virgen antes del parto, en el parto y después del parto”.

San Gregorio Nazianceno, San Epifanio, San Agustín y San León Magno dicen lo mismo.

53. ¿FUE MARÍA VIRGEN EN EL PARTO, ES DECIR, CONSERVÓ SU VIRGINIDAD?
Efectivamente, así se deduce de la Sagrada Escritura. Isaías 7,14: “He aquí que una virgen concebirá y parirá un hijo...”

Lucas 2,7 dice: “Y parió a su hijo primogénito y lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre”. Lo cual en verdad no hubiera podido hacer María, si hubiera estado sujeta a las molestias comunes, de las demás mujeres.

Unánimemente los santos padres, desde los tiempos apostólicos, afirman implícita o explícitamente el parto virginal de María.

San Agustín dice: “Si la integridad de María se hubiera destruido por el que de Ella nació: Este ya no nacería de virgen y toda la Iglesia profesaría falsamente este concepto; lo que obviamente no puede ser”.

La razón nos dice que la presencia del Verbo de Dios en el mundo exigía, el seno incorrupto de la Virgen.

San Bernardino dice: “El rayo de luz no disminuye a la estrella su claridad, ni el Hijo a la Madre Virgen, su integridad”.


54. ¿CONSERVÓ MARÍA SU VIRGINIDAD DESPUÉS DEL PARTO?
Perfectamente permaneció Virgen.

La Sagrada Escritura en Ezequiel 44,2: “Esta puerta está cerrada, no se abrirá y hombre no pasará por ella, porque el Señor Dios, ha entrado por ella y quedará cerrada” (En sentido espiritual se pueden aplicar a la Virgen María).

Los Santos Padres así lo afirman. San Ambrosio dice: “¿Qué puerta es esta sino María, por la que Cristo entro en este mundo cuando fue dado a luz en el parto virginal, y no destruyó la integridad de la Virgen?”.

Santo Tomás dice: “¿Qué es la puerta cerrada en la casa del Señor?, sino que María será siempre intacta”.


55. TABLA GENEALÓGICA DE JOSÉ Y MARÍA


56. ¿QUÉ DEBE ENTENDERSE POR ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA?
Significa la traslación gloriosa de la Virgen en cuerpo y alma al cielo; a diferencia de la Ascensión que significa que Jesús subió al cielo por su propia virtud.

Aunque este privilegio de la Madre de Dios, no se encuentra explícitamente en la Sagrada Escritura, pero fue siempre creencia tradicional de la Iglesia desde la época apostólica, enseñada por los Santos Padres y Doctores; como tal tenido por el Magisterio Ordinario y solemnemente definido como dogma de fe el 1º. de Noviembre de 1950 por el papa Pío XII.

Esta es la declaración: “Pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma de revelación divina que la Inmaculada Madre de Dios siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste”.

Al principio de ésta respuesta decíamos que éste privilegio no se encuentra explícitamente pero si implícitamente en la Sagrada Escritura. Lucas 1,28: “Llena de gracia...” Cantar de los Cantares 6,9: “Quien es ésta que marcha.... hermosa como la luna...”.

Los Santos Padres: San Gregorio de Tous dice: “El Señor mando trasladar al Paraíso en una nube el cuerpo santo de María...”

San Amadeo Obispo dice: “Elevada con clamores de gozo y de alabanza, es colocada en la gloria la primera después de Dios, entre todos los moradores del cielo”.

57. ANTERIORMENTE HABLÁBAMOS DE LA REDENCIÓN SUBJETIVA Y OBJETIVA. ESTA ÚLTIMA ES TODO LO HECHO POR CRISTO. Y CAUSA UNIVERSAL DE LA SALVACIÓN HUMANA. PUEDE ESTA (OBJETIVA) ESTUDIARSE EN LO GENERAL O MÁS EN ESPECIAL. POR CONSIGUIENTE ¿COOPERÓ MARÍA A LA REDENCIÓN EN GENERAL?
Así es. Remotamente, por la cual, María dio a Cristo por acción no solamente física, sino plenamente voluntaria su carne, para que pudiera pagar en ella el precio de nuestra redención. Próximamente, es decir cooperando a su modo inmediatamente, con acciones personales a dicha redención, consumada en la Pasión y Muerte de Cristo.

En la Sagrada Escritura aunque no se encuentre en ella expresamente que María cooperó a la redención, sin embargo, explícita y claramente se dice: “Madre de Cristo” Mateo 1,18 “Madre del Señor” Lucas 1,43 “Madre de Jesús” Juan 2,11.
Ahora bien en la misma Sagrada Escritura, queda demostrado que Jesús, es el Redentor del mundo. Luego María, que es su madre, por lo mismo, coopera a la redención, en cuanto que Ella da al mundo su Redentor.

58. EN ESPECIAL ¿COOPERÓ MARÍA A LA REDENCIÓN?
Efectivamente. Si consideramos cada uno de los aspectos que tuvo la Redención de Cristo, encontraremos la cooperación especial de María en ellos.

59. LA REDENCIÓN OBJETIVA POR LA CUAL SE ADQUIEREN Y ACUMULAN COMO EN DESPOSITO, LOS FRUTOS DE LA REDENCIÓN, CONSTITUYÉNDOSE ASÍ EL TESORO INFINITO DE LAS GRACIAS; LA VIRGEN TUVO UNA COOPERACIÓN MUY ACTIVA. Y LA PREGUNTA ES AHORA: ¿CÓMO FUE LA COOPERACIÓN A LA REDENCIÓN SUBJETIVA?
La cooperación de la Virgen a la redención subjetiva, no es otra cosa que su intervención personal, en la aplicación de los frutos y distribución de las gracias redentoras.

Dicha cooperación puede ser mediata (radical), o inmediata (formal)

La primera es evidente, pues todas las gracias de la redención, nos vienen ciertamente por María, en forma mediata, por habernos dado al Salvador, cabeza y fuente de todo bien.

Dice San Alberto Magno: “Ella misma nos dio a su Hijo y con El todas las cosas”.


60. ¿COOPERA LA VIRGEN MARÍA, PRÓXIMA, ACTUAL E INMEDIATAMENTE A LA DISPENSACIÓN DE TODAS LAS GRACIAS?
El Papa Benedicto XIV dice: “La misma Virgen, es el Río Celestial por donde pasa y llega hasta el abismo de las miserias humanas, el torrente de todos los dones y de las gracias todas”.


El Papa Pío VII dice: “Lo que la Beatísima Virgen María, inspirada por el Espíritu Santo, profetizó de si misma: Me llamarán Bienaventurada todas las Naciones; se ha cumplido, pues se han levantado templos por todo el orbe en su honor, ha crecido la devoción en todo el mundo, en forma verdaderamente palpable”.

El Papa León XIII dice: “El gran tesoro de gracias, ganado por Jesucristo no se nos da sino por María, según la voluntad del mismo Dios; de tal manera que así como nadie puede llegar al Padre sino por el Hijo, casi del mismo modo, nadie puede llegar a Cristo sino por María”.

San Víctor dice: “En tus manos están los tesoros de la misericordia divina. No se cierre nunca tu mano, pues tu gloria, lejos de oscurecerse, aumenta en esplendores cuando los penitentes, justificados con el perdón, son llevados a la gloria”.

61. ¿ES NECESARIA ENTONCES LA MEDIACIÓN DE MARÍA?
Afirmativamente. Dicen los teólogos: “Todos los dones que Dios concede a sus fieles los dispensa por manos de María, de éste modo quiere El honrarla. Ninguna criatura consigue de Dios la gracia sino por dispensación de su misma piadosísima Madre”.

Las súplicas de los Santos no nos alcanzan bien alguno si a ellos no se añade la súplica de María.

El escritor y teólogo Valdivielso imagina a Dios hablando así de María:

¡Oh sola, con quien tengo dividido.
El trino imperio; porque sola tienes.
De mi sumo poder, poder cumplido.
Para distribuir mis ricos bienes!

¡Oh sola, a quien jamás he diferido.
Los altos dones que a pedirme vienes!
¿Qué te podré negar de ningún modo?
Pues que, siendo yo tuyo es tuyo todo!

62. ¿QUÉ INFLUENCIA TIENE MARÍA EN LA DISPENSACIÓN DE LA GRACIA QUE SE HA CONFERIDO POR LOS SACRAMENTOS?
Es conocido que los sacramentos confieren la gracia a los que voluntariamente no lo impiden, es decir por si mismos, por la fuerza intrínseca dada al sacramento.

La gracia conferida por el sacramento es doble: Santificante y Sacramental. La primera es común a todos (sacramentos), la segunda, es propia y distinta en cada sacramento. Aquella se produce de nuevo o se aumenta; ésta no se produce sin la primera.
Santo Tomás dice: “Juntamente con los efectos propios, producen los sacramentos un efecto común que es la gracia santificante, la cual se da por el sacramento al que no la tiene”.

De aquí que sea totalmente imposible en el que recibe el sacramento la producción de la gracia sacramental sin la de la gracia santificante.

Es indudable que las gracias ordenadas a los fines de los sacramentos y que sin ellas se confieren por Dios de modo extraordinario en especiales necesidades de la vida cristiana; penden de la intervención de María como todas las gracias actuales, que en la presente providencia, se confieren a todos los hombres.

63. ¿QUÉ RELACIÓN SE DA ENTRE MARÍA Y LA SAGRADA EUCARISTÍA?
Puede pensarse con acierto que la Santísima Virgen María contribuyó no poco a la institución, en beneficio nuestro de la Santísima Eucaristía, la cual ha sido llamada no sin razón por san Gregorio Niceno, “Misterio de la Virgen”.

Remotamente cooperó a la institución, en cuanto que, el Cuerpo de Cristo presente bajo las especies sacramentales, nació de la misma Santísima Virgen.

Próximamente la Santísima Virgen cooperó a la institución de la Sagrada Eucaristía, pues conocía perfectamente la promesa que había hecho su Hijo de dar su propio cuerpo y sangre, bajo las especies de pan y vino en alimento.

¿Quién mejor que Ella llevada por el conocimiento de esa maravillosa promesa, podía influir en la realización inmediata de tal sacramento?

Cristo instituyó este sacramento por amor a los hombres y es indudable que a la Santísima Virgen tuvo que amarla incomparablemente más que a todos los hombres juntos.

También cooperó María a la institución de la Eucaristía por su seguramente, ferviente deseo, por súplicas, etc.

64. ¿QUÉ RELACIÓN SE DA ENTRE MARÍA Y LA IGLESIA?
La Iglesia en su existencia fundamental nació de la muerte de Cristo. Hechos de los Apóstoles 20,28 “Mirad por vosotros y por toda la grey en la cual el Espíritu Santo, os ha puesto por obispos para gobernar a la Iglesia de Dios, la cual ganó con su sangre”.

San Juan Crisóstomo dice: “Salió de su costado sangre y agua. Y de éstas fuentes se constituyó la Iglesia”.


San Buenaventura dice: “Para que la iglesia se formara del costado de Cristo dormido en la cruz...., permitió, por disposición divina que uno de los soldados atravesara, abriéndole con una lanza, aquel sagrado costado”.

De esta doctrina se deduce espontáneamente que la Santísima Virgen, asociada a su Hijo, Cristo Redentor, intervino también a su modo en el nacimiento de la Iglesia.

El papa León XIII afirma: “La Santísima Virgen, así como es Madre de Jesucristo, también lo es de todos los Cristianos, ya que en el Monte Calvario los engendró entre los supremos tormentos del Redentor”.

65. HABIENDO SIDO EN TODO TIEMPO TANTA Y TAN EXCELSA AYUDA Y PROTECCIÓN DE MARÍA A FAVOR DE LA IGLESIA, ES CLARO QUE DEBE SER INVOCADA, CON UNA CONFIANZA SIN LÍMITES Y DE ACUERDO CON LAS CIRCUNSTANCIAS.
Por ello cinco son los principales títulos y ministerios que le vienen a la Virgen María de su consorcio en la Redención, a saber: Mediadora, Corredentora, Madre Espiritual de los Cristianos, Patrona y Abogada y finalmente Reina y Señora de todo el orbe.

66. ¿QUÉ SIGNIFICA MARÍA MEDIADORA?
Mediador en general es aquel que, siendo medio entre dos o más, trata de unirlos y reconciliarlos de algún modo.
En el mediador han de considerarse dos cosas:
a) La razón de medio.
b) El oficio de unir o reconciliar a los que están separados.

Que Cristo Señor Nuestro es mediador, lo atestigua claramente San Pablo diciendo: “Uno es Dios y Uno el mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo – Hombre”. Tim. 2, 5

Cristo es mediador en el orden ontológico y ciertamente natural, porque tiene algo común con aquellos entre los cuales media, (Dios y los hombres), a saber: La naturaleza divina y humana.

Propuesta ésta doctrina de Cristo Mediador, podemos pasar a ver la mediación Mariana cuyo modelo es Cristo.

Según los conceptos anteriores podemos afirmar que María es con razón, mediadora del género humano; pues:
a) De una parte está unida a los hombres y pertenece, por su propia naturaleza, a la familia humana; y de otra.
b) Está tocando en los confines de la divinidad por razón de su Maternidad Divina, a cuyo parentesco con el mismo Dios, que habita la luz inaccesible, acompañan tan eximios dones, que la levantan sobre toda criatura y la separan totalmente de los pecadores.

El papa León XIII dice: “De aquí que justísimamente.... entre otros muchos títulos se le llame Señora y Mediadora Nuestra”

San Pío X la llama: “Mediadora y Conciliadora poderosísima de todo el orbe para con su unigénito Hijo”

El papa Pío XI dice: “Apoyada en sus ruegos cerca de Cristo, que siendo único mediador de Dios y los hombres, quiso que se le uniera su madre como abogada de los pecadores, mediadora y administradora de la gracia”.

San Epifanio dice: “Ella es la mediadora del cielo y la tierra”

San Atanasio de Florencia dice: “Así como Cristo es mediador nuestro, también su madre es mediadora, porque procura la reconciliación de los pecadores con Dios”.

67. ¿PUEDE SER LLAMADA LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA UNIDA A CRISTO REDENTOR, EN LA OBRA DE LA REDENCIÓN HUMANA, CORREDENTORA DE LOS HOMBRES?
Con mucha razón se puede llamar a la Virgen María Corredentora del género humano. Corredentora significa cooperación, asociación con Cristo. María participa en las acciones y pasiones de Cristo. Luego María es verdadera corredentora, pues en la Sagrada Escritura consta su participación.

Claro que el título de corredentora, no menoscaba la dignidad de Cristo Redentor, puesto que no significa necesariamente que la Santísima Virgen tomara parte activa en la redención, del mismo modo y en el mismo grado que Cristo, sino una cooperación no igual, sino inferior y subordinada.

68. ¿ES LA VIRGEN MARÍA, MADRE ESPIRITUAL DE LOS HOMBRES?
María engendrando a Cristo autor de nuestra vida, es verdaderamente madre nuestra, en el orden sobrenatural.

Es madre la mujer que da a su prole la vida temporal. María nos da la vida espiritual, ella por consiguiente es madre espiritual de los hombres.

El papa León XIII dice: “Virgen Santísima, así como eres Madre de Cristo, lo eres también de los cristianos”.
El papa Pío XI dice: “Ella misma por el hecho de haber dado a luz al redentor del género humano es, de cierto modo madre de todos nosotros, a quien Cristo se dignó tener por hermanos”. Rom. 8, 29.

Pío XII dice: “Ella... unida siempre estrechamente con su Hijo, lo ofreció al eterno Padre en el Gólgota, juntamente con el holocausto de sus derechos maternos y de su materno amor, por todos los hijos de Adán...”.

La Sagrada Escritura dice: Juan 19, 25-27: “Estaba junto a la cruz de Jesús, su madre y la hermana de su madre, María de Cleofás y María Magdalena... Mujer he ahí a tu Hijo... he ahí a tu madre...”

La maternidad espiritual de María y la correlativa filiación espiritual de los hombres, están bíblicamente contenidos, en estas palabras de Jesucristo en la cruz, el cual al dirigirlos a la Santísima Virgen y a san Juan, no solo quiso con ellos proveer a la orfandad de su madre, sino también la de sus hermanos los hombres.

69. ¿ES MARÍA ABOGADA Y PATRONA DEL GÉNERO HUMANO?
María es la más adecuada para hacer de abogada y patrona del género humano, en el negocio de nuestra salvación eterna; pues goza de un poder inefable cerca de Dios y además tiene un afán inmenso de nuestra salvación.

Dice el papa Pío VII “Con tanto afán y tanto amor procura la Virgen María obtenernos a todos la divina ayuda, que así como por Ella bajo Dios a la tierra, también por Ella suben los hombres al cielo”.

El Papa Pío XII la llama: “Reina y Abogada nuestra amorosísima”.

San Juan 19,26 refiere que Cristo estando para morir, dijo a su madre con respecto a Juan estas palabras. “Mujer he ahí a tu hijo...”. con estas palabras el Señor nos encomendó a todos al cuidado, protección e intercesión de la Santísima Virgen, dándonos confianza para acudir a ella en todas nuestras cosas, como Madre y Señora amadísima.

70. ¿ES MARÍA REINA Y SEÑORA?
Para dar la respuesta, es necesario primero considerar la realeza de Cristo.

Solo se llama rey, propia y formalmente, al que tiene el oficio de regir una sociedad perfecta o de ordenar la multitud de una sociedad perfecta, al fin común.

Es evidente que Cristo en cuanto Dios es Rey universal, a quien compete la potestad y el imperio por los siglos de los siglos.

También es Rey como hombre y de modo excelentísimo; así lo proclama la Sagrada Escritura. Mateo 28,28 “Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra....”

Apocalipsis 1,5 “Cristo.... primogénito de los muertos y príncipe de los reyes de la tierra....”
Le preguntan a Jesús: “¿Tú eres Rey?. Así es, contestó Él”

Podemos concluir que Cristo efectivamente es Rey. De algún modo y por semejantes razones podemos afirmar que María es Reina y Señora.

En nada se oscurece la dignidad regia de Cristo, porque María sea y lleve el nombre de Reina. Ciertamente no es Reina como Cristo es Rey; porque Cristo no solo en cuanto Dios, sino también en cuanto hombre por el derecho de la unión hipostática; es rey de todo el universo, a quien rinden vasallaje todas las criaturas, sin exceptuar a la misma Virgen Santísima, que está plenamente subordinada a El y del cual tiene participada la regia potestad.

San Pío X dice: “Cristo está sentado a la diestra de la majestad en las alturas (Heb. 1,3) y María está como Reina a su derecha”.

El papa Pío IX escribe: “Constituida por el Señor, Reina del cielo y la tierra y exaltada sobre los coros de los ángeles y de los santos, está sentada a la diestra de su Hijo unigénito, Señor Nuestro, Jesucristo”.

San Bernardo: “Ved a la Reina con la corona que el Hijo ciño en su frente... corona de 12 estrellas....”

San Buenaventura dice: “Y así viviendo en la tierra, era madre, Reina y Señora de todos los que gozan en el cielo”.

La Santísima Virgen María es pues Reina y Señora en cuanto que es Madre del Rey y Señor de cielos y tierra.

71. CONSIDERADA YA LA DOCTRINA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN EN FORMA GENERAL, VEAMOS AHORA UNAS PREGUNTAS FRECUENTES. ¿CUÁL FUE LA PRIMERA INTERVENCIÓN DE LA VIRGEN EN LA VIDA PÚBLICA DE JESÚS?
La primera intervención de la Virgen fue durante las bodas de Caná de Galilea, a los que fueron invitados Jesús y su Santísima madre, junto con los apóstoles.

72. ¿QUÉ SUCEDIÓ EN ESAS BODAS?
La Virgen observó que faltaba vino y, queriendo evitar que los novios pasaran una vergüenza, dijo a Jesús “No tienen vino”. Después dijo a los sirvientes: “Haced lo que El os diga”. Gracias a la mediación de la Virgen, Jesucristo realizó su primer milagro, el convertir el agua en vino. (a pesar de que aún no había llegado su hora).

73. ¿ESTUVO PRESENTE LA VIRGEN EN LA PASIÓN Y MUERTE DE JESÚS?
Efectivamente. Nos enseña a sufrir con paciencia y fortaleza las penas y aflicciones de esta vida, aceptando con amor los designios de la Divina Providencia, pero al mismo tiempo llena de dolor.

74. ¿CUÁLES FUERON LAS PALABRAS QUE JESÚS DIJO A LA VIRGEN Y A SAN JUAN CUANDO ESTABA CLAVADO EN LA CRUZ?
Jesús mirando a la Virgen y a San Juan que también estaba allí, dijo a su madre: “Mujer ahí tienes a tu Hijo”, después dirigiéndose al discípulo amado dijo: “Ahí tienes a tu Madre..” San Juan 17,26

75. ¿QUÉ SIGNIFICAN ESTAS PALABRAS?
Con estas palabras Jesús quiere que su Madre bendita no se quede sola y la encomienda a San Juan. Por su parte, la Virgen será, a partir de ese momento la Madre Espiritual de San Juan y de todos los cristianos, pues ese apóstol nos representaba a todos.

 

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