Su
época y su tiempo
El primero de los profetas mayores y sin duda el más importante,
por su personalidad y mensaje. Para comprender mucha parte del profeta
es importante situarlo en la época en que vivió y
en los acontecimientos que le rodearon.
Probablemente Isaías nació y vivió en Jerusalén
hacia el año 760 y 701 a.C. Isaías vive muy cerca
de los reyes y pueblo de Israel, los tiempos tristes del vasallaje,
con breves períodos de paz en el país.
Recordamos que el pueblo de Dios estaba dividido, desde el tiempo
de Salomón, en dos reinos: al norte el reino de Israel, con
capital en Samaría, y el reino de Judá al sur, con
capital en Jerusalén. El profeta vive en el reino de Judá,
en Jerusalén y los hechos y oráculos reflejan especialmente
los acontecimientos de Judá.
Isaías pertenecía a una familia noble y tuvo de su
mujer, también profetisa (Is. 8,3), dos hijos a quienes puso,
por orden de Dios, nombres proféticos (Is. 7,3; 10,21). Inicia
su misión profética con la muerte del rey Ozías
(Is. 6, 1-9) en el año 740 a.C. revelando su personalidad
fuerte y decidida, seguro de sí y de su vocación.
Durante el reino de Acaz interviene enérgicamente contra
la corrupción de Judá y Jerusalén. Luego bajo
el reino de Ezequías (años 721-693 a.C.) de quien
fue amigo y consejero.
Contenido
doctrinal
Resulta
sumamente difícil sintetizar las enseñanzas del profeta
Isaías. Sin embargo mencionaremos algunas ideas y mensajes
más importantes:
-
Denuncia social y política: Como todos los profetas,
vive intensamente los acontecimientos de su pueblo, las alianzas
y guerras con Asiria y Egipto, la infidelidad de su pueblo,
las injusticias de los jefes de Jerusalén y habla con
la autoridad de Dios interpretando los hechos de su patria y
de su comunidad a la luz de la Tradición y de la Fe.
-
En
su postura política: Isaías recuerda continuamente
al pueblo elegido las promesas de Dios a David, promesas mesiánicas
(Cap. 7-9) que se realizarán sólo si el pueblo
se mantiene fiel a su fe.
Lo fundamental en las denuncias sociales y políticas
de Isaías, es provocar un cambio de conducta, una conversión
(Is. 1,17).
La opresión de los pobres con los ricos es aborrecida
de Yahvéh, que exige la justicia social (3, 14-15; 10,
1).
-
Dios:
Glorioso, fuerte y omnipotente: Hace una profunda experiencia
personal de la gloria de Yahvéh (Is. 6, 1-4). Dios es
presentado en su predicción como el "Señor"
y el dueño de los acontecimientos humanos. (Is. 3,1).
Dios tiene un plan que se actuará seguramente y ninguna
fuerza humana lo podrá impedir (Is. 28, 23-29).
-
La
conciencia de miseria y de pecado del pueblo: Resalta las faltas
y la miseria de la conducta humana, fustigando la vanidad de
las mujeres (Is. 3,16), la indiferencia religiosa (Is 5, 19),
la confianza en el dinero y en las riquezas políticas
(Is. 22, 9; 30,1).
No todo Israel será enaltecido, sino sólo "un
resto", esa parte del pueblo humilde (Is. 29,4), obediente
a Yahvéh (1, 18) que será salvada por su Dios
y Señor.
-
Mesianismo real: La salvación vendrá por el Mesías,
que hará que reine en la tierra una perfecta justicia
(2, 1-5; 9, 1-6). Es el gran profeta del Mesías Salvador,
descrito primero como un REY PACÍFICO, portador de gran
paz y alegría en el pueblo (Is. Cap. 7, 9 y 11) y luego
en el DeuteroIsaías, como el "Siervo de Yahvéh"
(Cap. 42, 49-53). Por esto, Isaías es el profeta del
Mesianismo por excelencia.
Distribución
del libro
Comprende 66 capítulos. El libro seguramente es obra de un
redactor final, quien recopiló los mensajes del profeta y
los enriqueció con otras fuentes de la misma escuela de los
discípulos de Isaías. Así que no debemos pensar
que el libro haya sido escrito por el profeta mismo, sino que es
una recopilación de varios profetas, discípulos de
Isaías, escritos en tiempos diversos. La parte original del
profeta parece ser la primera parte, los primeros 39 capítulos.
El libro se divide en 3 grandes partes:
Proto - Isaías: Capítulos 1
- 39
Oráculos dirigidos al Pueblo de Dios: Cap. 1-12:
Contiene la predicación de Isaías al pueblo de Judá,
sin orden cronológico.
Esta parte comprende las importantes promesas mesiánicas
del "Emmanuel" (Cap. 7-12).
Oráculos contra las naciones extranjeras: Caps. 13-23
El tono predominante es de amenazas y castigos, pero en ocasiones
hay promesas de salvación también para todos los pueblos
(Is. 18, 7; 19, 19-25).
Oráculos escatológicos: Caps. 24-27
son llamados también "La gran Apocalipsis de Isaías"
.
Oráculos al pueblo de Dios: Caps. 28-33:
Caracterizados por los "ay" con que empiezan las amenazas,
especialmente a los jefes del pueblo (Is. 28, 1; 29, 1).
La "pequeña escatología" : Caps. 34-35:
Describe con un lenguaje apocalíptico el aniquilamiento de
los enemigos del pueblo de Dios.
La parte histórica: Caps. 36-39:
Describe la invasión de Asiria. Jerusalén liberada.
DeuteroIsaías Capítulos 40-55
Oráculos sobre la liberación del pueblo elegido de
la esclavitud de Babilonia: Caps. 40-48.
Oráculos de la liberación mesiánica: 49-55:
En esta parte se describe la figura del "Siervo de Yahvéh",
elegido por Dios para la salvación de todos. La Iglesia siempre
ha visto en el "Siervo de Yahvéh" a Cristo Jesús:
su figura corresponde admirablemente a la pasión de Cristo.
Trito-Isaías 56-66
Esta parte trata de los oráculos del Reino Mesiánico.
Cuando se escriben estos capítulos, los judíos han
vuelto ya a su país… y todas esas promesas y milagros del
Deutero-Isaías anunciados como un grande y glorioso tiempo
de paz y reconstrucción del pueblo elegido, parece que no
se han cumplido.
El profeta, un discípulo de Isaías, vive profundamente
estos acontecimientos y proyecta una nueva esperanza hacia el Dios
de los Padres, en que las promesas del Señor se cumplirán.
El profeta sigue animando a su pueblo a la fidelidad y al culto
de Yahvéh.
Páginas
escogidas
Escogemos ahora las páginas más
importantes del profeta, para una lectura meditada de los textos:
Exhortaciones al pueblo de Dios: Is. 58, 1-11
Es una profunda meditación, que puede ser muy útil
a nosotros, para meditar sobre nuestra fe.
La vocación del profeta: Is. 6, 1-12; Is. 49, 1-16:
Son textos clásicos, para meditar sobre la vocación
de cada cristiano.
Proclamaciones del amor de Dios: Is. 43, 1-13; Is. 49, 14-15; Is.
54, 1-15;
Is. 55, 1-11. Más que explicarlas, estas páginas son
para meditarlas de rodillas.
El Cántico de la viña: Is. 5, 1-7:
Parábola bellísima y que será recogida muchas
veces en la Biblia. El mismo Jesús habla a menudo de las
relaciones Dios-hombre con los mismos términos.
Textos mesiánicos de Mesías-Rey y profeta: Is. 7,
10-17; Is. 9, 1-7;
Is. 11, 1-9; Is. 61, 1-3: Son las profecías más importantes
de la Biblia sobre el Mesías, Hijo de la Virgen y Rey de
paz.
Los cantos del Siervo de Yahvéh: Is. 42, 1-4; Is. 49, 1-6;
Is. 50, 4-9;
Is. 52, 13-53.
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Manual
de Formación Bíblica
2003-2004
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