Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

 

LOS PROFETAS DEL SIGLO VIII: Amós, Oseas, Miqueas


Tener un primer contacto global con la Biblia, conociendo los datos o nociones esenciales de ella; de esta forma nos iniciaremos en su manejo.

 

Amós

Oseas

Miqueas

   

Amós

Las palabras del profeta Amós son las primeras a ser escritas, de entre los profetas. Profetizó en el Reino del Norte, Israel, bajo el rey Jeroboam II. Los escritos suponen un período de prosperidad y riqueza, el reino de Israel alcanza mucho desarrollo y vive un período de paz, sin embargo las riquezas se encuentran en manos de unos pocos y el profeta, venido de los campos del sur de Judá, queda impresionado por el lujo que ostentan los ricos a costa de los pobres.

Amós nos da un cuadro detallado de la sociedad de su tiempo y de sus problemas; la fuerte desigualdad entre ricos y pobres crea abusos e injusticias sociales, contra las que se lanza el profeta, levantando poderosa la voz y la voluntad de Dios. Por eso Amós es considerado el profeta de la justicia social.

1.1. El hombre y el profeta

Su origen campesina influyó mucho en sus escritos, donde se notaba claramente su gusto por el campo y el rechazo por el lujo y las comodidades de la vida en la ciudad. Dios "lo saca de detrás del rebaño" y lo envía al Norte, en Israel, para profetizar. Su vocación es única, casi de tipo militar, seguida por una obediencia sin discusiones.

1.2. El libro de Amós. Su mensaje

Es un pequeño libro, de apenas 9 capítulos, uniforme y poderoso en su estilo y en su mensaje:

a) El Dios de Amós se caracteriza por su justicia: Es el Dios de la Alianza, pródigo en sus dones hacia el pueblo, pero exigente para que se cumplan las promesas del hombre.

b) Amós invita precisamente a su pueblo a profundizar y cumplir la Alianza hecha con Yahvéh. Dios, Señor de todos los pueblos (Am. 9,7).

c) Sólo un cambio radical de vida puede salvar a la nación. (Am. 5, 4-6; 5, 14-15). El profeta amenaza con la llegada del día de Yahvéh, día terrible en que Dios pondrá las cosas en su lugar, día de castigo y día de la justicia de Yahvéh. Sin embargo Amós cierra sus amenazas con palabras de esperanza mesiánica: Habrá un RESTO DE ISRAEL, compuesto por justos (9, 8-10) y una restauración nacional en torno a un descendiente de David (9, 11-12).

d) Los pecados del pueblo: Amós pone en evidencia los crímenes de los pueblos, de Israel y de los individuos. De Israel denuncia especialmente los pecados contra la ley divina de la Alianza y contra la justicia: venden al justo por dinero, el rico explota al pobre, acumulan riquezas. De los individuos denuncia la corrupción, las divisiones, la explotación, el culto exterior, el orgullo.

e) El día de Yahvéh: Contra tanta corrupción e hipocresía, por primera vez en la literatura profética, Amós habla del "día de Yahvéh". Para el profeta es el día de la justicia de Dios, en el que pedirá cuentas al pueblo, y el castigo será inevitable.

f) El Resto: De la ira de Yahvéh, por una misericordia divina, será salvado solamente el "resto de Yahvéh" (Am. 5,15). Serán salvados los pobres oprimidos que han sido objeto de injusticias, y sin embargo han continuado fieles en la búsqueda de Dios (5,4) y en una vida buena y honrada (5, 4-15).

1.3. Páginas escogidas
Todo el libro es para leerse. Sin embargo destacamos para una lectura más detenida los siguientes pasos:

  • Am. 4, 1-13: La fidelidad de Dios y la infidelidad del hombre

  • Am. 4, 10-13; Am. 8, 1-14: Denuncia de la injusticia y explotación

  • Am. 5, 14-24: El día de Yahvéh

Oseas

Oseas ha pasado a la historia como el profeta engañado por su esposa, a la que, a pesar de todas sus infidelidades, no dejó de amar.

Su vocación divina está vinculada con la vida íntima sentimental de Oseas: El profeta vive una profunda experiencia en el fracaso matrimonial, y descubre en ello un significado profético y simbólico. Así que Oseas, más que con palabras o imágenes, profetiza con su propia vida y con las desavenencias de su amor por Gomer, su mujer.

2.1 El libro de Oseas y su mensaje

El libro abarca 14 capítulos, se pueden distinguir dos partes:

a) Vida conyugal de Oseas y su iniciación profética ( Cap. 1-3).

b) Reproches, amenazas, invitaciones a la conversión (Cap. 4-14).

Oseas es el profeta del Amor:

Del amor de Dios traicionado por su pueblo, por el hombre, a quien tanto ha amado. Desde la propia experiencia, el profeta profundiza con rara maestría la conducta de Dios, misericordioso, lento en la ira, rico en perdón y fidelidad.

Oseas llama a Yahvéh unas veces "Padre", cuando se trata de recordar el pasado (11,1) y otras veces "Esposo", cuando trata del presente y del futuro (3,21).

La experiencia matrimonial del profeta (1, 2-8) y la experiencia del amor entre Dios y el pueblo a un cierto punto se confunden (2, 4-16) y es lo mismo Yahvéh que clama como esposo traicionado hacia su pueblo amado.

Yahvéh recuerda el tiempo ideal del amor con su pueblo en el desierto (11, 1; 12, 17; 13,4) cuando lo enriqueció con la Alianza, cuando hizo con él un "matrimonio perpetuo" (2,21; 8, 12). Pero pasada la luna de miel en el desierto, Israel progresó en infidelidades, abandonando a su Dios (4,19), traicionándolo (5, 6; 6,7), olvidándolo (2, 15; 4,6; 8,14).

Con este "No-pueblo mío" (2,24) el esposo divino amenaza con tragedias y destrucción (10, 1-15).
Pero el esposo, fiel y bueno, castiga para corregir y convencer a su amada (el pueblo) a volver a Él. Por eso el tema de la CONVERSIÓN es muy frecuente en Oseas (2, 9; 3, 5; 5, 4; 6, 1; 7,10).

El pueblo volverá atraído por el amor fiel del esposo en el desierto y se volverá a establecer una Nueva Alianza de Amor basada sobre la fidelidad (2, 14-25).

Oseas, el profeta el amor traicionado, del celo y del perdón, es también profeta de la ESPERANZA; toda traición humana al amor de Dios tiene esperanza de perdón y de una nueva oportunidad para ser fiel al Señor (14, 2-10).

2.2 Páginas escogidas

Oseas tiene unas páginas que alcanzan la cumbre del mensaje bíblico y son objeto continuo de meditación personal y litúrgica:

  • Oseas 2, 18-25: La Alianza Nueva y universal en el Amor.
    Para los que meditamos estas páginas, Dios abre el corazón a la esperanza:
    ¡Si nuestra fragilidad es grande, más grande es el amor y la fidelidad del Señor!

  • Oseas 6, 1-6: Salmo penitencial
    Junto a una linda oración penitencial (6, 1-3) los demás versículos son una meditación sobre nuestra fragilidad humana.

  • Os. 11, 1-11: El amor misericordioso de Dios
    Oseas canta el amor personal y misericordioso del Señor por su pueblo. Es este quizás el pasaje más lírico y más sublime de todo el Antiguo Testamento.

Miqueas

Miqueas era originario de Moreset, cerca de los Filistos, a orilla de la llanura por donde pasaban todos los ejércitos de Asiria y Egipto, cuando hacían sus ocupaciones.

Conocía los sufrimientos y destrucción de la guerra y también la explotación del pobre en tiempos de paz. Fue un valiente defensor de los oprimidos y explotados. Tiene el mérito de haber resumido en Miq. 6,8, en un solo versículo, toda la predicación de sus contemporáneos; la justicia (Amós), el amor (Oseas) y la humildad (Isaías).

3.1 El libro de Miqueas y su mensaje

En las profecías Miqueas denuncia la explotación de los pobres, el culto exterior sin alma y vacío, los falsos profetas y se hace vigorosa voz de Dios en el juicio y condena que esperan a Israel y Judá, por sus injusticias y pecados.

También como Amós e Isaías, lleva a su pueblo su palabra de esperanza mesiánica. Es suya la famosa profecía del nacimiento de Jesús en Belén de Efrata (Miq. 5, 1-4)

3.2 Su mensaje:

a) Miqueas es el profeta del "JUICIO DE DIOS": El profeta establece entre Dios y su pueblo como un proceso donde Yahvéh es el juez y amonesta, procesa y condena el pecado y la explotación del pueblo.
Inicia sus juicios condenatorios con una fórmula solemne "Escucha" "Estén atentos", dando a sus oráculos más solemnidad y fuerza.
El juicio del profeta no siempre es amenazador: Sabe también escribir con el corazón el dolor de Dios frente a la ingratitud del pueblo (Miq. 6,1-8), ora e implora por la expiación de su conciencia y pide la conversión del pueblo (Miq. 7,1; 7, 8-9).

b) Promesas Mesiánicas (4,1-5): Miqueas habla de esperanza a su pueblo. Con optimismo levanta el ánimo de Israel, en la visión de un futuro lleno de paz y justicia instaurada por el Mesías.

c) El Resto de Israel (5,6-8): Es una doctrina común a las profecías de los profetas. También Miqueas habla del "resto" como un pequeño grupo de fieles a Yahvéh que restaurarán con fuerza de león la justicia divina y la prosperidad del pueblo.

 

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