Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

LOS PROFETAS DEL EXILIO:
LAS LAMENTACIONES Y EZEQUIEL

En el siglo sexto y quinto, el pueblo de Dios vivió la amarga experiencia del exilio en Babilonia, misma que marcó también la palabra de los profetas del tiempo.
Los libros que fueron escritos durante este siglo fueron: Ezequiel, las Lamentaciones y el Deutero - Isaías (que ya hemos estudiado en el tema 18).


 

Lamentaciones

Ezequiel

     

Lamentaciones

El tema de la triste experiencia de la derrota y del templo destruido y de la nación subyugada, hizo nacer este pequeño libro de origen litúrgico, compuesto de cinco lamentaciones, con el tema central de la caída de Jerusalén en el año 587 a.C.

Después de la ruina de Jerusalén y de las cosas horrendas que sucedieron de esta ocasión, los piadosos israelitas trataron de comprender el significado religioso de tal catástrofe. Ven las ruinas como un merecido castigo de Dios, y reafirman el amor a Yahvé para con su pueblo.

Cuando los desterrados volvieron a su patria, en el año 530 a.C. muy posiblemente, se reunían para orar en común y juntos alternaban estos lamentos.

Después siguieron rezándolos cada año en la fecha que recordaba la catástrofe, y más tarde la Iglesia se acostumbró a rezarlos en la Semana Santa, para recordar la muerte de Jesús.

La tradición judía atribuía a Jeremías este poema, no tanto porque sea el profeta su autor, sino porque el espíritu y el sentimiento de las lamentaciones son muy parecidos al estilo del profeta.

Ezequiel

3.1 El profeta y su vida

Ezequiel, pertenecía a una familia sacerdotal de Jerusalén y tenía una mujer a quien amaba tiernamente (Ez. 24,16). Su misión profética se desarrolla toda en el exilio, entre los desterrados, por un largo período, del cual sabemos algunas fechas, que el mismo Ezequiel nos proporciona.

La actividad del profeta iniciaba con su vocación en el año 593, en el que aparecen los capítulos 40-48, conocidos como la "Toráh de Ezequiel" (La Toráh es el libro de la ley).

3.2 El libro de Ezequiel, su contenido.

Podemos dividir sumariamente el texto en dos grandes partes: Los capítulos 1-32, oráculos de condenación, y los capítulos 33-48, el libro de la restauración.

  • Cap. 1-3: La vocación del profeta, dentro de una gran teofanía de Dios.

  • Cap. 4-7: El profeta expone desde el inicio el mensaje central de sus amenazas contra Jerusalén e Israel, con algunas acciones simbólicas (4,1-5) un oráculo de amenazas (6, 1-14) y la profecía sobre el "día de Yahvéh" (7, 1-27).

  • Cap. 12-24: Después del "gesto del emigrante" que anuncia la deportación (12,1-16) el profeta caracteriza las situaciones de los falsos profetas (13) y pronuncia más oráculos y alegorías (la vid inútil, la novia infiel, el cedro y las águilas) contra Jerusalén y sus gobernantes, con las causas de la destrucción de la ciudad (20-24).

  • Cap. 24-32: Ezequiel escribe los oráculos contra los pueblos extranjeros: Amón, Edom, Filistea, Tiro y Egipto.

  • Cap. 33-39: Comienza la segunda parte del libro de Ezequiel, la restauración de Israel. Inicia recordando de nuevo su vocación y su misión de profeta (33). Su predicación se abre a la esperanza y a la promesa de un nuevo Israel.

  • Cap. 40-48: La última parte del libro.

3.3 El mensaje de Ezequiel

Las enseñanzas y mensajes que se encuentran en el profeta no son fáciles de sintetizar. Sin embargo, por la unidad, sistematicidad y coherencia de la estructura del texto, Ezequiel puede ser considerado como el primer dogmático del AT.

En su libro Ezequiel trató de sintetizar la historia del pueblo escogido alrededor del concepto de la "GLORIA Y SANTIDAD DE DIOS". Desde esta idea central de su mensaje todo el libro gira alrededor de dos temas: El pecado de Israel con el relativo castigo, y el tema de la restauración - salvación.

3.4 Ezequiel, profeta mesiánico.

Esta nueva comunidad, restaurada no tiene el estilo antiguo monárquico - davídico, sino sacerdotal. La figura del Mesías salvador no será un rey, sino un sacerdote - pastor (Ez. 21,17¸ 22, 6; 26,16). La misión del Salvador es esencialmente sagrada, cultual, de "santidad".

Ezequiel, sin embargo, no excluye del todo la idea del rey - Mesías, especialmente en la alegoría del cedro (17,22-24) y mantiene muy firme su condición de descendiente de David (34, 23-24).

3.5 Páginas escogidas de Ezequiel

La visión de la "Gloria de Yahvéh": Ez. 1, 1-2; 8, 1-11; 40, 1-43.
Los tres momentos más importantes de la predicación de Ezequiel (su vocación, la destrucción de Jerusalén y la restauración) son marcados por las visiones y la presencia de la "Gloria de Dios" y la visión de su "Santidad".

La vocación del profeta: Ez. 2, 1-3
La narración de la vocación y misión de Ezequiel es muy rica de elementos y simbólicos que nos abren a una profunda meditación sobre la misión de un llamado de Dios.

Algunas acciones simbólicas:

Ez. 4, 1-17: El profeta juega a la guerra
Ez. 12, 1-16: El gesto del emigrante
Ez. 24, 1-14: El gesto de la olla.

El profeta con sus gestos extraños y simbólicos quiere ser una señal que representa el destino de todo el pueblo: El asedio de la ciudad, la destrucción y el exilio.

Algunos oráculos condenatorios:

  • Ez. 16, 1-63: La novia infiel

  • Ez. 22, 1-31: Los pecados de Jerusalén

  • Ex. 20, 1-44: Resumen de la historia de Israel.

  • El pastor de Israel y su rebaño: Ez. 34, 1-33

Después de la denuncia contra los malos pastores de su pueblo, el Señor proclama que el mismo se hará cargo de sus fieles. A estas palabras seguramente se inspirará Jesús en las hermosas parábolas del Buen Pastor (Jn. 10) y de la oveja perdida (Lc. 15).

El corazón nuevo: Ez. 36, 22-30
En el mensaje de la restauración de Israel, parte principal reviste la renovación interior, cultual, religiosa. Se parece mucho, este paso, al mensaje de Jeremías 31, 13 y 32, 37. en Ezequiel sin embargo, se pone en evidencia que la conversión y salvación, el corazón nuevo, de carne, será un don gratuito del Señor.

La visión de los huesos: Ez. 37, 1-14
"Pueblo mío, levántate de tu tumba", es otra profunda y original llamada a la esperanza de una nueva época para el pueblo de Dios. La visión de los huesos secos, indica el retorno en patria y la reconstrucción de todo el pueblo de Israel. Aunque no sea una expresa profecía de la resurrección final, la Iglesia siempre ha interpretado esta página como una expresión de la verdad de la resurrección de los muertos, al final de los tiempos.

El río de agua que sale del templo: Ez. 47, 1-12
El significado de este río que sale del templo y da vida a toda la tierra, es claro: el nuevo culto a Dios, será manantial de agua viva, de Gracia eterna que dará vida y prosperidad a toda la tierra, como una fuerza creadora y vivificante. La Iglesia, dando el sentido más completo a la alegoría, ha visto en este Río de agua viva a Cristo, que sale del seno de la Iglesia (el templo), en los siete ríos de los sacramentos, como medios de santificación que dan vida a todos los fieles.

 

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