Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

 

LOS PROFETAS DE LA RESTAURACIÓN:
Abdías, Ageo, Zacarías, Joel, Malaquías, Jonás


 

Abdías

Ageo

Zacarías

Joel

Malaquías

Jonás

       

Abdías

Es el libro más corto de todo el AT: Tiene solamente 21 versículos. Aparece dividido en dos partes:

v v. 1-14: Tratan del castigo a los Edomintas
v v. 15-21: Hablan de la restauración de Israel en el día de Yahvéh

El profeta quiere manifestar fundamentalmente 3 ideas:

  1. Que los israelitas que regresaron del exilio son ese "resto de Israel" que construirá el nuevo culto a Yahvéh.

  2. El "Reino de Dios", escatológico y espiritual, no tendrá dominio, como el antiguo Reino de David, sino será un Reino basado sobre la santidad y el culto.

  3. En el "día de Yahvéh", serán juzgados los enemigos de Israel.

    Ageo

Es el predicador de la gloria del nuevo templo restaurado. Aparece como un hombre rígido del pueblo, que se preocupa más en su interés y en sus cosas terrenas, que en el culto y en el templo.

Su predicación gira en torno a dos temas:

a) La restauración del templo
b) La gloria futura (era escatológica) del pueblo fiel.

Para el profeta lo más importante es la construcción del templo, porque de ello depende también que Dios intervenga a favor de su pueblo.

Zacarías

3.1 El profeta y su libro

Zacarías es mencionado en Esdras 5, 1 y 6, 14 junto con Ageo en la tarea de la reconstrucción del Templo.

Su actividad profética se desarrolla alrededor de los años 520-515 a.C., es uno de los libros más difíciles de interpretar del AT., escribe con imágenes y visiones surrealistas que producen desconcierto.

La abundancia de visiones y el recurso a la meditación de los ángeles, hacen de Zacarías el precursor del género apocalíptico en la Biblia.

3.2 Mensaje
Ante todo se refiere a la reconstrucción del templo (1,16) que se hará principalmente por obra del Espíritu de Dios (1,16-17). El profeta sabe que Israel y su fe no sobrevivirán sin el templo, porque esto fue siempre el signo vivo de la presencia de Dios en medio de su pueblo.

Las visiones de Zacarías se convirtieron en un buen arsenal de imágenes para los escritos apocalípticos del NT. Especialmente el Apocalipsis de Juan usa muchos elementos presentes en Zacarías.

Joel

Este Libro fue escrito entre el año 400 y el 350 a.C. el libro se abre con la descripción de una plaga de langostas (1,4-13). Esto da ocasión al profeta para hablar y anunciar el "día de Yahvéh", en donde Israel reconocerá el castigo de Dios, se arrepentirá y florecerá de nuevo (Jl. 2,19-27).

La enseñanza de Joel es clara: "Ese día de Yahvéh es el día en que Dios hará justicia, sea de su pueblo, como todos los pueblos paganos" (2,1-11).
Será, sí, un día terrible, pero, convencido que Dios es "compasivo y clemente" (Jl.12,13), este día será anticipación de una era de salvación para su pueblo (2,18-26).
Claro que esta salvación no será incondicionada: Exige la conversión interior y profunda (2,12-17).

Páginas escogidas:

  • Joel 2,1-11: Es el Himno litúrgico "Dies Irae, Dies Illa" que desde muy antiguamente la Iglesia ha usado en las celebraciones de difuntos.

  • Joel 2,12-17: La Iglesia recoge esta profunda llamada a la penitencia en la liturgia de Cuaresma.

  • Joel 3,1-5: La efusión del Espíritu, que supera toda barrera de sexo, edad y clase social: Es el mismo texto bíblico que Pedro, en Pentecostés, anuncia y menciona en su primera predicación (Hch. 2,17).

Malaquías

Malaquías aborda unos seis temas y problemas morales de su tiempo, como el amor de Dios (1,2-5), la justicia divina (2,17ss), la retribución divina (2,17; 3,5). Las ofrendas ( 1,7-14), los matrimonios mixtos, los divorciados (2,10-16) y los diezmos (3,6-12).

El pequeño libro de Malaquías es muy citado en el NT.
Los dos textos más citados son Mal. 3,1 y 3,23ss, que hablan del Mensajero.

  • Mal. 3,1: Aparece en Mc. 1,2; Lc. 1,17.76; Jn. 3,28

  • Mal. 3,23ss: Es citado por Mt. 17, 10-11; Mc. 9, 11-12; Lc. 1,17

En todos los casos el "mensajero" es identificado con San Juan Bautista.

Jonás

El libro de Jonás es uno de los más conocidos. ¿Quién no recuerda este personaje, pesimista, fanático, nacionalista, rebelde, en el vientre de una ballena?

En la narración bíblica, el protagonista de este cuento didáctico es Jonás, ubicado en los tiempos del esplendor de la ciudad de Nínive, en el siglo VIII.

Jonás tendrá que ir a Nínive, la gran "Ciudad" y predicar contra ella, su destrucción a los 40 días. Jonás conociendo la bondad y misericordia de Yahvéh, y que se arrepentirá de su decisión, no acepta ir. Aborda una nave para escapar.

Dios, para poner en crisis al profeta fanático y rebelde, cumple una serie de milagros: Hace salir una tempestad, hace descubrir al culpable por medio de la suerte, lo hace comer por un grande pez, en cuyo vientre está 3 días y 3 noches, luego lo hace vomitar a la orilla. Aquí le comunica nuevamente su vocación y su mensaje. Jonás acepta de mala gana; se va a Nínive, predica las amenazas de Dios y pasa lo que se temía: Los Ninivitas se arrepienten y Dios los perdona.

Jonás mezquino nacionalista, se enfada con la misericordia de Dios, y desea la muerte. Salido de la ciudad, se repara a la sombra de un árbol crecido milagrosamente, pero cuando un gusano lo seca, Jonás se enfada con Dios que lo ha hecho secar, por el sol que le cae encima.

Dios entonces trae las consecuencias de su actitud: Si Jonás tiene derecho de enfadarse y de apiadarse de la suerte de un árbol, mucho más tiene derecho Yahvéh de compadecer y perdonar a una ciudad, donde viven 120,000 ¡niños inocentes!…

¿Cuál verdad pretende enseñar?

El libro de Jonás es una llamada al universalismo de la salvación, y un himno de amor a Dios y su misericordia, que quiere salvar a todos. Entre todas las profecías anteriores, las de Joel, Abdías, Nahum, que condenan a los pueblos paganos y lanzan amenazas sin cuartel contra las naciones, encontramos a Jonás que trae un mensaje de misericordia para Nínive.

El mensaje de este libro, pues, está en la más pura línea del Evangelio: ¡Dios ama también a los opresores y a todos los pueblos! Y recuerda a todos los Jonás de este mundo, con mentalidad cerrada, que esperan la destrucción de "los malos", que su actitud es injusta porque olvidan que Dios es misericordia y perdón.

Una última nota aunque no es muy citado por el NT. Jesús adapta a sí mismo y a su muerte y resurrección, la situación de Jonás dentro del pez (Mt. 12,40). Y otra vez en Lc. 11,32 y Mt. 12,41, recuerda la conversión de los Ninivitas frente a la falta de fe de los de su pueblo.

 

 

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