Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

LOS PROFETAS: DANIEL


Se llama así este libro por ser Daniel, uno de los grandes profetas del AT. Daniel era de la tribu de Judá y Nabucodonosor se lo llevó cautivo a Babilonia, después de la toma de Jerusalén. Era de muy poca edad, cuando fue escogido con otros jovencitos de los principales judíos para entrar al servicio de Nabucodonosor, quien los hizo instruir en la lengua y ciencias de los caldeos.

 

Contenido del libro de Daniel

Mensaje y enseñanzas

Páginas escogidas

   

Contenido del libro de Daniel

El libro de Daniel se presenta dividido en dos partes casi iguales:

a) Caps. 1-6: Contiene seis relatos edificantes sobre Daniel y sus tres compañeros en la corte de Babilonia.

b) Caps. 7-12: Comprende visiones en que Daniel contempla bajo imágenes simbólicas, los 4 reinos terrenos que el pueblo de Dios conoció desde la conquista babilónica de Judá (año 587 a.C.) hasta el momento en que Dios establezca su Reino eterno sobre la tierra.

La última parte deuterocanónica (Dan. 13-14) contiene los tres relatos del triunfo de Daniel en el caso de Susana, contra los sacerdotes de Betel y contra el dragón

Mensaje y enseñanzas

Está muy claro que la obra se escribió ante todo para dar ánimo a los Judíos, para que se mantuvieran fieles al Dios de sus Padres, en una época en que sólo sentían el atractivo paganizante de Grecia y eran víctimas de las violentas persecuciones de Antioco IV.

En consecuencia, el autor tiene especial interés de demostrar que la sabiduría de Dios es mayor que toda sabiduría y poderes humanos, dando pruebas de que Dios puede salvar a sus fieles de los perseguidores.

Daniel proclama esta verdad para los hombres de todos los tiempos: Dios es el dueño de toda la historia; Él utiliza la aparición y la caída de los imperios como paso a su Reino Universal.

Su mensaje central es el siguiente: Los reinos de este mundo surgen, crecen y se acaban mientras un solo reino queda: El Reino de Dios (2, 44ss.). Este Reino llegará al momento dispuesto por Dios (8,19-25). El autor de Daniel, insiste claramente en que este Reino de Dios está próximo a venir y hasta fija en números simbólicos la fecha de este acontecimiento (9,24-27).

3.1 Mesianismo del "Hijo del hombre"

El libro de Daniel no menciona que el Hijo del hombre es de la estirpe de David, sino que insiste en su proveniencia directa de Dios (7,13). El iniciará el Reino de Dios.

Es interesante pensar como Jesús se apropió del título de "Hijo del hombre" (Mt. 24,30; Lc. 21,27; Mc. 13,26), dando a entender su origen divino, el poder que le dio el Padre (Dan. 7,14) junto al concepto de su humildad de "Siervo de Yahvéh".

3.2 Libro de la oración humilde y contrita

A diferencia de otros profetas, Daniel no se lanza con violentas amenazas contra las culpas de su pueblo, sino que se pone en humilde actitud de oración, recuerda las culpas del pueblo, asumiéndolas sobre sí con dolor y conmovedora confesión (9, 4-19).

Se solidariza con el pecado de su pueblo, expía con ayuno, oración y sufrimiento, aceptados como justo castigo de las culpas (9,1ss; 10,2ss).
El autor de Daniel insiste una y otra vez en que Dios ayuda al justo y humilde que observa la ley de Moisés, también en el peligro, y lo libera como liberó a Daniel (1,8-17) o a los tres jóvenes del horno (3, 8-25) o a Daniel en el foso de los leones (6,1-25).

3.3 La angeología del libro de Daniel

El profeta atribuye un importante papel a los ángeles como ministros de Dios, que a través de ellos revela su voluntad a los hombres. Daniel nombra y da importancia más que nadie en el AT. a Gabriel y a los ángeles. Ellos están a la presencia de Dios (7. 10).

Su tarea entre los hombres es de ayudar y consolar (3, 91-92), de ser mensajeros de la voluntad de Dios, explicando el sentido de las visiones (8,16; 9,21-22).

3.4 La resurrección de los muertos

Otra aportación importante en la enseñanza de Daniel, es la clara doctrina de la resurrección de los cuerpos (12,12), en sintonía con los libros de los Macabeos (2Mac. 12, 43-45), lo que hace pensar que la fe en la resurrección era ya común en el pueblo de Dios desde el II siglo a.C.

Páginas escogidas

Para entender mejor algunas páginas del libro, medita estos párrafos, que son de los más importantes de Daniel:

Dan. 2, 1-49: El sueño de Nabucodonosor:

El autor de Daniel con sutil ironía, pone en mala la sabiduría humana de la corte y sus magias y ensalza la sabiduría divina, invitando a su pueblo a ser fiel a la ley de Dios.

El sueño de la estatua y su explicación tiene además una enseñanza: La historia humana es un sucederse de imperios, de gobiernos controlados y previstos por Dios. Al final Dios fundará su propio reino:

  • Dan. 3, 1-97: Los tres jóvenes en el horno

  • Dan. 6, 1-29: Daniel en el foso de los leones:

Los dos relatos tienen el mismo mensaje: Dios protege y libera al hombre fiel a Dios, al que no cede a la tentación de la idolatría. El autor de estos relatos, trata con fuerte ironía a la idolatría de los pueblos paganos, poniendo en ridículo las creencias en dioses falsos, y sobre todo, quiere fortalecer la fe y fidelidad de su pueblo frente a la persecución.
La oración de Azarias (Dan. 3,26-44), es una joya de plegaria que sale de un corazón humilde y contrito, muy semejante a la oración de Daniel (9,4-19).

El himno de los tres jóvenes en el horno (3,52.90), que recuerda los salmos 136 y 148, es usado en la oración de la Iglesia, en Laudes del día Domingo de la 1ª. Semana.

Dan. 5, 1-20: el banquete del rey Baltasar o (Belsasar):

Es otro relato sin intención de narrar historia, sino de dar una enseñanza teológica sobre la historia. Las tres palabras en la pared: "contado, pesado, dividido" indican la suerte de todo reino humano que se burle de Dios. El autor una vez más quiere fortalecer la fe y esperanza de los Judíos, confiando solo en el adviento del Reino de Dios.

Dan. 7, 1-14: las cuatro bestias y el "Hijo del hombre":

Inicia la segunda parte del libro con las visiones apocalípticas: A través de símbolos de animales el autor describe y juzga los hechos de su historia. El mensaje es siempre de esperanza para los judíos perseguidos, con clara alusión mesiánica, de la cual ya se ha hablado: Cuando el último cuerno de la cuarta bestia (eso es Antíoco IV) será destruido, "entonces el reino y el poder será dado en mano de los santos del altísimo"
(7,27) y se instaurará el Reino universal de Dios.

Dan. 9, 1-27: Oración de Daniel y las 70 semanas

La oración de Daniel es la oración del humilde de pobre corazón, que medita la historia a la luz de la Palabra de Dios, implorando perdón con ayunos y sacrificios. En el ayuno y en la meditación de la Palabra, Daniel descubre el misterio de las 70 semanas, o sea el misterio de las promesas de Dios a través de sus profetas.
Esta visión es una de las profecías más famosas del libro de Daniel (9,24-27). La profecía es claramente mesiánica.

El profeta describe la historia de Israel y de los pueblos: Las 70 semanas son un número simbólico de semanas de años.
En las primeras 7 semanas de años (49 años) se narra desde la destrucción del templo en 587, hasta la liberación (530) del "jefe ungido", Ciro (Dan. 9,25). Viene después el período simbólico de 62 semanas que llega hasta el comienzo de la persecución de Antioco IV, con la muerte del sacerdote Onías: "un ungido será muerto" (9,26). En la última semana se narran los acontecimientos contemporáneos al autor; con Antioco IV que coloca en el altar del templo "el abominable ídolo" (9,27).
La enseñanza es clara: Es siempre Dios quien guía la historia humana; todo también la persecución, prepara la instalación del Reino de Dios.

 

Manual de Formación Bíblica
2003-2004