Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

 

LOS LIBROS SAPIENCIALES: (2)
JOB y ECLESIASTÉS.

El libro de Job es uno de los más dramáticos de la Biblia, trata de un problema profundo del hombre universal, que trasciende los confines del pueblo de Israel, eso es el problema del dolor, de sufrimiento del hombre bueno, y más en lo profundo, la manera de actuar de Dios en relación con el hombre.

Eclesiastés significa "Predicador, maestro, el que dirige una asamblea" (1,1), se puede definir como una reflexión filosófica sobre la vida y sus aspectos más problemáticos

 

Job

Eclesiastés

     

Job

El personaje bíblico de Job es muy conocido, especialmente en el dicho: "tener la paciencia de Job". Sin embargo, no es muy conocida la persona y el libro de Job, que va mucho más allá de una sencilla enseñanza sobre la virtud de la paciencia.

El libro de Job es uno de los más dramáticos de la Biblia, trata de un problema profundo del hombre universal, que trasciende los confines del pueblo de Israel, eso es el problema del dolor, de sufrimiento del hombre bueno, y más en lo profundo, la manera de actuar de Dios en relación con el hombre.

1.1 Formación del libro

Leyendo Job, es fácil darse cuenta que el libro toma origen de un relato popular que encontramos, en las primeras y últimas páginas (Job.1, 1-2, 13 y 42, 10-17): Es la historia del santo Job.

Dios lo había puesto a prueba, quitándole todo y a pesar de esa prueba, él se había mantenido fiel confiando en Dios, y al final Dios como premio le había devuelto todo con creces.

No debemos pensar que Job sea un personaje realmente histórico: Al autor sagrado no le interesa si Job haya existido o no; su intención era ofrecer una enseñanza y una reflexión sobre el tema del sufrimiento del justo, de la retribución de Dios, puesto que no estaba conforme con lo que se creía tradicionalmente, que Dios ya en este mundo castiga a los malos y premia a los buenos, y que el sufrimiento es causado por una mala conducta.

1.2 Contenido del libro de Job

  • a) Prólogo: Job 1-2: Es la narración popular del Santo Job.

  • b) 3 series de diálogos: Job. 3-27
    Después de un monólogo de Job, en el que se ponen los términos del problema:
    ¿Por qué el hombre ha nacido para sufrir? (Cap. 3), los tres amigos ven en la queja de Job una acusación contra Dios.
    En sus explicaciones repiten las ideas tradicionales sobre la retribución, o sea sobre la manera como actúa Dios con el hombre.
    Dios premia al bueno y castiga al malo: quien goza en la vida es porque es bueno: quien sufre, sufre porque es malo: "¡Si tu sufres así, Job, es porque eres pecador!".
    Job se defiende, prueba que también los buenos sufre, y se remite confiadamente a Yahvéh (Job. 12-13).

  • c) Discurso del joven Elihú: Job 28-37
    El Elihú reprocha a Job de haber pensado que Dios esté lejano al hombre, y mudo con él: "No es verdad, Dios siempre habla, también a través del dolor": (Job 33) el joven reafirma que Dios premia aquí en la tierra el bien y castiga el mal; explica que Dios a veces castiga a quien hace el bien, porque lo hace con soberbia. Job sería uno de ellos; por eso Dios le ha hablado con el dolor, para purificarlo de su soberbia (Job 36).
    Gracias a Elihú, Job acoge la llamada a la humildad, pero su explicación no era completa: Job no era soberbio, entonces, ¿Por qué Dios le castigo?

  • d) La Teofanía: Job 38-42,6
    Frente a la inutilidad del hombre para explicar la actuación divina, al fin entra en escena el mismo Dios, para dar su respuesta.
    Primeramente llama la atención a Job sobre su infinita sabiduría (Job 38) y sobre su omnipotencia (40-41), y sin acusarle de malas acciones, le recuerda su pequeñez y su incapacidad para entender y juzgar la actuación de Dios creador y sabio (38).
    Job entiende la lección: Acepta su limitación, admite su error de creerse en el derecho de juzgar a Dios, y se abandona confiado en sus manos.

  • e) Epílogo: Job 42, 7-17
    Es el final de la narración originaria del Santo Job, en la que Yahvéh le bendice con bienes y vida feliz.

1.3 Doctrina del libro de Job

La enseñanza fundamental en este libro, tan cercano a los problemas del hombre de todos los tiempos, podemos resumirla así: La Sabiduría de Dios sobrepasa de largo la limitación del hombre; y nosotros, tan pequeños y frágiles, no tenemos el derecho de juzgar la acción de Dios; aún cuando parece que el sufrimiento nos agobia y no entendemos el por qué de muchas cosas de la vida.

1.4 Páginas escogidas

Job 3, 1-26; 9,1-24; 10,1-17; 13,1-14; 19,13-29; 21,7-26; 24,1-12:
Son algunas de las reflexiones de Job sobre su mal.
Job 38,1-39; 42,1-6: La respuesta de Yahvéh y la sumisión de Job.

Eclesiastés ó Qohelet

Eclesiastés significa "Predicador, maestro, el que dirige una asamblea" (1,1), se puede definir como una reflexión filosófica sobre la vida y sus aspectos más problemáticos. Inicia con la famosa frase: "Vanidad de vanidades, todo es vanidad".

El libro tiene aspectos y enseñanzas interesantes; la lectura y el estudio, aunque breve, este pequeño ensayo de reflexión sobre la vida humana, ha sido objeto de meditación de muchos cristianos, y seguramente será provechoso también para nosotros.

2.1 Contenido y enseñanzas del Eclesiastés

El autor trata un solo tema: El valor de la vida del hombre en sus varios aspectos, y cómo adquirir la felicidad y sabiduría, desde la situación real del hombre en la tierra.

Frente al movimiento sapiencial de su tiempo, reflejado en el optimismo a veces ingenuo, de que los buenos gozan y los malos surgen, Eclesiastés reacciona críticamente y analiza en su cruda realidad la situación del hombre, de sus ambiciones y de su destino.

Se puede notar una semejanza entre la doctrina de Job y de Qoélet: Los dos ponen en tela de juicio la doctrina tradicional. Pero, mientras que Job se abandona confiadamente en Dios, el Eclesiastés se queda en una postura más humana, propia del filósofo.

Qoélet llega a la misma conclusión de Job: "Al hombre es imposible comprender el designio de Dios sobre la vida" (Eclés. 8,17). Entonces la única felicidad que le queda es contentarse con gozar moderadamente, frenando las ambiciones, no desear más sin medida, a costa de la propia tranquilidad o a costa de los otros, y que tendrá que dar cuenta a Dios del uso de su ambición.

Qoélet no se limita a mostrar al hombre la inutilidad de sus esfuerzos para conseguir la paz y la felicidad, sino que le enseña la manera de conseguirla.

2.2 Páginas escogidas

Hará mucho bien leer todo el libro y disfrutar de sus enseñanzas. Aquí bastará recordar algunas máximas famosas de Qoélet:

  • Eclés. 1,2: "Vanidad de vanidades, todo es vanidad"

  • Eclés. 1,9: "Nada hay nuevo bajo el sol"

  • Eclés. 1, 18: "Mientras más se sabe, más se sufre"

  • Eclés. 3,1: "Hay un tiempo para cada cosa y un momento para hacerlas".

  • Eclés. 7,5: "Más vale escuchar la represión del sabio que la alabanza del tonto"

  • Eclés. 7,29 "He comprendido que Dios hizo al hombre sencillo, y él es el que se busca tantos problemas".

  • Eclés. 10,6: "Los incapaces ocupan los más altos cargos, y los que valen se quedan abajo".

  • Eclés. 12,1: "Acuérdate de Dios en el tiempo de la juventud, antes de que lleguen los días amargos y los años en que debas decir: No encuentro placer en ellos".

 

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