Sugerencias
para rezar y estudiar los salmos
No hay un solo camino, ni hay receta definitiva en lo que concierne
un método de oración y de estudio de los salmos. Aquí
damos algunas indicaciones, luego la práctica personal y
comunitaria te sugerirán infinitas maneras para aprovechar
de los salmos en tu oración.
-
a) Primero es necesario conocer el libro de los salmos en general,
según las indicaciones dadas en la lección anterior.
-
b) Escoge un salmo de alabanza, de confianza, de súplica…
según el momento que estás viviendo y el sentimiento
que preferentemente quieres expresar.
-
c) Lee el salmo entero, despacio, con calma, procurando ponerte
en el lugar del salmista, imaginando las situaciones que vive
el pueblo de Dios en el momento o situación que el salmo
describe. Busca entender lo que lees relacionándolo con
tus conocimientos de la Biblia.
-
d) Relee el salmo, pero esta vez actualizándolo a tu
situación o la situación de tu comunidad, del
mundo de hoy. Trata de vivenciar lo que lees, o sea asumir aquello,
decirlo "con toda el alma", haciendo tuyas las frases
leídas. Se trata de aplicar a ti y al momento presente,
la situación, el sentimiento y la oración descrita
en el salmo.
Continúa
el salmo: procurando mantener el estilo del salmo (alabanza, agradecimiento,
súplica, etc). Puedes continuar u orar con tus palabras.
Si estás leyendo un salmo de alabanza, continúa alabando
a Dios, recordando y reconociendo la acción salvadora de
Dios en tu vida, en los acontecimientos de hoy… si el salmo es una
súplica, manifiesta tus problemas poniéndolos a la
presencia de Dios, renovando tu abandono a su voluntad, etc.
Sugerencias
para la oración comunitaria
Rezar los salmos en comunidad, es la forma más
propia de usarlos, de hecho fueron escritos para la comunidad y
fueron usados siempre como la oración pública y litúrgica
del pueblo de Israel.
La Iglesia también nos propone el uso comunitario de los
salmos; en la Misa aclamamos al Señor con un salmo entre
las dos lecturas bíblicas, y en "La Liturgia de las
Horas", que es la plegaria pública de la Iglesia a lo
largo de las horas del día (Laudes, Vísperas, etc.),
oramos en gran parte con estos bellísimos cánticos
inspirados.
Es sumamente bueno, también en nuestras reuniones, grupos
de oración, asambleas cristianas y otras ocasiones de encuentro
comunitario, familiarizarse con esta forma de orar, proponiendo
la oración de un salmo conocido.
Algunas indicaciones útiles para su
uso:
a) Debemos conocer de antemano el contenido del salmo que vamos
a proponer para la oración comunitaria.
b) Un detalle que ayuda mucho es, antes de rezar el salmo, motivarlo,
dar una breve introducción histórica del contenido
que facilite su entendimiento.
c) Es importante también elegir una versión de la
Biblia que traiga una buena traducción entendible a la gente:
el texto de la Biblia de América, parece la más cercana
al pueblo. Si todos tienen la misma versión de la Biblia,
será más fructuoso que se anuncie el salmo y que todos
sigan su lectura.
d) Hay varias formas de proponer un salmo para la oración
comunitaria:
-
Dos lectores leen despacio el salmo, una
estrofa cada uno y todos escuchan.
-
Un lector lee el salmo y todos responden
a cada estrofa con una aclamación o estribillo cantado.
-
Lectura espontánea de una estrofa
cada uno, dentro del grupo.
-
Resonancia del salmo: Después de
la lectura del salmo, cada uno libremente repite la frase
que le gustó.
-
Actualización del salmo: Después
de la lectura, cada uno libremente continúa el salmo
con oración personal espontánea, de acuerdo
al tema del mismo.
-
Meditación del salmo: Después
de la lectura pausada del salmo, cada cual dice lo que ha
entendido de el, hace alguna reflexión sobre su enseñanza.
-
Los salmos y la expresión corporal:
Actualmente se está descubriendo que en la oración
toda la persona participe: el alma y el cuerpo. En los salmos
el cuerpo es muy presente, muchos de ellos describen actitudes
y expresiones del cuerpo, seguramente su canto en las liturgias
era acompañado por gestos de todo el pueblo.
La oración de algunos salmos se puede acompañar
con expresiones corporales según la sensibilidad del grupo
que ora, y las actitudes que el mismo salmo sugiere:
-
Levantar las manos: (Sal. 28, 2; 134, 2;
119, 48; 63, 5)
-
Elevar los ojos: (Sal. 131,1; 141,8; 121,2)
-
Extender los brazos o las manos: (143,6;
88,11; 77,3)
-
Postrarse o inclinarse en adoración
o súplica (5,8; 132,7; 138,2)
Introducción
a algunos salmos
Proporcionamos una pequeña explicación a los salmos
que más se usan en la oración cristiana.
Esta explicación te servirá para entender mejor el
tema del salmo y se puede usar como una introducción en una
oración comunitaria o grupal.
SALMO 1: Es un salmo sapiencial. Invita
a la reflexión sobre los "dos caminos", el de los
justos y de los impíos, asegurando la bendición de
Dios sobre el justo.
SALMO 2: Salmo real-mesiánico,
compuesto en ocasión de una coronación del rey. En
sentido figurado se refiere a Cristo Jesús, el Mesías,
Hijo de Dios, vencedor sobre los reinos de este mundo. Este salmo
es recordado muchas veces en el NT (Hch. 4,25; 13,33; Ap. 19,19).
Para nosotros su lectura es un canto de confianza en Cristo vencedor
y Señor de la historia.
SALMO 4: Es un salmo de confianza,
muy apto para la oración de la noche, el salmista al acabar
el día se refugia en el Señor como su seguridad.
SALMO 5: Con este salmo que es una
súplica de la mañana, se invoca al Señor para
que preserve del mal y de los peligros, pidiendo rectitud en la
conducta.
SALMO 6: Es un salmo de súplica,
primero de los 7 salmos penitenciales; se pide misericordia a Dios
por el sufrimiento causado por nuestras culpas.
SALMO 7: Es un típico salmo
de súplica, la oración de un hombre acusado injustamente,
que se refugia en el templo y pide ayuda a la justicia de Dios.
Esta oración es muy apta para momentos de angustias, o para
sentirnos solidarios con tantos hermanos que sufren injusticias.
SALMO 8: Es un salmo de alabanza, celebra
la grandeza de Dios que manifiesta sus maravillas en la creación,
pero sobre todo en el hombre, puesto al centro del universo, como
objeto privilegiado del Amor de Dios.
SALMO 9: Es una oración de acción
de gracias, por un hombre, que reconoce el haber sido liberado de
una situación de angustia y encuentra su refugio solo en
Dios. Él, que desde el cielo mira a todos, protege a los
buenos y prepara el castigo para los impíos.
SALMO 11: Es un canto, con imágenes
poéticas, de confianza de Dios, de un hombre que se refugia
en el templo de Dios, y se rehúsa a seguir el consejo de
los amigos, de huir. Frente a los peligros y problemas, el refugio
más seguro es la presencia del Señor. Nos recuerda
las palabras de San Pablo: "¿Si Dios está con
nosotros, quién nos condenará?"
SALMO 12: Es una liturgia de súplica
colectiva, que proclama la confianza del pueblo en su Dios. Es la
súplica de la comunidad que abre los ojos sobre la realidad
de mentira, propaganda, falsos profetas que pregonan vida fácil,
que disimula las injusticias de unos pocos. En esta situación
el salmo nos invita a descubrir el engaño de las palabras
del mundo y la verdad de la Palabra del Señor.
SALMO 15: Es un salmo litúrgico
que se cantaba cuando los peregrinos entraban en el templo. Se presentan
algunas condiciones para ser dignos de estar en la presencia de
Dios: honradez, justicia y sinceridad.
SALMO 16: Este salmo expresa un confiado
abandono en Dios en un momento de prueba o tentación. Dios
solamente tiene importancia en nuestra vida. Él solo merece
ser elegido como ideal de la vida, lo demás cuenta muy poco.
SALMO 22: Es el conocido salmo que
Jesús rezó desde la cruz. Muchos detalles nos recuerdan
la pasión de Cristo. Dentro de la ejemplar descripción
del sufrimiento, el orante se abandona en el Señor, confiado
en su ayuda.
SALMO 23: "El señor es
mi pastor…" es una oración de confianza muy conocida.
La ocasión es un banquete de agradecimiento de quien ha sido
acusado injustamente, y después del peligro proclama su alegría
de haber confiado en el Señor.
SALMO 24: Este salmo era cantado a
dos coros por los peregrinos que iban al Templo de Jerusalén,
en ocasión de la procesión con el Arca de la Alianza.
En la primera parte nos recuerda las virtudes y disposiciones necesarias
para entrar en el Templo del Señor.
SALMO 25: En este salmo la súplica
se mezcla a la confianza y a la petición de perdón.
Las frases sencillas salidas del corazón humilde y pobre,
hacen de esta oración una joya para nuestra oración
personal.
SALMO 27: Es un salmo de súplica.
El lamento de la primera parte del salmo se abre, en la segunda
parte, hacia un confiado abandono en Dios y en la seguridad de que
el Señor nunca nos abandona.
SALMO 31: Es un salmo de súplica,
lleno de confianza y fortaleza en que Dios libera de todo problema
y angustia, predomina el sentido de agradecimiento por la seguridad
de que Dios es nuestro amigo y amparo.
SALMO 32: Es uno de los siete salmos
penitenciales. El recuerdo del pecado perdonado abre el corazón
a la alegría y alabanza por la misericordia de Dios que concede
el perdón a quien lo invoca humildemente.
SALMO 34: Es la oración de agradecimiento
de un pobre que canta la bondad del Señor. En este salmo
quizá se inspiró la Virgen María en su canto
del "Magnificat", pues tiene muchos temas en común:
descubramos las semejanzas entre los dos cánticos.
SALMOS 42-43: Constituyen una sola
unidad
El salmista está cerca de las aguas del Río Jordán,
en la región del monte Hermón; la contemplación
del paisaje le inspira este cántico de nostalgia del templo
lejano. El ansia del salmista es también nuestra ansia de
Dios, y nuestra sed de intimidad con el Señor.
SALMO 49: Es un salmo sapiencial, apto
para nuestra meditación sobre la vida. La riqueza y el poder
del mundo no lleva a nada, son vanidad. No valen para la vida futura,
porque como la muerte dejamos todo aquí; pero no valen tampoco
en esta vida, porque el hombre en la prosperidad se olvida fácilmente
de pensar y de ser sabio.
SALMO 51: Es un salmo penitencial,
quizá el más conocido de los salmos, por la profundidad
del sentimiento de dolor que expresa frene al propio pecado. Nos
invita a tener el vivo deseo de ser liberados del pecado. Esta purificación
interior es obra sólo de Dios; y Dios la cumple si en el
pecador hay un sincero arrepentimiento.
SALMO 62: Es un salmo de confianza.
Una persona, que es un líder de la comunidad esta pasando
por grandes dificultades, y se da cuenta que la sociedad a su alrededor
se mueve sobre la mentira, el ansia de riqueza y poder, sobre la
hipocresía. En esta situación sólo Dios puede
ofrecer seguridad absoluta, y a Él se aferra también
nuestra confianza y nuestro descanso espiritual, frente a los mismos
problemas de nuestra sociedad.
SALMO 63: Es un salmo de súplica
individual, frente a la caducidad de todas las cosas terrenas, incluso
las más santas y buenas, el salmo expresa la profunda sed
de experiencia de Dios porque "Tu amor es mejor que la existencia".
Nos recuerda las Bienaventuranzas "Dichosos los que tienen
hambre y sed de Dios y de su justicia".
SALMO 65: Es una bellísima oración
colectiva de alabanza a Dios. El pueblo se reúne en el Templo
para reconocer los dones de la tierra y agradecer a Dios. En el
salmo se alaba a Dios que nos escucha, perdona nuestros pecados,
nos reúne en su casa; es la esperanza de todos, nos bendice
y da fertilidad a la tierra.
SALMO 67: Es un salmo de alabanza y
agradecimiento colectivos. En él se expresa el deseo de que
todos los pueblos conozcan al Señor y sus obras de salvación.
Muy apto para una oración misionera.
SALMO 73: Es un salmo sapiencial, terminando
con una alabanza y agradecimiento a Dios y a su sabiduría.
Sin duda esta oración es una de las más bellas y sublimes
del AT. El tema que pone en el diálogo con su Dios es siempre
actual: "¿Por qué a los que se esfuerzan por
ser buenos, todo se les cae encima y sufren, mientras que a los
que dan la espalda y hasta se burlan de Dios, todo les va bien?"
"traté de comprenderlo… y sólo el día
que pude penetrar los secretos de Dios me di cuenta de cual era
su fin".
SALMO 77: El salmo, escrito en un momento
dramático para el pueblo de Israel, es una apasionante reflexión
sobre la Providencia de Dios que opera a lo largo de la historia.
Los caminos de Dios son insondables; sin embargo, también
en los acontecimientos dolorosos es siempre su amor el que guía
nuestra vida.
SALMO 80: Esta lamentación es
una súplica a Dios en un momento de desolación y de
dolor que ha caído sobre el pueblo. En una situación
de dolor de toda la comunidad, la oración del cristiano se
abre a la fe y a la esperanza.
SALMO 84: Es un "cántico
de peregrinación". Los peregrinos que caminaban hacia
Jerusalén, cantaban su alegría y ansia de llegar a
la presencia de Dios, su alabanza al Dios que llena la vida. No
dejemos de reavivar nuestro anhelo de llegar a la patria eterna
y la alegría de estar en la presencia del Señor en
su casa.
SALMO 91: Es un salmo de confianza,
con intención claramente didáctica, seguramente fue
escrito en una época post-exílica, en un tiempo de
inseguridad y pesimismo de la nación. En esta situación,
el salmo invita al creyente a repetir con certeza: "Dios protege
al que confía en Él". Esta oración nos
reafirma en poner nuestra seguridad en el Señor, a pesar
de los problemas, y nos recuerda las palabras de Jesús: "A
mis ovejas les doy la vida eterna; nadie las arrancará de
la mano de mi Padre".
SALMO 95: La Iglesia reza este salmo
todos los días al iniciar la "Liturgia de las Horas".
Es un himno de alabanza que celebra a Dios como Rey y Señor,
cantado en la liturgia del pueblo de Dios.
SALMO 103: Es un bellísimo himno
de alabanza al amor y misericordia de Dios, que revela una profunda
sensibilidad religiosa. Es una de las oraciones más bellas
para nuestra sensibilidad cristiana y muy cercana a la Palabra de
Jesús cuando habla al Padre.
SALMO 104: Es un maravilloso himno
de alabanza a Dios Creador, lleno de entusiasmo y optimismo por
la vida y por la acción de Dios en la naturaleza. Dejémonos
contagiar por la contemplación de la creación como
un vestigio del Amor y del poder de Dios.
SALMO 105 106 y 107: Los tres salmos
van unidos por el tema que trata: la historia de Israel. La mirada
el propio pasado y el recuerdo de la acción salvadora de
Dios en la historia personal y del pueblo, es una ocasión,
también para nosotros, para alabar a Dios que interviene
en nuestra historia para salvar y dar su gracia, incluso a través
de los momentos obscuros y de sufrimiento.
SALMO 110: Es un salmo mesiánico,
el más celebrado en el NT. el Mesías es presentado
como Rey del mundo, Juez de las naciones y Sacerdote para siempre.
La Iglesia reza a menudo este salmo para renovar la fe en Cristo,
Señor de la vida y de la historia.
SALMO 114: Este salmo era cantado por
los israelitas durante la Cena Pascual, porque recordaba el hecho
fundamental de la historia de Israel y los prodigios del Señor
en el Mar Rojo, en el desierto y en el Río Jordán.
Lo cantó también Jesús y sus apóstoles
en la última cena. En nuestra oración, este salmo
se proclama para recordar las maravillas que Dios hace dentro de
nuestra vida y de nuestro pueblo.
SALMO 115: Es una oración colectiva
de confianza, que se hace alabanza al Dios único y Todopoderoso,
frente al cual los ídolos humanos desaparecen. El pueblo
se encuentra en el destierro de Babilonia, donde se adoran muchos
dioses. Es una invitación a la confianza plena en el Señor,
que ayuda, protege, y bendice a los que le aman.
SALMO 118: Es un cántico litúrgico
de agradecimiento, compuesto después de la reconstrucción
de Jerusalén. Dios es rico de bondad y misericordia; incluso
en los momentos difíciles. Él es nuestra ayuda y nuestra
salvación.
SALMO 119: Este salmo es el más
largo de todo el salterio. Tiene como tema "La Ley de Dios"
y es un elogio de la Ley y de las alegrías que hay en observarla.
En cada versículo se encuentra la palabra "ley"
o un sinónimo de ella. Repite sin cesar que observar las
Palabras de Dios es vida y felicidad.
SALMO 122: Es un
himno de peregrinación lleno de entusiasmo y alegría
por llegar al Templo, cantado por los que llegaban en procesión
a Jerusalén. Con esta oración los cristianos cantamos
nuestra alegría de estar en presencia de Dios cuando nos
reunimos en comunidad en la Iglesia.
SALMO 123: Es una súplica llena
de esperanza en Dios, en un momento de humillación y dolor.
También nosotros en situaciones de sufrimiento levantamos
confiados nuestros ojos al Señor.
SALMO 124: Es un canto de agradecimiento,
después de algún peligro grave superado por el pueblo.
Es un llamado para cada uno, para la Iglesia, a reconocer la acción
salvadora de Dios en nuestra historia.
SALMO 125: El pueblo cantaba este salmo
al contemplar la fortaleza de los muros de Jerusalén. Esta
imagen le recuerda que así es Dios con su pueblo. La oración
nos invita a ser fieles al Señor también en las pruebas.
Quien confía en Él, será estable para siempre.
SALMO 126: Este salmo fue compuesto
después del exilio de Babilonia. El primer sentimiento es
la alegría del retorno, pero los que regresaron no se esperaban
luego tantas dificultades y hostilidades, sin embargo su confianza
en el Señor no desmayó. Es una oración que
alimenta nuestra esperanza en medio de las dificultades y desilusiones
de la vida.
SALMO 127: Es un salmo sapiencial,
recalca el sentido de las limitaciones del hombre. En vano nos cansamos
por conquistar el bienestar material, personal, por la familia,
construir la casa o la ciudad, si esta fatiga no es alimentada por
Dios y la fe en Él.
SALMO 130: Es un salmo penitencial:
el hombre desde lo profundo de su miseria moral, invoca la bondad
y misericordia del Señor para obtener el perdón de
sus culpas. Es una oración que la Iglesia canta a menudo
en la liturgia de los difuntos.
SALMO 131: Este salmo de confianza
expresa la sencillez, la humildad y la pobreza de quien se abandona
en Dios. Es tierra y profunda la similitud de la fidelidad de Dios
con el amor de una madre.
SALMO 133: En este salmo sapiencial
se ensalza la dulzura de una vida fraternal como don de Dios.
SALMO 135: Este salmo es un himno de
alabanza, escrito en ocasión de alguna fiesta del templo.
Se nos invita a agradecer a Dios por su bondad, su poder, sus obras
en la historia del pueblo, como también en nuestra historia
de vida.
SALMO 136: Es un himno de Acción
de Gracias, utilizado en la fiesta de Pascua, en forma letánica,
para recordar los beneficios que el pueblo recibió a lo largo
de la historia de liberación. En nuestros labios se hace
agradecimiento por todos los dones recibidos en la vida.
SALMO 138: Es una bellísima
oración de agradecimiento al Señor que siempre da
respuesta con su gracia y sus dones a nuestro pedido de ayuda.
SALMO 139: En este salmo sapiencial,
muy rezado en la liturgia y por todos los cristianos, es una reflexión
poética sobre Dios que todo lo conoce. Esta reflexión
se hace admiración y súplica para que el Señor
que nos conoce muy adentro, nos guíe siempre en el camino
de la vida.
SALMO 143: Es uno de los salmos penitenciales.
En él se implora fuertemente a Dios que nos libre del mal
y de las tribulaciones.
SALMO 145: Es un
himno de alabanza, como una bella letanía sobre las características
del amor de Dios: Él es justicia, fidelidad, bondad, providencia,
etc. Los versículos 14 y 15 se han convertido en una popular
oración en la mesa de los cristianos.
SALMO 146: Es un himno a la providencia
de Dios. Él es poderoso, bueno y fiel: dichoso quien espera
únicamente en Él.
SALMO 150: Es el sello de oro a todo
el Salterio: una alabanza total, una sinfonía que se eleva
de todo el universo para alabar y bendecir al Señor.
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Manual
de Formación Bíblica
2003-2004
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