La
vida de Pablo
Aunque no fue del primer grupo de los 12, ni conoció a Jesús
de Nazaret físicamente… por su personalidad y su experiencia
profunda de Cristo, y por sus actividades misioneras, Dios mismo
lo "constituyó apóstol"; y la primera Iglesia
le rubricó este título, del cual Pablo habla con santo
orgullo (1Cor. 9, 1-6; 15, 9-11).
Tenía
dos nombres: Saulo y Pablo al igual
que muchos otros judíos de su época; el nombre primero,
Saulo, era por su origen judío y el otro Pablo, por su ciudadanía
romana.
El
apóstol se llama a sí mismo, en las Cartas, "Pablo";
y con este nombre se le llama en 2Pe. 3,15, y en Hechos a partir
del capítulo 13,9.
Su vida se divide en dos partes casi iguales: Hasta los 30 años
es "fariseo"; luego, por otros 30 años aproximadamente,
es "cristiano y apóstol".
Su
origen es judío de raza y de religión, pero pertenece
a la comunidad de la "diáspora", es decir a los
judíos que vivían fuera del territorio de Palestina.
Como fariseo sincero y convencido, Pablo no tiene más que
una pasión: Servir a Dios practicando minuciosamente la ley.
El camino de Damasco
¡Dios
esperaba a Pablo en el cruce del camino!. Era alrededor del año
34-36 y Pablo tiene una experiencia extraordinaria de Jesús,
la revelación de Cristo Glorioso, la misma que da un vuelco
total a su vida: A partir de este momento Pablo quedó absolutamente
enamorado de Cristo y dedicó toda su capacidad y entusiasmo
a profundizar en la Buena Noticia de Jesús y a proclamarla
con todos los recursos a su alcance.
¡De
fariseo perseguidor a Apóstol y Misionero de Cristo!.
Para Pablo se derrumba el sentido de su vida anterior… se comprende
que permanezca tres días postrado, ciego, en Damasco, haciendo
el balance de todo ese mundo que se le había venido abajo.
Fue tan importante este acontecimiento para Pablo y para la Iglesia,
que sea el mismo Apóstol, como Lucas, lo relatan en varias
ocasiones con diversos matices. (Lee: He. 9, 1-19; 23, 3-11; 26,
12-18; Gal. 1, 13-20; 1Cor. 9, 1; 15,8).
Señalamos
algunos puntos de su doctrina vividos por Pablo:
a)
Justificado por la fe: Descubre que
sólo Cristo, con su muerte, hace justo al hombre, de una
manera gratuita. No se trata pues, de "merecer" la salvación,
sino de "recibirla" adhiriéndose fielmente a Cristo.
b)
La Gracia de Dios es una palabra clave en
Pablo: ¡Dios nos ama, no porque somos buenos, sino
para que seamos buenos!. En Damasco ha descubierto que es amado
por Dios gratuitamente, con mucha misericordia.
c)
Jesucristo Crucificado: La cruz, iluminada
por la resurrección, se encuentra en el corazón de
Pablo. A los pies del crucificado se siente pecador, pero perdonado.
El Jesús de Pablo es siempre el Cristo Crucificado (Carta
a los Filipenses).
d)
La Iglesia, Cuerpo de Cristo: Pablo
percibe la unión entre Jesús y sus discípulos,
entre la cabeza y el cuerpo (Carta a los Corintios) y se hace miembro
vivo de este cuerpo.
Apóstol
de Jesucristo: Amado gratuitamente, y salvado, Pablo no puede dejar
de llevar el Evangelio (1Cor. 9,16). El amor lo empuja a anunciarlo
a todos los pueblos.
Pablo
escritor
Las Cartas de san Pablo, constituyen un gran tesoro
para nuestra fe. Están cargadas de noticias y doctrina. Pablo
ante todo, fue primero y por vocación, un hombre de acción,
un misionero. Sólo por necesidad se convirtió en escritor.
La personalidad de Pablo, desde sus Cartas
El centro de su personalidad es, sin duda, su
vocación de: "Apóstol de los gentiles" (Rom.
11,13). Toda su persona siente, actúa, se mueve, se identifica
con la llamada y la misión recibida por Cristo Jesús.
Pablo piensa y obra con una admirable coherencia,
enamorado de Cristo Jesús; "Mi vivir es Cristo";
esta frase no era para Pablo una manera de decir, sino una vivencia
que manifiesta toda su persona y sus actividades.
San Pablo es consciente de su grandeza y de sus
debilidades: "Hago el mal que no quiero y no hago el bien que
quiero" "Llevamos este tesoro en un vaso de barro",
"Mi debilidad es mi fortaleza", etc.
En fin, Dios le había dotado de una riqueza
no común de cualidades, que en Pablo no fueron desperdiciadas,
sino puestas totalmente al servicio de Dios y de la Misión.
El
"Corpus" Paulino
Se llama así el conjunto de Cartas, 14 en total, que forman
el canon de las Cartas atribuidas a Pablo. Decimos 14, porque se
incluye también la Carta a los Hebreos, que antiguamente
se pensaba escrita por Pablo, y de la cual seguramente no fue el
apóstol su autor, sino de alguno de sus discípulos.
De las
restantes 13 Cartas de Pablo se puede hacer una clasificación,
que no corresponde al orden de como están en la Biblia:
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Las
Cartas Kerigmáticas
Son 1 y 2 de Tesalonicenses
Enviadas en el año 50 - 51, son los primeros escritos
del NT.
Pablo en ellas recoge los grandes temas del kerigma; vive en
la esperanza de la próxima venida de Cristo.
-
Las
"Grandes Cartas"
Son Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas.
Fueron escritas en los años 56 -58 y se les llama así
por su extensión y por su importancia doctrinal.
-
Las
Cartas de la Cautividad
Son Filipenses, Colosenses, Efesios y Filemón.
Escritas en los años 61 - 63, son así designados
porque Pablo las escribió desde su prisión en
Roma (o en Efeso) y se alude a su cautiverio.
-
Las
Cartas Pastorales
Son 1 y 2 Timoteo, Tito. Fueron escritas en el año 67,
poco antes de su martirio.
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Manual
de Formación Bíblica
2003-2004
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