Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

LAS CARTAS CATÓLICAS:
SANTIAGO, 1 Y 2 PEDRO, JUDAS

El título de "católicas" que se da en las cartas no paulinas, quiere diferenciar que mientras las cartas de Pablo tienen por destinatario una Iglesia en particular (los romanos, los corintios, etc.) y su contenido trata de temas aplicables especialmente a esa comunidad, las cartas católicas no tienen un destinatario particular; son dirigidas "a todas las Iglesias".

 

Carta de Santiago

1a. Carta de San Pedro

2a. Carta de San Pedro

Carta de San Judas

 

Carta de Santiago

Al comienzo de la carta leemos: "Santiago, siervo de Dios y de Jesucristo, saluda a todos los miembros del pueblo de Dios en el mundo" (St. 1,1).
¿De cuál Santiago se trata?. En el NT conocemos a tres personajes con el nombre de Santiago; uno es hijo de Zebedeo y hermano de Juan (Mc. 1,1; 3,17); otro es hijo de Alfeo (Mc. 3,18) y el otro es el "hermano del Señor" (Gal. 1,19; 2,9).

El "hermano del Señor", identificado como Santiago el menor, ocupó un puesto eminente en la comunidad de Jerusalén (Hch. 12,7) y en el Concilio de Jerusalén (Hch. 15,13). Este Santiago podría ser el autor de la carta escrita entre los años 50-60 d.C.

Contenido

Los cinco capítulos de la carta de Santiago son un conjunto de exhortaciones morales y de vida cristiana, muy concretos y claros, que constituyen una llamada a llevar una conducta coherente con la fe cristiana.

Las enseñanzas prácticas están inspiradas en la sabiduría del AT, y el autor parece apegado a las tradiciones proféticas y del pueblo judío.

  • a) El cristiano en las pruebas - Santiago 1:
    Se invita a vivir la alegría también en medio de las dificultades. El motivo de la dicha no es la prueba en sí misma, sino la oportunidad de gracia que ofrece para madurar en la fe. Los momentos difíciles son el crisol de la fe auténtica.

  • b) La coherencia en la fe - Santiago 2:
    Este capítulo desarrolla dos aspectos esenciales de la fe auténticamente cristiana: la fe que verifica en el amor al prójimo, sin discriminación, ni acepción de persona (2,1-13) y la fe operativa y eficaz mediante las obras concretas, en contraposición a la religión reducida a mera palabrería o formalismos (2, 14-26). Este es el mensaje central de Santiago.

  • c) La doble vida en cuestiones concretas - Santiago 3, 1-4, 10:
    Santiago se detiene en ejemplos concretos en los cuales aparece la incoherencia cristiana. Primeramente la lengua, como factor poderoso y decisivo en las relaciones humanas (3, 1-12). Luego la sabiduría, como origen de la buena conducta y la ambición como origen de las malas acciones ( 3,13.18). Finalmente el antagonismo entre humildad y arrogancia (4, 1-10).

  • d) Advertencias y exhortaciones finales - Santiago 4,11; 5,20:
    Con un lenguaje directo y claro, Santiago condena primero algunos aspectos negativos de la vida cristiana: Las críticas, y los juicios a los hermanos, la arrogancia y las injusticias de los ricos hacia los pobres. Luego exhorta a las actitudes positivas: la espera de la parusía, la paciencia y firmeza al hablar, la oración en medio de las necesidades y la ayuda moral a los extraviados.

Las enseñanzas de Santiago

El mensaje de Santiago es a la vez una voz de alerta: la religiosidad popular puede convertirse en una farsa supersticiosa; la palabra puede llegar a ser veneno mortal en una comunidad cristiana; la ley puede convertirse en un factor de injusticia social, cuando no hay solidaridad y amor; ¡la fe misma puede llegar a ser un cadáver, si no es acompañada por las buenas obras!

Santiago hace, pues, un fuerte llamado a la coherencia y autenticidad en el estilo de la vida cristiana.
¡La actualidad de los temas tratados en la carta, tiene que convertirla en un libro que todo cristiano debe meditar una y otra vez!:

a) Coherencia entre fe y obras (2, 14-26): La coherencia en la fe exige que ésta se concretice en obras de amor. La fe sin obras es inútil, no sirve de nada.

b) La justicia social, como fruto de la fe (2, 1-24; 5, 1-6): Hoy, como ayer, no faltan quienes se amparan tras de la religión o tras de una idea de Dios individualista, para justificar tantas injusticias: los ricos explotan a los pobres, tras el "derecho" de enriquecerse. Santiago, con palabras dignas de los profetas Amós u Oseas, critica duramente la discriminación del pobre y la preferencia por los ricos, en el interior de una comunidad cristiana.

c) La Palabra y las palabras ( 1,18-26; 3, 1-11): A partir de Sant. 1,18 se habla mucho de la palabra y de la lengua. La Palabra creadora y salvadora de Dios, transforma al hombre. La exhortación de Santiago exige dos actitudes básicas: La disponibilidad para escuchar y acoger la Palabra, y la audacia para ponerla en práctica. Sobre este tema de la palabra Santiago aborda algunos problemas reales:

    • La palabrería y del descontrol de la lengua, puede afectar a la religión, hasta reducirla a unas prácticas puramente externas, formales, sin vida y compromiso.

    • La lengua tiene, a nivel de relaciones comunitarias, un poder destructivo incalculable: arrogancia, calumnias, presunción, fanfarronería, mentiras, divisiones, injusticias, etc.

    • La lengua, un órgano creado para comunicarnos, construir el amor y alabar a Dios, se puede convertir en veneno que destruye las relaciones con Dios. A causa de la incoherencia entre palabra y vida, y destruye las relaciones fraternas, con chismes, prejuicios, arrogancia, etc.

La Unción de los enfermos ( 5, 14-15): Este texto es la base escriturística más directa que la Iglesia ha tenido en cuenta para la institución del sacramento de la Unción de los Enfermos. Es pues, un texto sumamente importante por su aspecto doctrinal.

1a. Carta de San Pedro

No se sabe casi nada de las actividades del apóstol Pedro, después del Concilio de Jerusalén (año 49-50), hasta esta carta, que se escribió hacia el año 64, desde Roma.

Sabemos por tradición, que se dirigió a Roma, quizás en diversos viajes. Siendo el encargado de Cristo para dirigir toda la Iglesia, debía ir al centro del imperio.

Seguramente lo encontraremos en Roma desde el año 64 hasta su muerte, acaecida durante la persecución de Nerón. Su tumba, junto a la de Pablo, fue encontrada en las catacumbas, debajo de la actual Iglesia - Madre de San Pedro.

destinatarios

Los destinatarios de la carta son las comunidades judeo-cristianas que vienen en la lista de 1Pe. 1,1. Esta lista no contiene nombres de ciudades, sino de regiones, lo cual es indicio de una evangelización en zonas rurales del interior de los territorios mencionados.

La mayoría de ellos son campesinos o pastores que vienen del paganismo, gente sencilla y pobre, quienes se encuentran vulnerables, por su situación social y cultural, el ambiente hostil y las persecuciones.

Esto explica que Pedro insista sobre los temas de la alegría en las pruebas y en los sufrimientos (1,6-9; 2,18-25), la fraternidad (2,17; 5,9), el amor (4,8; 1,22) y la solidaridad entre cristianos (3,8; 5,9), que son las armas cristianas frente a la pobreza y las persecuciones.

Contenido de la carta

El príncipe de los apóstoles les escribe una carta sencilla y amorosa, exhortándolos a la alegría en las dificultades, porque "para esto fueron llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, para que sigan sus pisadas" (2,21).

a. Elegidos, santificados y salvados (1,1-12)
Los primeros párrafos constituyen el prólogo teológico cristocéntrico de la carta. En Cristo hemos sido regenerados con el Bautismo para renacer a la herencia del cielo. Gracias a esta esperanza tiene sentido hablar de alegría en la prueba (1, 6-7).

b. Llamados a nueva vida (1,13-4,11)
Pedro invita a la acción de gracias por la regeneración bautismal, a vivir la nueva vida del espíritu, anclándose con fortaleza a la "Piedra angular", Cristo Jesús, para crecer en la fe.

c. Llamados a sufrir con Cristo (4,12 -5,9)
Esta sección es una nueva exhortación a la alegría en las persecuciones
(4,13-16) y una invitación a la comunión eclesial, a la humildad y la vigilancia (5,1-9).

Enseñanza de 1 Pedro

Esta carta es de suma importancia porque tiene aportaciones originales a la teología del NT, y revela un pensamiento que enriquece el mensaje del Evangelio:

  • El tema de la regeneración bautismal: (1,3.23) en relación directa con la resurrección de Cristo.

  • El tema de la Pasión de Cristo: en relación con el sufrimiento de los cristianos (2,19-21; 4,1-2).

  • Y el texto extraordinario sobre los creyentes: (2,4-5), quienes han sido transformados en piedra viva para construir, sobre Cristo, la piedra angular, una casa espiritual.

2a. Carta de San Pedro

La segunda carta de Pedro, es un escrito que tiene todas las características de un "testamento", en el que la persona, ya cerca de la muerte (2Pe. 1, 13-16), escribe a los suyos para darles sus últimas recomendaciones.

El contenido de la carta está bien estudiado y estructurado: la palabra clave es "el conocimiento de Cristo Jesús" (1,8), que la comunidad tendrá que buscar y guardar contra las falsas doctrinas y los maestros engañosos (1,16-21; 2,1-22).

Los tres capítulos responden a tres inquietudes muy presentes en la comunidad de finales del primer siglo:

  • Mantener la fe como la enseñan los testigos de Cristo (1,16-21).

  • Luchar contra los falsos maestros que dividen la Iglesia (Cap.2)

  • Explicar por qué Cristo no vuelve todavía (Cap. 3).

Carta de San Judas

Es uno de los escritos más cortos del NT. Esta carta, estrechamente relacionada con la 2Pedro, es un escrito fundamentalmente exhortativo, que se convierte en controversia. Su estilo es vibrante, a veces duro, lleno de amenazas, y casi violento. El autor quiere ahuyentar de la comunidad a unos "herejes", que andan con falsas doctrinas.

La fecha de composición habría que situarla a fines del siglo primero, antes de la segunda carta de Pedro.

Motivo y el contenido

La intención básica de la carta es animar a los creyentes a mantenerse firmes en la fe recibida por los apóstoles, y a resistir la seducción de los falsos maestros. Su contenido es bastante sencillo:

  • 1-4: Saludo y motivo de la carta.

  • 5-7: Recuerdo de ejemplos pasados.

  • 8-16: Contra los adversarios.

  • 17-23: Exhortación a la comunidad.

  • 24-26: Doxología final (que recuerda las de Pablo).

 

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