Manual de Formación Bíblica 2003 - 2004

 

 

UN PUEBLO QUE SE LIBERA Y SE FORMA EN LA ALIANZA (Éxodo - desierto - Alianza)
OBJETIVO:
Descubrir cómo Dios no quiere la esclavitud ni la opresión. Lo que Él desea es que el pueblo sea libre, y poder así pactar una Alianza con él: "Yo seré tu Dios y tú serás mi pueblo" (Lev. 26,12; Ez. 36,28; 37,27). Así se constituye y forma el Pueblo de Dios.

 

Estancia en Egipto

La liberación ó el Éxodo

La caminata por el desierto

La Alianza

Reflexiones

Estancia en Egipto (1650-1250 a.C.) y opresión hacia 1280-1250 a.C.)

Los descendientes de los Patriarcas se establecen en Egipto. Allí se multiplican, realizándose así la promesa de la descendencia numerosa hecha a Abraham. Ante este hecho los egipcios empiezan a temerles, y toman medidas contra ellos, obligando a matar a los varones recién nacidos y utilizando a los adultos a trabajos forzados. Así surge la opresión y la esclavitud en contra de los hijos de Israel (Ex. 1).

La liberación ó el Éxodo (hacia 1250 a.C.)

Dios, a través de su elegido Moisés, interviene liberadoramente en la historia dolorosa de este pueblo para sacarlo de la esclavitud (2-15).
2.1 Nacimiento, infancia y juventud de Moisés.

Moisés, quien en contra de los planes de Egipto, y presagiando lo que sucedería con el pueblo, ha sido salvado y liberado de las aguas y ha sido educado en la corte del faraón, deja su situación cómoda al darse cuenta de la opresión que sufren sus compatriotas los hijos de Israel. Interviene a favor de sus hermanos, pero éstos no lo comprenden y por eso huye al desierto (2).

2.2 Vocación y misión de Moisés

Dios se aparece en el desierto a Moisés para manifestarle quién es Él y cuáles son sus planes de liberación para su pueblo oprimido, constituyendo a Moisés como mediador principal de esta misión. De esta manera, en la primera intervención de Dios en la historia, reconocida como tal, Dios aparece no como un Dios neutral, sino como el único Dios que toma partido por el oprimido (3, 1-4, 17).

Es el Dios que "ve", "oye" y "conoce" la opresión y al acordarse de su alianza (2,24), visita salvíficamente a su pueblo (3,16; 4,31), baja para liberarlos (3,8) entrando en la historia humana conflictiva y tomando partido por el oprimido.
Dios se revela como "Yahvé (3, 13-15). Su nombre "Yo Soy el que Soy" puede significar una respuesta evasiva ante el peligro de ser manipulado, como también puede remitir al futuro en la acción: "verán ustedes quién soy, cuando contemplen mi acción liberadora". De una u otra forma las acciones liberadoras de Dios nos dirán quién es Él, el que a diferencia de los hombres y de los ídolos, actúa con plena coherencia.
(Cfr. Núm. 23,19; Ez. 36,36).

La finalidad de esta liberación que anuncia Yahvéh es que el pueblo pase de la "servidumbre", es decir, de la esclavitud al culto auténtico que es inconcebible sin la liberación (Cfr. Ex.3,12.18; 4,23). El pertenecer a Yahvéh implica que ya no pertenecen al Faraón, que no son ya un pueblo de esclavos, sino un pueblo de libres, de hijos de Dios (Cfr. 4,22-23).

2.3 Realización de la misión de Moisés

Moisés ayudado de su hermano Aarón, lleva a cabo la obra de liberación encomendada por Dios. Obra que no es pacífica, sino que se topa ante diversos obstáculos:

Se enfrentan ante el mismo pueblo que ha de ser liberado, ya que protesta ante las acciones liberadoras (5, 20-21) y tiene miedo al riesgo, y por lo tanto a la auténtica libertad. La misma noche en que caminaban hacia la libertad, al verse acosados por los egipcios, los israelitas, llenos de miedo dijeron a Moisés "¿ Nos has sacado de Egipto para hacernos esto?". ¿No te decíamos que nos dejaras tranquilos sirviendo a los egipcios, que era mejor servirlos a ellos que morir en el desierto?".

El contenido esencial de la queja del pueblo se resume en pocas palabras: "preferimos la seguridad y el bienestar en la esclavitud al penoso peregrinar hacia la liberación". Pero Dios sabe que lo mejor para el ser humano es su liberación integral.

Se enfrentan ante el Faraón, máximo poder de Egipto, que desconoce positivamente a Dios (5,2), y quiere sólo dar una libertad a medias; controlándola (8,24), chantajeándola, sin ofrecer los medios de subsistencia, o quiere permitir el culto, pero sin libertad. Un faraón que resiste y endurece su corazón (7, 13-14.22).

Se enfrentan ante la naturaleza, logrando dominarla a través de las plagas en contra de Egipto que culminan con la matanza de los primogénitos (7,8 -13,16). Todo esto permite el paso del mar de las cañas que zanja la geografía y la historia, la tierra de la esclavitud y la tierra de la libertad (13, 17-15).

Se enfrentan ante el mismo Dios, que parece no apoyarlos en la misión que les ha encomendado (5, 22-6).
La liberación y su repercusión en la vida del pueblo. La salida de Egipto quedará profundamente grabada en el pueblo de Israel y será paradigma, patrón o modelo para cualquier otra intervención salvífica de su Dios.

En la fe del pueblo quedará claro que su Dios es el que lo ha sacado de Egipto, del país de la esclavitud. Así se auto presenta Dios (20,2; Dt. 5,6), y así lo confiesa el pueblo en sus profesiones de fe (Dt. 6,21-25; 26,5-10; Sal. 136).

En el culto, la fiesta de la Pascua y de los Asimos y la ley sobre los primogénitos servirán siempre como "memorial": Recuerdo, presencia y anhelo de liberación. (Ex. 12, 1-28).

En la vida diaria, el pueblo sabe bien que no debe esclavizar a los demás ni tratar mal a los extranjeros, porque él fue esclavo y forastero en Egipto (22,20; Lev. 19, 33-34).

En la esperanza del pueblo que siempre confiaba encontrar a un Dios liberador en situaciones similares a la de Egipto. Así sucedió en el exilio de Babilonia, donde el profeta Deutero Isaías (Is. c. 40-55) anunció un nuevo éxodo (Is. 43, 16-21).

La caminata por el desierto (hacia 1250-1230 a.C)

El desierto es la etapa intermedia entre la salida de Egipto y la conquista de la tierra: La de la esclavitud y la de la libertad. Por eso es un lugar de peregrinación, de paso. Un lugar donde la esperanza se va a aquilatar y acrecentar.

El desierto, lugar desolado e inhóspito, se convierte en lugar de prueba:

  • Dios "prueba" a su pueblo mediante las carencias elementales: hambre y sed, pero a la vez Dios muestra sus maravillas a favor del pueblo: Las codornices y el maná (Ex. 16); el agua de la roca (17,1-7), la serpiente de bronce (Núm. 21, 4-9).

  • El pueblo "prueba" a su Dios que lo ha sacado de la esclavitud de Egipto. Tiene miedo a los riesgos de la libertad, y por eso murmura contra su Dios añorando su situación de esclavos (Ex. 16, 1-3; 17, 1-4). Pero sobre todo peca contra Yahvéh, su único Dios, fabricándose un becerro de oro como imagen de Yahvéh (Ex. 32-34).
    En el desierto, y éste es el punto fundamental, Dios pacta una Alianza, un compromiso bilateral con su pueblo. De esta manera se forma el pueblo de Dios (Ex. 19-20; Dt. 5-6).

La Alianza

4.1 La Alianza es el eje central de la vida del pueblo (Ex. 19-20)

La institución humana de la Alianza, sobre todo la del soberano y vasallo, sirvió para significar y realizar la unión de Dios con su pueblo. Es el "sacramento" fundamental que constituye a Israel en pueblo de Dios.

Tanto la Alianza, realidad del ámbito político, como el matrimonio, realidad del ámbito familiar, sirvieron para expresar las relaciones entre Dios y su pueblo (Cfr. Os. 1-3; Is. 1,21).

El contenido fundamental de la Alianza, expresa un proyecto de comunión que se sintetiza en "Yo seré tu Dios y tú serás mi pueblo" (Lev. 26,12; Ez. 36,28). Aún cuando Dios es quien toma la iniciativa y de quien dependen todos los favores, sin embargo, se trata de un compromiso bilateral: Dios y el pueblo se obligan a ser fieles.

Dios se compromete a ser fiel a su pueblo cumpliendo las promesas y protegiéndolo (Ex. 19, 3-6).

El pueblo se compromete a ser fiel a Dios y a sus hermanos mediante la observancia de los mandamientos que regulan su vida con Dios y con sus semejantes (Ex. 19, 7-8).

Dios bendecirá o maldecirá a su pueblo de acuerdo a su fidelidad o infidelidad a la Alianza, al compromiso pactado con Dios. La historia de Israel, como lo veremos en el próximo tema, fue la historia de los continuos fracasos divinos ante la terquedad de su pueblo (Ez. 16; 20; 23). Pero es también la historia de la constante misericordia de Dios hacia su pueblo (Ez. 36, 16-38).

4.2 La gran manifestación de Dios:

Tras la salida de Egipto, el pueblo hebreo llega al desierto de Sinaí y acampa al pie del monte que lleva ese nombre. Allí iba a tener lugar la gran manifestación de Dios. (Ex. 19,16-18).

Relámpagos, fuego y humo, sonar de trompetas, temblar de montañas y, dominándolo todo, una nube espesa, responde a la forma de imaginar los hombres del AT la presencia de Dios.

Así se manifestó Dios a su pueblo en el desierto, por medio de una experiencia no por medio de una teoría, doctrina. Es decir, que lo importante no es saber mucho sobre Dios, sino experimentar y vivir su cercanía. Una experiencia de lo sobrenatural que es la característica de todos los fenómenos religiosos.

Por consiguiente, la Alianza consiste en el compromiso de Dios con su pueblo: Dios se compromete, mediante juramento sagrado, a cuidar de su pueblo, a protegerlo y a defenderlo en todo momento. El pueblo, en respuesta a esa fidelidad debe observar los Diez Mandamientos que Yahvéh le impone.

4.3 El Decálogo

La palabra Decálogo significa "diez palabras", el Decálogo está íntimamente unido a la Alianza y quiere decir que Dios se compromete con el pueblo mediante la Alianza; el pueblo por su parte, tiene que responder a Dios y el compromiso en el que se expresa la respuesta es, precisamente, el Decálogo.

Por consiguiente, el Decálogo recoge y resume lo que debe ser el comportamiento del ser humano ante su Dios. Para comprender el sentido del Decálogo, hay que tener en cuenta el sentido total del libro del Éxodo donde se encuentra: Dios quiere que su pueblo sea un pueblo de hombres y mujeres libres.

Libres de toda esclavitud exterior, por lo que Dios se pone del lado de Israel y saca a su pueblo de Egipto. Libres interiormente para crecer como personas disponibles ante Dios y al servicio de los demás. Desde esta perspectiva se debe interpretar el Decálogo, que aparece así como el código de la libertad.

Reflexiones

¿En qué se manifiesta hoy día la situación de opresión? ¿Cómo debemos permanecer los cristianos ante esta realidad: pasivos, tolerantes o luchando en contra de las injusticias y opresiones?

La misión de la Iglesia es la liberación integral del hombre, liberación del pecado y de todo aquello que es fruto o expresión del pecado. ¿Somos conscientes de esto y estamos trabajando en esta línea?

¿El ser parte del pueblo de Dios nos ha dado realmente una conciencia y vivencia comunitaria y solidaria con nuestros semejantes?
¿Qué compromisos implica para nosotros el hecho de vivir bajo la Nueva Alianza?

Como pueblo o Iglesia peregrina, ¿Nos damos cuenta que demos renovarnos constantemente, que no podemos anclarnos sólo en el pasado?

Preguntas

1. ¿Qué reacción tuvieron los egipcios ante los descendientes de los patriarcas, cuando éstos crecieron y se multiplicaron?
2. ¿Por qué Moisés abandonó su situación cómoda y qué consecuencias le comportó esto?
3. ¿Cuáles fueron los planes de Dios a favor de su pueblo oprimido y por qué?
4. ¿Qué significa el nombre de Yahvéh?
5. ¿En qué forma Moisés se enfrento ante el pueblo, ante el faraón, ante la naturaleza y ante el mismo Dios?
6. ¿Qué repercusiones tiene el acontecimiento del Éxodo en la fe, el culto, la vida y la esperanza del pueblo?
7. Describe los distintos aspectos del desierto.
¿Por qué la Alianza es el eje central de la vida del pueblo y en qué consiste?


 

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