GRANDES RELIGIONES (parte 1/2)


 

El hombre busca en la religión la respuesta a los enigmas recónditos de la condición humana, que hoy como ayer conmueven íntimamente su corazón y establece de modo diverso su relación con el misterio que envuelve nuestra existencia.

Las diversas religiones no cristianas son la expresión de esta búsqueda por parte del hombre, mientras que la fe cristiana tiene su base en la Revelación por parte de Dios. Esta es la diferencia esencial en relación con ellas.

 

Increencia y ateísmo
Definición y clasificación

Increencia y ateísmo
Causas

Increencia y ateísmo
Caminos hacia la increencia

Postura de la Iglesia

División de la Iglesia

Iglesia Ortodoxa

Reforma Luterana

Doctrina Luterana

Parte 2

Religiones
Las grandes religiones universales surgieron a partir de la base común de las religiones arcaicas. Se pueden clasificar en dos grandes ramas, a partir de las cuales aparecieron otras a lo largo de la historia.

  • En el extremo Oriente, se constituyen las religiones místicas: Hinduísmo y Budismo. Se caracterizan por el valor absoluto que atribuyen a la experiencia interior de unión con Dios. Hoy existen nuevas ramas de estas religiones místicas.

  • En el Medio Oriente, aparecen las religiones de tipo profético, con los grandes profetas de Israel, y con Zoroastro en Persia. La principal religión profética es el Judaísmo, de la que proceden el Cristianismo y el Islam, éste último, con importantes diferencias. Se caracterizan por el valor absoluto que conceden a la llamada divina comunicada por medio de un profeta. Tienen muy clara la idea de la unicidad de Dios, y no es el hombre quien lo descubre, sino que Él mismo es quien se da a conocer.

En la filosofía se puede ver una especie de revelación menor. Los modos de vivir de quienes tienen diferentes preceptos y doctrinas, no pocas veces reflejan destellos de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres.
Desde los primeros siglos del cristianismo se ha querido ver la presencia inefable del Dios en las mentes humanas y en la realización de las culturas y civilizaciones.

  • HINDUISMO
    Religión de la India, pueblo con profunda religiosidad, todas las expresiones de su cultura y hasta su vida doméstica está llena de ritos, pensamientos y actitudes religiosas.
    Los habitantes de la India conocen un ritual diferente para cada acto. Hay ceremonias y ritos para el momento de levantarse, de bañarse, de comenzar el trabajo, de comer.

    La literatura, el arte y la escena teatral también reflejan este espíritu religioso, lleno de silencio y de oraciones intimistas.

    En la India no hay una única religión. Existe toda una gama de religiones porque el hinduismo está abierto a toda manifestación religiosa y cultural. La religión es para el hindú una forma de vida, algo existencial que debe definir en concreto cada ser humano. Por eso dentro del hinduismo caben el politeísmo y el panteísmo, aunque la tendencia más fuerte sea la monoteísta.

    La idea general que desea mantener por sobre todo el hinduismo es la aceptación de un código elemental de conducta, consistente en un amor compasivo hacia todos los seres vivientes. Y también en una gran generosidad, a la vez que una cierta indiferencia ante lo sensible y un deseo constante por huir del mundo y acercarse a la divinidad.

    Institución socio-religiosa de la casta:

    El hinduismo no tiene fundador conocido, como suele suceder en todas las religiones étnico-políticas. Surgió o se configuró sobre todo a partir del racismo, varuno=color=casta.

    A raíz de la invasión indoeuropea, dos milenios antes de Cristo, los vencedores, rubios, los arios, forman las tres castas superiores. Los no arios se subdividen. los "sudras" (artesanos y comerciantes) que beneficiaban con su trabajo a todos, eran hombres libres y formaban una cuarta clase o casta.

    Los "parias" son los que no tienen casta. Los "aborígenes" están debajo de los parias, y no tienen casta ni cabida en el mundo hindú.

    Las tres castas superiores de los arios están formados por:

    sacerdotes-encargados de celebrar los ritos y dueños del poder espiritual.
    nobles guerreros-dueños del poder temporal.
    agricultores, comerciantes y ganaderos que procuran los bienes económicos.
    Existen más de tres mil subcastas. La justificación de la división en castas encuentra su origen en la nobleza. Los sacerdotes nacieron de la cabeza de Brahmán, los guerreros de los brazos, los productores de las piernas, y los sudras de los pies. Otra justificación de la división en castas es la de la reencarnación, uno nace en una u otra casta y a ella debe integrarse por el hecho de nacer en ella. Si ha nacido en una casta humilde o en una subcasta no debe rebelarse. Por el contrario, debe someterse porque así al morir puede reencarnarse en una superior. Si se nace en una superior deben ser fieles a ella porque si se comporta indebidamente puede reencarnarse en una inferior.

    Legalmente las castas han sido casi abolidas, pero subsisten algunas divisiones en la práctica. Cada casta tiene sus obligaciones, las clases privilegiadas son mas estrictas que las inferiores.

    Obligaciones: Sacerdotes, rezar y estudiar, sino lo hace al reencarnar se será traspasado a una casta inferior.

    Guerreros, pelear y defender los intereses del grupo ante la presencia del invasor, no puede ser ni cobarde, ni tener temor.

    Agricultores, cultivar la tierra de sol a sol. Si se deja llevar por la pereza, será castigado en la otra vida.

    Por todo lo anterior, la aceptación resignada de la propia suerte es lo normal. Nadie puede rebelarse ni pedir justicia, ni envidiar al que es superior, porque se perjudica así mismo.

    La aspiración suprema del hindú es la unión con Brahmán, principio del bien, de la felicidad. El es el absoluto, "lo que es". Todo hindú debe ser bueno, el que logra obrar siempre el bien y consigue la perfección, se identifica de algún modo con Brahmán y cuando muera ya no se reencarnará, quedará para siempre al lado de la divinidad.

    A la unión con la divinidad se puede llegar por medio de la ética, mediante el conocimiento, las obras y la entrega a la divinidad, sobre todo, a través del "yoga", que no es más que un método de concentración interior que ayuda a dominar los sentidos y los movimientos del cuerpo.

  • BUDISMO
    Junto con el cristianismo, puede decirse que el budismo es la religión que más fieles tiene. Existe hace más de dos mil años y ha tenido gran influencia universal.
    Fundado por Buda, nacido en el 560 A.C., muy cerca de Nepal e hijo de príncipe guerrero. Es educado en la fastuosidad y el lujo. Se casa muy joven, llega a tener una esposa legítima y varias concubinas.

    Llega un día en que se cansa de su vida regalada, lo abandona todo e inicia una vida errante y muy austera, dejando sorprendidos a familiares y amigos. Tanta austeridad pone en peligro su vida, por lo que decide moderar su ascetismo, decide dejar de vagar, y detenerse y dedicarse a la meditación. A partir de entonces fue llamado Buda, que significa "iluminado".

  • ISLAMISMO
    Las religiones primitivas se originan en la búsqueda del hombre por Dios, pero el Islam, como el judaísmo, declaran que han sido originadas de lo alto. El Islam dice que es una revelación de Dios al hombre.
    Nosotros sabemos que la revelación histórica de Dios fue hecha a los israelitas, el pueblo elegido por Dios. Fue una revelación progresiva entre ellos hasta que vino Cristo a completar la revelación de Dios al hombre: redimiendo al hombre como Dios lo había prometido.

    Pero siglos después de Cristo, en el año 622 una nueva religión apareció en el oriente medio proclamado tener origen en una nueva y final revelación. Esta es el Islam, fundada por Mahoma a quien sus seguidores, los musulmanes, consideran el último de los profetas. La palabra Islam significa "absoluta sumisión a la Voluntad de Dios".

    Muchos, fuera del Islam, llaman a los miembros de esta: mahometanos. Pero los musulmanes no usan este término. Ellos quieren dar a entender que no rinden culto a Mahoma. En efectos sus grandes verdades expresan "No hay otro Dios, sino Allah".

    Solo en una cueva en la montaña cerca de la ciudad de la Meca en el occidente de Arabia, Mahoma meditaba sobre los profundos problemas del bien y del mal y sobre la deidad llamada Allah a quien la gente de la Meca adoraba como creador no sólo como al Dios único. Finalmente se convenció de que Allah era el único Dios verdadero y que no hay otro.

    Mahoma fue sometido a terribles experiencias, "visiones", que lo dejaron temeroso y dudoso acerca de su salud. Su esposa Khadija lo persuadió de que aquello eran visiones proféticas y de que en realidad el era un profeta, por el resto de su vida, Mahoma trabajó para cambiar a su pueblo de ser tribus desorganizadas siempre peleando unos contra otros, a ser una nación unificada dedicada a Allah. El vino a ser a la vez líder político y religioso de los árabes.

    La palabra Islam, según se anotó arriba, significa "absoluta sumisión a la voluntad de Dios", pero también se refiere a la "paz" en su derivación. El musulmán fiel vive para hacer la Voluntad de Dios y convivir en paz con todos los hombres.

    Los musulmanes se han enfrascado en numerosas batallas tratando de conquistar el mundo y borrar la civilización cristiana. Pero este espíritu de guerra no brotó de las enseñanzas de Mahoma. En muchas ocasiones surgió de la ambición de los líderes musulmanes.

    Las Creencias del Islam

    La vida del musulmán y su culto están totalmente determinados por el CORAN, el "libro revelado". El Islam sostiene que el ángel Gabriel dictó a Mahoma todo lo contenido en sus 114 capítulos.

    Es creencia del Islam que Mahoma es el autor del Corán. Pero los estudiosos de fuera, aseguran que el material del Corán ha sido tomado de fuentes judías y cristianas y que Mahoma tuvo contacto con miembros tanto del judaísmo como del cristianismo. En verdad, en sus primeras predicaciones, estaba ansioso de modelar el Islam según el patrón de la Biblia y de hacerlo atractivo a los cristianos y a los judíos. Su conocimiento de la enseñanza cristiana parece que lo obtuvo lleno de confusiones: es una mezcla de hechos y leyendas populares.

    En el periodo tardío de su predicación, fracasado en su intento de atraer conversos del cristianismo, se volvió contra ellos y trató de cortar todo lo que lo ligaba con el. Por ejemplo, mientras los judíos oraban volviéndose hacia Jerusalén, Mahoma hizo de la Meca su ciudad santa y los musulmanes deben hacer oración mirando hacia la Meca.

    El Islam profesa la fe en Dios, quien es uno, todopoderoso, eterno, supremo y quien debe ser obedecido. Los musulmanes aseguran que son descendientes de Abraham a través de Ismael, hijo de la esclava.

    Ellos creen que Dios habló por medio de Abraham, de Moisés y de los profetas. (Ellos consideran a Jesús de Nazaret como un gran profeta, pero no Dios). Para los musulmanes, Mahoma es el último profeta y el más grande de todos.

    El Islam profesa la fe en los "Libros de Dios", el Corán y las Escrituras escritas antes de el. Creen en el "Día del Juicio" cuando el hombre será premiado en el cielo o castigado en el infierno dependiendo de su observancia de los mandamientos de Dios.

    Hay cinco prácticas específicas que los musulmanes deben realizar:

    "Los cinco Pilares":

    1. Recitar el Credo. Caracterizado por un especial énfasis en la unicidad de Dios: "No hay otro Dios, sino Allah y Mahoma su profeta". En el Corán está repetido en varios versos que Allah es el único Dios verdadero adorado también por los judíos y por los cristianos. Los musulmanes creen que Dios es trascendente e inmanente, esto significa que El es el Ser Supremo por encima de todas las creaturas y que El está aquí con nosotros siempre. Ellos creen que Dios es todo poderoso, eterno, omnisciente, perfecto, justo, misericordioso, amable.

    2. Orar 5 veces al día: al amanecer, a medio día, a mitad de la tarde inmediatamente después de caer la tarde y una hora y media después de que anochece. En estas ocasiones los musulmanes fervorosos rezan en dirección a la Meca.

    3. Pagar una cantidad de dinero para obras de caridad. Esto le llaman: Zakat.

    4. Ayunar durante un mes (durante el Ramadan, el mes noveno en el calendario musulmán)

    5. Una vez en la vida hacer una peregrinación a la Meca.

    Estos cinco pilares son obligatorios, pero hay otras prácticas y creencias entre las diversas sectas del Islam.

    En relación con la moral, aunque Mahoma tuvo en cuenta los problemas del mal en el mundo de su tiempo, su regla moral no tiene muchas exigencias. Por ejemplo, el permite a un hombre tener varias esposas, (el mismo tuvo 9), y permite divorciarse de ellas. Otras prescripciones prohiben el vino y comer cerdo.

    El Corán dice explícitamente que en el Islam no hay vida monacal. A pesar de ello, un siglo después de la muerte de Mahoma cobró vida una especie de vida monástica llamada "Sufism". Hay quienes piensan que es una influencia del cristianismo y del budismo. Ellos desarrollan su propia línea de teología y de mística dentro del Islam, la cual estuvo fuertemente opuesta a la institución legal. En el siglo XI existió un famoso filósofo llamado Al-Ghazzali, que armonizó las diversas corrientes en el Islam.

    Sin embargo, hoy existen diferentes corrientes en el Islam. Tienden a cambiar, hay intentos de reformar la doctrina del Islam y sus prácticas a la luz de los requerimientos del mundo moderno. No existe una voz autorizada en nuestros días que guíe a todos los musulmanes.

    El musulmán moderno se encuentra solo, podríamos decir, en sus esfuerzos para seguir adelante en su fe.

  • JUDAISMO ( Eventos Historicos Judios )
    El judaísmo es tradición, es historia y costumbres, el judaísmo tiene que ver con una nación, con una patria, con un lugar de origen que se llama Israel. Israel pueblo, Israel tierra, Israel nación: Finalmente, hablamos del judaísmo como una civilización que abarcaría a todos estos aspectos recién mencionados: el lenguaje, el pueblo, la nación, la tierra, un destino común, un origen común y fundamentalmente una línea de ideas y principios de vida que nos llevan a todos a ser, tal vez, un poco mejores en esta tierra.
    Quisiera referirme específicamente hoy, a la religión judía, el judaísmo como religión es la primera religión monoteísta de la humanidad y se fundamenta en 613 principios que son llamados preceptos, mandamientos de Dios. Estos mandamientos fueron entregados a través de un texto, el texto escrito en el Pentateuco o Torá, que pasaron a ser la esencia del pensamiento judío y son justamente lo trascendente en nuestro pueblo; para el judaísmo, las naciones y las personas que viven de acuerdo a los preceptos son los justos del mundo, sean judíos o no judíos, es por eso que no somos proselitistas, aunque cualquiera puede convertirse a esta fe, si así lo desea verdadera y honestamente hablando está todo dispuesto y preparado para ello a lo largo de estos 3000 años de historia. No tratamos de salvar almas mediante la conversión al judaísmo porque en esta religión y en esta fe, los seres humanos se salvan por sí mismos, dependiendo de su conducta ante los ojos de Dios y a través de la observancia de los mandamientos que obligan a la casa de Abraham y que lo hacen como el pueblo elegido.
    Vivir de acuerdo al judaísmo no es fácil; los mandamientos y los preceptos divinos exigen cumplimiento, estudio, reflexión y profundidad. La mayoría se refieren a las leyes del quehacer diario, el amor al prójimo, el poder ayudar al otro, el confortar a los deudos, el poder visitar a los enfermos, el poder ayudar a los menesterosos, a la viuda, al huérfano, a todo aquel que necesita un abrazo, una mano; a todo aquel que está en desdicha y en sufrimiento: exigen la obediencia y el cumplimiento. La ética en el judaísmo no es simplemente no harás el mal a otro.
    La ética para un judío implica más allá de no hacer el mal, una búsqueda activa y constante de hacer el bien, no basta con quedarnos en casa sin hacer el mal a nadie o simplemente viviendo nuestras vidas sin meterse en la vida de los demás; sino exige: sal a buscar aquellos que te necesitan, sal a salvar aquellos que ocupan la salvación, busca hacer el bien, busca hacer la felicidad ante los ojos de Dios y la felicidad de los hombres es la felicidad de Dios.
    Los principios básicos del judaísmo son tres: Dios, la Torá, (es la ley de Dios al pueblo) e Israel, pueblo y tierra. Cuando hablamos de Dios en el concepto judaico partimos de la base de que la vida del hombre no le pertenece depende de quien se la ha dado, y este ha sido el creador Dios Todopoderoso. Desde este punto de vista el hombre no es el dueño del mundo, ni el hombre posee el sentido total que está más allá de él y de sus conocimientos.
    El maravilloso designio que se manifiesta a través del cosmos y de la naturaleza con el reflejo de que algo o alguien superior, creador todopoderoso que mantiene un orden en este universo infinito nos hace a los hombres más pequeños y más finitos en nuestro existir diario.
    Llamamos idolatría a toda tendencia antigua o moderna a dar el carácter absoluto y perfecto a algo que es simplemente relativo, contingente y pasajero, las fuerzas de la naturaleza, la riqueza humana, el poder del hombre, el éxito, el estado, los gobernantes, son simplemente nuevas fórmulas de idolatría.
    En las fórmulas idolátricas se adoran aspectos parciales de la naturaleza en lugar de concebir que en todo universo debe haber algo totalizador y unificador de las formas parciales. La actitud idolátrica es cuando se coloca como valores más altos también situaciones o formas que son simplemente parciales, como por ejemplo una raza, o una clase superior por encima de las demás, esto también es idolatría, el sentirse superior a otros.
    Creer en Dios significa para nosotros la insuficiencia, reconociendo éstas, y las limitaciones de los humanos; creer en Dios implica los misterios de nuestra existencia, porque tal vez, podríamos no haber existido; creer en Dios implica que el mundo tiene un sentido y tiene un propósito; creer en Dios significa que nosotros debemos realizar ese sentido y vivir para aplicar el propósito encomendado que sería dedincado la existencia a la tarea creadora de mejorar el mundo que nos ha sido confiado por Dios por ser los continuadores de aquellos que seguimos después de que Dios creo el mundo en 6 días después de la creación.

    Para ello hay varios conceptos básicos que hay considerar,

  • En primer lugar, para el judaísmo todos los hombres son iguales como creadores por la voluntad divina.

  • En segundo lugar, cada uno sin embargo, es un ser especial y distinto en el programa del proceso del universo dado por el todopoderoso.

  • En tercer lugar, cada ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios y cada uno debe por lo tanto, vivir de acuerdo para no desmentir esta imagen.
    Y por último, el concepto de santificación, santificación es la realización de la existencia de uno, nos dice el texto de la Torá en el pentateuco "consagrados seréis, ante mi, porque yo soy vuestro Dios y soy un Dios santo", cada uno debe por lo tanto, hacer lo mejor que está a su alcance para realizar esta santidad y esta consagración de su vida y sus familiares en su existencia, al cumplir con el proyecto de ayudar a Dios a mejorar y lograr la felicidad en este mundo.

  • Frente al problema del mal debemos decir que al ser, simplemente humanos desconocemos el porqué del mal en el mundo, no conocemos la totalidad del plan divino, y tal vez lo que nos parezca injusto y humano lo es solo desde nuestra perspectiva finita y humana, quien sufre no debe creer que él debe ser interrogado y preguntar acerca del sufrimiento y lo más importante, es ver cual es la respuesta nuestra frente el sufrimiento del mal que hay ante el mundo y de su posible corrección. El hombre mismo debe ser responsable en última instancia, creemos que debe haber una justicia frente a los hechos de la maldad, sino toda la historia sería un absurdo.

    El segundo de los aspectos. Es la Tora, la palabra revelada por Dios a su pueblo y a toda la humanidad. El primero de los conceptos sobre Dios cobra su sentido con la declaración de fe del pueblo de Israel, a través de los milenios que dice: Shemá Israel...Oye pueblo de Israel el Señor es nuestro Dios, el Señor es único"; Dios es único y es nuestro Dios y de cada uno, si así lo querréis, la idea de Dios en el judaísmo está íntimamente relacionada con otras dos: la Torá como la revelación de su palabra y su voluntad, e Israel como su pueblo que cumple y es testigo de su palabra y voluntad así como la tierra de Israel, como el lugar que Dios eligió para hacer su pueblo.

    La Torá es la enseñanza, la tradición entendida como revelación divina, en un sentido estricto sería el pentateuco, es decir los cinco libros de Moshe, con los cuales inicia la historia de la creación del mundo y del pueblo judío y de toda la humanidad, en una definición más amplia la Tora es aquella que fue escrita por Moisés a través de una revelación divina de un sentido esencialmente espiritual entregado por Dios.

    Los principios, los mandamientos y los valores contenidos en el texto de la palabra son la parte esencial del ser judío, y estos no son simplemente de propiedad judía, fueron dados para ser entregados a toda la humanidad; aquel que quiera acercarse, dice el texto bienvenido sea.

    Los principios serían los valores eternos, mientras que las leyes serían ajustables y requerirían de la interpretación de las generaciones y en cada generación las interpretamos y las volvemos a interpretar para poder hacer del tiempo algo que tiene que ver con estos principios e ir dándoles el lugar necesario e importancia merecida para cada uno de ellos, a pesar de ser tal vez, principios y valores de más de 4 mil años de existencia son más vigentes hoy que nunca cuando hablamos del amor, de la necesidad de compartir, de ayudar y de ser sensibles, solidarios y tolerantes en este mundo.

    Ahí mismo se entiende que la Torá es la misma de siempre que fue entregada en el Monte Sinaí, pero en cada época la voluntad divina requiere una interpretación, al cambio que representa el proceso de Dios en la historia, para ello más que hablar de una Tora entregada desde los Cielos por Dios, en cada momento histórico es parte de una revelación nunca, pero nunca interrumpida, variable, pero a la vez unificada, por los principios invariables estos principios serían los rituales y las festividades, la idea del amor a la justicia y a los hombres, la idea de la oración como comunión del hombre con Dios y todo en conjunto como una manera de amor a Dios, de servicio hacia Dios y hacia el prójimo y andar humildemente en sus caminos para la realización de la santidad de un individuo y de todo el pueblo.

El conocimiento religioso de Dios por parte de los pueblos, se reduce al conocimiento racional y se distingue de las especulaciones puramente racionales de los filósofos y pensadores sobre el tema de la existencia de Dios.
La Iglesia exhorta a los cristianos y a los católicos a que mediante el diálogo y la colaboración con los adeptos de otras religiones, guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales, así como los valores socioculturales, que en ellos existen.
Creer de modo cristiano significa aceptar, profesar y anunciar a Cristo que es el "camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6), tanto más plenamente, cuanto más se ponen de relieve en los valores de las otras religiones los signos, los reflejos y como los presagios de Él.

Es por tanto buscar las afinidades con religiones no cristianas:
Los seguidores de Mahoma: Carácter monoteísta - vínculo con la fe de Abrahán, a quien ven con complacencia, - Dios viviente, es el Creador del cielo y de la tierra à habló a los hombres a cuyos designios procuran someterse à veneran a Jesús (aunque sólo como Profeta) - honran a María su Madre virginal - esperan el día del juicio - aprecian la vida moral - honran a Dios con la oración, las limosnas y el ayuno.

La religión judía, con quienes profesamos la fe en la Antigua Alianza - compartimos los comunes inicios de la fe, Patriarcas, Moisés y los Profetas - no se puede olvidar que de ellos hemos recibido la Revelación del Antiguo Testamento - todo esto constituye un fundamento orgánico para una relación recíproca. La Iglesia debe llevar adelante con todos los hombres en el mundo de hoy un diálogo de salvación, buscando la plenitud de la verdad en la caridad y en la paz. A esto nos impulsa precisamente nuestra fe.

Increencia y ateísmo  
Definición y clasificación

El término "increencia" se refiere a la falta de religiosidad. Es un fenómeno masivo. El hombre ya no busca el sentido de la vida desde lo trascendente. La increencia se puede definir casi como una ideología de comprensión de la realidad: hoy, el hombre "normal" es el que resuelve los problemas de la vida sin acudir a lo Trascendente, y puede encontrar el sentido de lo bueno y lo malo por sí mismo.

Hay quienes se dicen abiertamente "ateos", es decir, no creen que existe Dios; y otros -la mayoría- piensan y viven como si Dios no existiera, afirmando doctrinas contrarias a lo que Él reveló a los hombres, por esto, por increencia y ateísmo se designan realidades muy diversas:

  • La negación expresa de Dios (ATEÍSMO);

  • la afirmación de que nada puede decirse acerca de Dios (AGNOSTICISMO);

  • pretender explicarlo todo sobre la base puramente científica o, rechazar sin excepción toda verdad absoluta;

  • someter la cuestión teológica a un análisis metodológico (POSITIVISMO, CIENTIFICISMO);

  • la exaltación a tal grado del hombre, que se deja sin contenido la fe en Dios;

  • imaginar a un Dios que rechaza al hombre;

  • la falta de inquietud religiosa alguna = no plantearse siquiera la existencia de Dios; (INDIFERENCIA RELIGIOSA)

  • la preocupación exclusiva por las cosas materiales -trabajo, estudio, salud, diversiones, etc.- (SECULARISMO).

Causas   
La increencia y el ateísmo, nacen a veces como violenta protesta contra la existencia del mal en el mundo. En ocasiones es también, una actitud pragmática, debida a la negligencia o a la falta de inquietud religiosa. Se puede hablar hoy, de una cultura de increencia o ateísmo sistemático.

  • Esta actitud tiene en muchos casos sus raíces en todo el modo de pensar del mundo moderno:

  • El pensar científico que asegura que lo único que se puede afirmar es aquello que se puede comprobar científicamente, por tanto, las cuestiones religiosas, por ser misteriosas, trascendentes e incomprobables, quedan totalmente excluidas.

  • La exagerada exaltación del hombre, que lo lleva a olvidar que es un ser contingente y limitado en la existencia;

  • El afán de la autonomía humana que lleva a negar toda dependencia del hombre respecto de Dios

  • La afirmación de que la esencia de la libertad consiste en que el hombre es el fin de sí mismo: el único artífice y creador de su propia historia.

  • Pensar que la liberación del hombre consiste en la liberación económica y social, afirmando que la religión la obstaculiza. .


Caminos hacia la increencia

Cada persona, incluso el creyente puede llegar a la increencia, por caminos muy diversos:

  • Incapacidad para reaccionar: Es quien pertenece a una religión, pero nunca se ha planteado por qué cree. Su religiosidad no es fruto de una decisión persona, sino de una herencia o costumbre.

  • La crisis moral: Debido a las ideas tan relativas de lo que es bueno y lo que es malo. Las normas morales y éticas hoy parecen anticuadas. Hay ideas muy confusas acerca del matrimonio, la sexualidad, el disfrute de la vida que, la religión puede parecer más que una solución liberadora, un estorbo que impide vivir "intensamente" la experiencia humana.

  • La agresión ideológica: Muchos piensan que la religión no es propia de personas cultas y progresistas, por lo que ridiculizan cualquier expresión religiosa. Los creyentes prefieren ocultar sus ideas y adoptar las de la "sociedad civilizada".

  • El descuido de la fe: El hombre de hoy tiene tantas actividades y problemas que deja para "cuando tenga tiempo" el conocimiento y la práctica de su religión y, más aun, la oración, que es la comunicación con Dios. Esto lleva a una vida de superficialidad y cansancio.

  • Atender a cualquier ideología: Hay quienes eligen el contenido de sus creencias según sus preferencias y necesidades. Confeccionan un credo a su medida, mezclando ideologías diversas que nada tienen que ver con la verdad revelada por Dios.

Postura de la Iglesia
La Iglesia sabe que cuando faltan el fundamento divino y la esperanza en la vida eterna, la dignidad humana sufre lesiones gravísimas, por eso, rechaza con toda firmeza el ateísmo, pues contrasta con la esencia misma de la fe cristiana.
La Iglesia está convencida de que la enseñanza de las verdades trascendentes y eternas, no disminuye la importancia de las tareas humanas, sino que proporciona nuevos motivos de apoyo para su ejercicio. Por lo que apoya todas las actividades humanas: científicas, sociales, culturales, económicas, siempre y cuando contribuyan a dignificar la vida del hombre y lo ayuden a reconocer a Dios como su origen y destino último.
También reconoce sinceramente que todos los hombres, creyentes y no creyentes, deben colaborar en la edificación de este mundo, en el que todos viven en común. (cfr. Vaticano II, GS 21)
La Iglesia es particularmente sensible a la actitud de esos hombres que no logran conciliar la existencia de Dios con la múltiple experiencia del mal y del sufrimiento. Consciente de lo que ella anuncia, "está en armonía con los deseos más profundos del corazón humano, cuando reivindica la dignidad de la vocación del hombre" (GS 21).
Teniendo en cuenta la incredulidad y el ateísmo, los cristianos tienen la obligación de hacer crecer la fe de manera especial consciente, penetrante y madura, caracterizada por un profundo sentido de responsabilidad y de amor hacia todos los hombres.

División de la Iglesia  
A través de los siglos se han verificado varias fracturas y escisiones en el ámbito de la fe cristiana. Todos se confiesan discípulos del Señor, pero sienten de modo distinto y siguen caminos diferentes, como si Cristo mismo estuviera dividido (cfr 1 Cor 1,13). Esta es una de las más dolorosas realidades del cristianismo, pues se opone totalmente al deseo de Jesús al fundar su Iglesia: "Que todos sean uno…" (Cf. Jn 17, 16-21).
Todos, mediante nuestros pecados, somos los responsables de ese desgarramiento del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Cuando alguien se aparta de la Iglesia de Cristo, puede ser por orgullo, por ambición, por ignorancia, por los escándalos recibidos. De hecho, donde hay más pecado e incumplimiento de parte de los católicos, más sectas se forman y más católicos se agregan a ellas.

La Iglesia acepta su responsabilidad en la ruptura de la unidad, pero también denuncia las actitudes de quienes han colaborado con esa ruptura, haciendo un llamado de atención a todos los fieles, para que ante la falta de testimonio de algunos, no respondan con acciones que ocasionen más separación de quienes profesan la fe cristiana.

Son actitudes que dañan la unidad de la Iglesia:

  1. La herejía la negación de un dogma (verdad que ha de creerse);

  2. La apostasía al rechazo total de la fe cristiana;

  3. El cisma es el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión de los miembros de la Iglesia.

Iglesia Ortodoxa
La primera gran ruptura que sufrió la Iglesia de Cristo es la llamada ruptura de Oriente, o Cisma Oriental, en 1054.
Consistió en la ruptura de la comunión eclesiástica entre los Patriarcados orientales y la Sede Romana.

La principal razón de esta división fue por motivos culturales. Las diferencias entre la Iglesia Católica y Las Iglesias Ortodoxas, consisten en el no-reconocimiento del Papa como su líder y cabeza visible.
La doctrina es básicamente la misma, tienen los siete sacramentos como medios para la salvación, por lo que el culto es muy similar a la liturgia de la Iglesia Católica. Su centro histórico está en Constantinopla.

Reforma Luterana
Es necesario reconocer que al terminar la Edad Media, la Iglesia Católica se encontraba en una triste situación moral que alcanzaba hasta las más altas jerarquías eclesiásticas. Diferentes acciones por parte de la jerarquía dieron lugar a la rebelión del Fraile Agustino Martín Lutero, en el año 1517.
Estos hechos ocasionaron la separación protestante llamada Reforma.

A la causa de Martín Lutero se le sumaron intereses de gente rica y poderosa de aquel tiempo como Federico de Sajonia y otros príncipes alemanes. Después de no pocos intentos de reconciliación por parte de teólogos y reyes católicos, en 1555, se acepto definitivamente el hecho de la división religiosa.
A partir de este gran cisma, continuó la multiplicación, surgiendo distintos grupos religiosos, cada uno con un fundador diferente y con sus propias doctrinas:

  • 1525, Tomás Muntzer, desconoció la validez del bautismo de los niños y dio origen al grupo de los anabaptistas; encabezó el levantamiento de los campesinos, que fue sofocado en la sangre.

  • 1531, Zwinglio, negó la presencia de Cristo en la Eucaristía y en el Bautismo, en lo demás acepto la posición luterana. Sus ideas se impusieron en Zurich, Suiza.

  • 1532, Calvino fundó un grupo en Ginebra, Suiza, -calvinismo- aceptando el luteranismo y desarrollando la doctrina de la predestinación.

  • 1560, Juan Knox fundó en Escocia el presbiterianismo, aceptando las posiciones calvinistas.

  • 1534, Enrique VIII, rey de Inglaterra, no consiguiendo del Papa la anulación del matrimonio con Catalina de Aragón, proclamó la independencia de la iglesia anglicana, declarándose como su jefe espiritual.

Una vez rota la unidad con la Iglesia fundada por Cristo, cada uno, por interés, orgullo o buena intención, se sentía libre de seguir "su" camino, dando origen a un sinfín de sectas, que hasta la fecha siguen surgiendo y desapareciendo.

Doctrina Luterana
Con la Reforma Luterana, es el contenido mismo del "Credo" cristiano el que resulta herido.
Entre las diferencias más importantes que tuvo Martín Lutero con la doctrina de la Iglesia Católica, están:

  1. Negó la Misa como sacrificio de Cristo.

  2. Rechazó los sacramentos, excepto de bautismo y la cena del Señor.

  3. Se opuso al celibato, proponiendo el matrimonio de los sacerdotes.

  4. Pidió el establecimiento del divorcio.

  5. Se opuso a las misas de difuntos.

  6. Luchó en contra del culto a la Virgen y a los santos.

  7. Propuso la libre interpretación de la Biblia.

  8. Sostuvo que la fe en Jesucristo basta para salvarse, sin importar las obras.

 

Parte 2

 

Biblioteca Virtual