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ANTEPASADOS
DE JESÚS
Israel
La tierra de
Jesús ha recibido diferentes nombres a lo largo de la historia.
Primero recibió el nombre de Canaán. Sus habitantes
eran denominados Cananeos. Así se llamaba cuando el pueblo
de Israel llegó a la tierra que Dios le había prometido.
Después se llamó Judea, por ser la tribu de
Judá la más importante de Israel. Era el nombre que
recibía en tiempos de Jesús.
Unos cien años después de la muerte de Jesús,
el emperador romano Adriano le dio el nombre de Palestina,
que quiere decir la tierra de los filisteos.
Actualmente se llama Israel. La palabra Israel se deriva
del hebreo y significa "que Dios reine".
Según la Biblia, Yahvé dio este nombre al patriarca
Jacob. (Gn. 32,29).
Situación
geográfica
Al hablar de
Israel no nos referimos al Estado actual; sino al territorio donde
la Biblia nos narra como se desarrollaron la vida y la historia
de los antepasados de Jesús.
Israel era un territorio de Oriente Medio, parte del continente
asiático más cercana al Mar Mediterráneo. Tenía
una extensión aproximada de unos 20 770 Km
Actualmente Oriente Medio está formado principalmente por
los Estados de Egipto, Jordania, Siria, Arabia Saudita, Irak, Líbano
e Israel.
Por ser en general,
una región fértil y rica, fue la cuna de grandes imperios
y civilizaciones. Por su posición estratégica, se
convirtió en tierra de paso entre Egipto y Mesopotamia, Asia
Menor, Grecia y Roma. Por esta razón, entre los siglos X
y I a.C., fue dominada consecutivamente por Egipto, Babilonia, Persia,
y finalmente Roma.
Los antepasados
de Jesús fueron el Pueblo de Israel. El pueblo de Israel
se caracteriza por su gran religiosidad. Es un pueblo que sabe descubrir
a Dios en todo momento y mirar los acontecimientos de la historia
con ojos de fe.
La historia
de este pueblo se remonta a unos 2000 años antes de Cristo,
En su origen, eran pastores seminómadas que se trasladaban
de un lugar a otro con su ganado en busca de mejores pastos.
Etapa
Patriarcal
El antepasado
más antiguo de Jesús fue Abraham. Con él
comienza la historia de Israel. Abraham formaba parte de un clan
o tribu de pastores seminómadas.
Esta primera etapa del pueblo de Israel gira en torno a la promesa
que Dios hizo a Abraham, al que eligió para ser padre de
un gran pueblo. Esta promesa se cumplió porque Abraham respondió
a la llamada de Dios. (Gn. 12, 1-4)
Abraham era querido y respetado por el pueblo. Actuaba como sacerdote
y ofrecía sacrificios a Dios en nombre de su pueblo. Por
eso se le llama padre, patriarca. Judíos, musulmanes y cristianos
le consideran como el primer creyente.
La historia
del pueblo de Israel continúa en esta época a través
de otros patriarcas: Isaac, Jacob, José.Jacob, hijo de Isaac,
fue bendecido por Dios, que le confirmó la promesa hecha
a Abraham. A partir de los hijos de Jacob, surgen las doce tribus
de Israel.
La esclavitud
y el éxodo de Egipto
Debido a la
falta de trabajo y de medios de subsistencia, algunas de las tribus
de Israel tuvieron que desplazarse a Egipto. Allí trabajaron
como esclavos a las órdenes del faraón. En Egipto
fueron tratados duramente y vivieron oprimidos durante mucho tiempo.
Incluso se cree que fueron empleados como mano de obra en la construcción
de las pirámides.
Es en este momento
cuando surge la figura de Moisés, hombre escogido por Dios
para liberar a su pueblo de la esclavitud de los egipcios. ( Ex
3, 7-10).
Para poder liberar al pueblo de Israel, Moisés tuvo que enfrentarse
al faraón de Egipto. Al principio, éste se opuso a
la partida de los israelitas, pero finalmente, tuvo que acceder
a ella, de modo que los israelitas, guiados por Moisés, partieron
hacia la tierra prometida Canáan.
Más
tarde, el faraón se arrepintió de haberles dejado
marchar y envió a su ejército en su busca. Pero Dios
estaba con su pueblo y así se los hizo ver en el paso del
mar Rojo.
Para salir de Egipto, los israelitas debían atravesar el
mar Rojo. En el momento que lo hicieron, soplaba un fuerte viento,
que se produce en ocasiones en esa zona. Este viento hizo separar
las aguas y dejó un camino por el que pasaron los israelitas.
Cuando los egipcios intentaron seguirlos, el viento cesó.
Con ello, las aguas volvieron a su cauce y ahogaron el ejército
del faraón.
El pueblo de
Israel vio en esto hecho la mano de Dios. Este acontecimiento marcará
la historia de Israel, que lo recuerda cada año en la fiesta
de la Pascua.
Otro hecho
importante para los israelitas en esta etapa es la Alianza que Dios
hizo con ellos en el monte Sinaí. Por esta Alianza, se comprometía
a ser su Dios a condición de que ellos cumplieran unos mandamientos
que les transmitió a través de Moisés (El Decálogo)
Jueces
y Monarquía
El pueblo de
Israel fue acercándose lentamente hacia la tierra prometida
Canáan.. Se sabe que algunas tribus de Israel entraron en
Canaán guiados por Josué, el sucesor de Moisés.
Los habitantes de la nueva tierra, los cananeos, eran sedentarios
y estaban organizados en pequeños estados independientes.
Por otra parte, por influencia de la diversidad de dioses que tenían
los cananeos, los israelitas cayeron muchas veces en la infidelidad
a Dios.
Los jueces
Las tribus
israelitas, situadas ya en Canaán, disfrutaban de autonomía,
pero se reunían para celebrar ciertas fiestas religiosas
y para defenderse de sus enemigos.
En este momento surge la figura de los jueces. Estos eran líderes
que se pusieron al frente de las tribus y dirigieron las luchas
comunes. A través de ellos, los israelitas sintieron de nuevo
la presencia de Dios que les ayudaba y les salvaba.
Los jueces más conocidos fueron: Gedeón, Débora
(jueza y profetiza), Jefté, Sansón y Samuel.
El inicio
de la Monarquía
La historia
del Reino de Israel comienza en tiempos de Saúl y David.
Hacia el año 1030 a.C. En aquella época, la relación
de Israel con Mesopotamia y Egipto era tensa y hostil, lo que provoca
la necesidad de crear un reino unido. Para ellos se necesitaba la
presencia de un rey que fortaleciera la organización del
pueblo. El primero de estos reyes fue Saúl, ungido por Samuel,
el último de los jueces. El sucesor de Saúl fue David.
( 1 Sm 16, 10-13).
David se convirtió
en el rey de las tribus del Reino del Sur. Luego poco a poco, se
unieron en trono a él también las del Reino del Norte.
Así nació Israel como reino, reconocido por todos
los países e imperios del entorno.
Muerto David,
le sucedió su hijo Salomón. El reinado de Salomón
marcó una etapa de gran florecimiento cultural y político.
Durante su reinado, Salomón hizo construir el Templo de Jerusalén
y organizó con sabiduría la corte.
División
del Reino: el cisma.
El Reino construido
por Saúl y David sólo permaneció unido 70 años.
Las injusticias cometidas al final del reinado de Salomón
y el mal gobierno de su hijo Roboán provocaron el descontento
del pueblo, lo que ocasionó una división. Esta división
se conoce con el nombre de cisma. Que significa ruptura.
A raíz
del cisma, se crearon dos reinos: el Reino del Norte, cuya capital
fue Samaría, y el Reino del sur, con capital en Jerusalén.
Reino del Norte
Estaba formado
por diez tribus, mandadas por Jeroboán. Era el reino más
poderoso, pero también el más dividido. La primera
capital fue Tirsa, pero con el tiempo fu sustituida por Samaría.
En este Reino predicaron los profetas: Elías, Eliseo, Amós
y Oseas. Estos profetas ayudaron al pueblo a mantener la fe y la
esperanza, a la vez que les animaban a la conversión.
Reino del
Sur
El Reino del
Sur estaba constituido por dos tribus. Sus reyes eran descendientes
del rey David. Por lo tanto, se les consideraba como los transmisores
de la Alianza y los descendientes del pueblo de la promesa.
Su capital
era Jerusalén. Esta ciudad, y sobre todo el Templo, se convirtió
en el centro espiritual de toda la nación judía.
El Reino del Sur estableció alianzas políticas con
otros para librarse de las potencias que le amenazaban. Esta política
les llevó al desastre, en esta situación, Dios se
hace presente a través de los profetas, que animaban al pueblo
a mantener viva la fe en Dios. Algunos de los profetas fueron: Jeremías,
Isaías, Sofonías y Ezequiel.
Liberación
y reconstrucción
En el año
538, Ciro, rey de Persia, se apoderó de Babilonia. De esta
forma se inicia una nueva etapa en la historia del pueblo de Israel,
la etapa de la liberación y la reconstrucción. Ciro
concedió la libertad a los judíos, les devolvió
las riquezas que se les habían arrebatado y les concedió
la ayuda para restaurar el país.
En esta época se escribió la Ley o Torá. Así
como algunos libros históricos: Josué, Jueces, Samuel,
Reyes, Crónicas)
El dominio
griego.
Al mando de
Alejandro Magno, los griegos vencieron a los persas en la batalla
de Issos en el año 333 a.C. esta victoria supuso la extensión
del imperio griego por Oriente Medio, con lo que Israel pasó
a formar parte de dicho imperio.
El período
romano
Tras las revueltas
de los Macabeos, los judíos recuperaron su independencia.
Pero a partir de entonces comenzó un período de decadencia,
que provocó luchas internas en el seno de la sociedad judía.
Esta circunstancia fue aprovechada por los romanos, de modo que
el general Pompeyo tomó la ciudad de Jerusalén en
el año 63 a.C. a partir de ese momento, Israel entró
a formar parte de la provincia romana de Siria.
El Antiguo
Testamento acaba con el reinado de Herodes el Grande, los gobernadores
romanos tomaron el mando. En el año 135 d.C. la región
pasó a ser provincia del Imperio Romano, con el nombre de
Palestina.
La vida del
pueblo judío
Podemos decir
que, tanto la historia del pueblo judío que acabamos de recorrer,
como las características geográficas de la zona en
que vivió, configuran su mentalidad.
Y es en esta historia y en medio de esta geografía donde
nace Jesús de Nazaret.
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