Antepasados de Jesús

La tierra donde nacemos y vivimos influye en nuestra manera de ser. Por eso, si queremos conocer a una persona hemos de acudir a fuentes; es decir, conocer su tierra, su cultura, su familia, la influencia de otros pueblos y de otras culturas cercanas… Todo ello nos ayuda a conocerla, a valorarla y a respetarla.

Jesús nació en un país y en un pueblo determinados, con una geografía y una historia que influyeron en su manera de ser.

Recorrer la tierra de Jesús y descubrir a sus antepasados, pueden ayudarnos a comprenderlo un poco más.

 
Israel Etapa Patriarcal Jueces y Monarquía    

ANTEPASADOS DE JESÚS

Israel

La tierra de Jesús ha recibido diferentes nombres a lo largo de la historia.
Primero recibió el nombre de Canaán. Sus habitantes eran denominados Cananeos. Así se llamaba cuando el pueblo de Israel llegó a la tierra que Dios le había prometido.
Después se llamó Judea, por ser la tribu de Judá la más importante de Israel. Era el nombre que recibía en tiempos de Jesús.
Unos cien años después de la muerte de Jesús, el emperador romano Adriano le dio el nombre de Palestina, que quiere decir la tierra de los filisteos.
Actualmente se llama Israel. La palabra Israel se deriva del hebreo y significa "que Dios reine".
Según la Biblia, Yahvé dio este nombre al patriarca Jacob. (Gn. 32,29).

Situación geográfica

Al hablar de Israel no nos referimos al Estado actual; sino al territorio donde la Biblia nos narra como se desarrollaron la vida y la historia de los antepasados de Jesús.
Israel era un territorio de Oriente Medio, parte del continente asiático más cercana al Mar Mediterráneo. Tenía una extensión aproximada de unos 20 770 Km
Actualmente Oriente Medio está formado principalmente por los Estados de Egipto, Jordania, Siria, Arabia Saudita, Irak, Líbano e Israel.

Por ser en general, una región fértil y rica, fue la cuna de grandes imperios y civilizaciones. Por su posición estratégica, se convirtió en tierra de paso entre Egipto y Mesopotamia, Asia Menor, Grecia y Roma. Por esta razón, entre los siglos X y I a.C., fue dominada consecutivamente por Egipto, Babilonia, Persia, y finalmente Roma.

Los antepasados de Jesús fueron el Pueblo de Israel. El pueblo de Israel se caracteriza por su gran religiosidad. Es un pueblo que sabe descubrir a Dios en todo momento y mirar los acontecimientos de la historia con ojos de fe.

La historia de este pueblo se remonta a unos 2000 años antes de Cristo, En su origen, eran pastores seminómadas que se trasladaban de un lugar a otro con su ganado en busca de mejores pastos.


Etapa Patriarcal

El antepasado más antiguo de Jesús fue Abraham. Con él comienza la historia de Israel. Abraham formaba parte de un clan o tribu de pastores seminómadas.
Esta primera etapa del pueblo de Israel gira en torno a la promesa que Dios hizo a Abraham, al que eligió para ser padre de un gran pueblo. Esta promesa se cumplió porque Abraham respondió a la llamada de Dios. (Gn. 12, 1-4)
Abraham era querido y respetado por el pueblo. Actuaba como sacerdote y ofrecía sacrificios a Dios en nombre de su pueblo. Por eso se le llama padre, patriarca. Judíos, musulmanes y cristianos le consideran como el primer creyente.

La historia del pueblo de Israel continúa en esta época a través de otros patriarcas: Isaac, Jacob, José.Jacob, hijo de Isaac, fue bendecido por Dios, que le confirmó la promesa hecha a Abraham. A partir de los hijos de Jacob, surgen las doce tribus de Israel.

La esclavitud y el éxodo de Egipto

Debido a la falta de trabajo y de medios de subsistencia, algunas de las tribus de Israel tuvieron que desplazarse a Egipto. Allí trabajaron como esclavos a las órdenes del faraón. En Egipto fueron tratados duramente y vivieron oprimidos durante mucho tiempo. Incluso se cree que fueron empleados como mano de obra en la construcción de las pirámides.

Es en este momento cuando surge la figura de Moisés, hombre escogido por Dios para liberar a su pueblo de la esclavitud de los egipcios. ( Ex 3, 7-10).
Para poder liberar al pueblo de Israel, Moisés tuvo que enfrentarse al faraón de Egipto. Al principio, éste se opuso a la partida de los israelitas, pero finalmente, tuvo que acceder a ella, de modo que los israelitas, guiados por Moisés, partieron hacia la tierra prometida Canáan.

Más tarde, el faraón se arrepintió de haberles dejado marchar y envió a su ejército en su busca. Pero Dios estaba con su pueblo y así se los hizo ver en el paso del mar Rojo.
Para salir de Egipto, los israelitas debían atravesar el mar Rojo. En el momento que lo hicieron, soplaba un fuerte viento, que se produce en ocasiones en esa zona. Este viento hizo separar las aguas y dejó un camino por el que pasaron los israelitas. Cuando los egipcios intentaron seguirlos, el viento cesó. Con ello, las aguas volvieron a su cauce y ahogaron el ejército del faraón.

El pueblo de Israel vio en esto hecho la mano de Dios. Este acontecimiento marcará la historia de Israel, que lo recuerda cada año en la fiesta de la Pascua.

Otro hecho importante para los israelitas en esta etapa es la Alianza que Dios hizo con ellos en el monte Sinaí. Por esta Alianza, se comprometía a ser su Dios a condición de que ellos cumplieran unos mandamientos que les transmitió a través de Moisés (El Decálogo)


Jueces y Monarquía

El pueblo de Israel fue acercándose lentamente hacia la tierra prometida Canáan.. Se sabe que algunas tribus de Israel entraron en Canaán guiados por Josué, el sucesor de Moisés.
Los habitantes de la nueva tierra, los cananeos, eran sedentarios y estaban organizados en pequeños estados independientes. Por otra parte, por influencia de la diversidad de dioses que tenían los cananeos, los israelitas cayeron muchas veces en la infidelidad a Dios.

Los jueces

Las tribus israelitas, situadas ya en Canaán, disfrutaban de autonomía, pero se reunían para celebrar ciertas fiestas religiosas y para defenderse de sus enemigos.
En este momento surge la figura de los jueces. Estos eran líderes que se pusieron al frente de las tribus y dirigieron las luchas comunes. A través de ellos, los israelitas sintieron de nuevo la presencia de Dios que les ayudaba y les salvaba.

Los jueces más conocidos fueron: Gedeón, Débora (jueza y profetiza), Jefté, Sansón y Samuel.

El inicio de la Monarquía

La historia del Reino de Israel comienza en tiempos de Saúl y David. Hacia el año 1030 a.C. En aquella época, la relación de Israel con Mesopotamia y Egipto era tensa y hostil, lo que provoca la necesidad de crear un reino unido. Para ellos se necesitaba la presencia de un rey que fortaleciera la organización del pueblo. El primero de estos reyes fue Saúl, ungido por Samuel, el último de los jueces. El sucesor de Saúl fue David. ( 1 Sm 16, 10-13).

David se convirtió en el rey de las tribus del Reino del Sur. Luego poco a poco, se unieron en trono a él también las del Reino del Norte. Así nació Israel como reino, reconocido por todos los países e imperios del entorno.

Muerto David, le sucedió su hijo Salomón. El reinado de Salomón marcó una etapa de gran florecimiento cultural y político. Durante su reinado, Salomón hizo construir el Templo de Jerusalén y organizó con sabiduría la corte.

División del Reino: el cisma.

El Reino construido por Saúl y David sólo permaneció unido 70 años. Las injusticias cometidas al final del reinado de Salomón y el mal gobierno de su hijo Roboán provocaron el descontento del pueblo, lo que ocasionó una división. Esta división se conoce con el nombre de cisma. Que significa ruptura.

A raíz del cisma, se crearon dos reinos: el Reino del Norte, cuya capital fue Samaría, y el Reino del sur, con capital en Jerusalén.


Reino del Norte

Estaba formado por diez tribus, mandadas por Jeroboán. Era el reino más poderoso, pero también el más dividido. La primera capital fue Tirsa, pero con el tiempo fu sustituida por Samaría. En este Reino predicaron los profetas: Elías, Eliseo, Amós y Oseas. Estos profetas ayudaron al pueblo a mantener la fe y la esperanza, a la vez que les animaban a la conversión.

Reino del Sur

El Reino del Sur estaba constituido por dos tribus. Sus reyes eran descendientes del rey David. Por lo tanto, se les consideraba como los transmisores de la Alianza y los descendientes del pueblo de la promesa.

Su capital era Jerusalén. Esta ciudad, y sobre todo el Templo, se convirtió en el centro espiritual de toda la nación judía.
El Reino del Sur estableció alianzas políticas con otros para librarse de las potencias que le amenazaban. Esta política les llevó al desastre, en esta situación, Dios se hace presente a través de los profetas, que animaban al pueblo a mantener viva la fe en Dios. Algunos de los profetas fueron: Jeremías, Isaías, Sofonías y Ezequiel.

Liberación y reconstrucción

En el año 538, Ciro, rey de Persia, se apoderó de Babilonia. De esta forma se inicia una nueva etapa en la historia del pueblo de Israel, la etapa de la liberación y la reconstrucción. Ciro concedió la libertad a los judíos, les devolvió las riquezas que se les habían arrebatado y les concedió la ayuda para restaurar el país.

En esta época se escribió la Ley o Torá. Así como algunos libros históricos: Josué, Jueces, Samuel, Reyes, Crónicas)

El dominio griego.

Al mando de Alejandro Magno, los griegos vencieron a los persas en la batalla de Issos en el año 333 a.C. esta victoria supuso la extensión del imperio griego por Oriente Medio, con lo que Israel pasó a formar parte de dicho imperio.

El período romano

Tras las revueltas de los Macabeos, los judíos recuperaron su independencia. Pero a partir de entonces comenzó un período de decadencia, que provocó luchas internas en el seno de la sociedad judía.
Esta circunstancia fue aprovechada por los romanos, de modo que el general Pompeyo tomó la ciudad de Jerusalén en el año 63 a.C. a partir de ese momento, Israel entró a formar parte de la provincia romana de Siria.

El Antiguo Testamento acaba con el reinado de Herodes el Grande, los gobernadores romanos tomaron el mando. En el año 135 d.C. la región pasó a ser provincia del Imperio Romano, con el nombre de Palestina.

La vida del pueblo judío

Podemos decir que, tanto la historia del pueblo judío que acabamos de recorrer, como las características geográficas de la zona en que vivió, configuran su mentalidad.
Y es en esta historia y en medio de esta geografía donde nace Jesús de Nazaret.

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