PLAN
DIOCESANO DE PASTORAL ORGÁNICA
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Objetivo
General Diocesano Purificar
y vigorizar nuestra fidelidad a Cristo, a la integridad de su Evangelio
y a nuestros hermanos y hermanas, destinatarios de la Buena Nueva
de Salvación.
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Segunda
Unidad |
Marco
doctrinal |
Marco
doctrinal |
Marco
doctrinal |
Marco
doctrinal |
Marco
doctrinal |
Líneas pastorales y modos de aplicación |
Criterio Inspirador |
Tercera parte |
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| Segunda Unidad Marco de la Realidad Pastoral Catequética, Social, Litúrgica, Familiar y Juvenil 59. En cuanto a la tarea evangelizadora de nuestra Iglesia, existen experiencias muy valiosas de catequesis para jóvenes y adultos, junto al clásico catecismo infantil. Los catequistas mantienen un permanente interés en su preparación pedagógica, adaptando a su realidad los ricos aportes del Magisterio de la Iglesia en esta materia. 60. En los últimos años la catequesis parroquial gana terreno en planeación y organización, así como el crecimiento del número de catequistas; lo anterior por haber aumentado la cantidad y la calidad de los servicios prestados por el Secretariado de Pastoral Catequética. 61. De la misma manera, aunque poco a poco, se ha ido reconociendo al interior de nuestra Iglesia la necesaria dimensión social de la evangelización y, de hecho, algunas de las actividades propias de la Pastoral Social, como el reparto de despensas o la atención a marginados, ocupan el primer lugar entre las actividades pastorales. 62. La Pastoral Social ha mantenido una presencia importante en la opinión pública y en las preocupaciones de la comunidad, logrando, no sin dificultades, que día a día se acepten más los criterios y las exigencias sociales del Evangelio en todos los sectores de la comunidad. 63. En el terreno de la liturgia se ha incrementado notablemente la participación de los laicos, tanto en los equipos parroquiales como en la realización de algunos ministerios, en especial el de la distribución de la Sagrada Comunión. La Eucaristía dominical ocupa el centro de las actividades litúrgicas en todas nuestras parroquias y comunidades. 64. Es necesario subrayar el gran apoyo que se ha obtenido de nuestro seminario, el fomento del decoro y buen desempeño de nuestras celebraciones litúrgicas diocesanas. 65. Cada vez existe una mayor atención a las familias, a través de cursos, retiros, encuentros, etc., además los presbíteros se han preocupado por darles una mayor y mejor formación doctrinal. Se ha incrementado la atención a las parejas de novios, con cursos de preparación remota y próxima al matrimonio. Es preciso resaltar el excelente trabajo pastoral que ha venido realizando el Centro Pastoral de Orientación Integral para la Familia (CEPOIF).
67. Sin embargo, la catequesis aún no es comprendida como un proceso integral permanente; y la preparación sacramental de los adultos se reduce a períodos breves de instrucción, muchas veces centrados en explicaciones de normas, sin repercusiones en la vida concreta; todavía se descuida la dimensión social de la catequesis y su proyección a la vida. 68. Las pláticas presacramentales varían de una parroquia a otra, tanto en la duración como en los contenidos, y con frecuencia los fieles acuden a las parroquias menos exigentes por comodidad. 69. De la misma manera, la Pastoral Social sigue privilegiando la asistencia social y, en menor medida, la promoción humana. No se ha estudiado suficientemente la enseñanza social de la Iglesia, ni se ha comprendido la naturaleza misma de la pastoral social. Además, no todos los trabajos relacionados con esta pastoral se han incorporado orgánicamente a su equipo diocesano. 70. En algunas parroquias todavía no existen los equipos de Pastoral Social y en los que existen, la participación de los jóvenes es minoritaria. No se han integrado suficientemente la pastoral de la salud, de los emigrantes y encarcelados, de Cáritas y de otros organismos de asistencia social, por lo que la pastoral orgánica diocesana se ve afectada. 71. Algunas parroquias no han tomado en serio la misión de preparar a sus laicos en materia litúrgica, situación que se agrava por el rápido crecimiento de la zona metropolitana, en donde falta la presencia de laicos preparados para la atención de nuevas comunidades. 72. La Liturgia, como las demás pastorales, encuentra dificultades para expresar una fe integral, no reducida sólo al ámbito de lo individual. Esto aparece más claro en algunas celebraciones, marcadas de elitismo e individualismo, y que no son un buen testimonio de nuestra Iglesia. 73. Falta un seguimiento pastoral de los matrimonios. Aunque ya se ha iniciado, todavía es insuficiente el trabajo pastoral con acivilados, divorciados vueltos a casar, madres solteras, etc. Es urgente atender y dar orientaciones ante una necesidad que todavía persiste en algunos de nuestros ambientes, y que sin duda afecta a la institución de la familia: el matrimonio a temprana edad con solicitud de dispensa. 74. En ocasiones los programas de Pastoral Juvenil carecen de solidez formativa; a veces, en lugar de formar sólo entretienen. Sus labores misioneras y apostólicas, por ejemplo, no siempre tienen la necesaria profundidad y seguimiento posterior. Elemento fundamental de esta preparación doctrinal lo constituye la dimensión social del Evangelio, con frecuencia ausente en los programas juveniles. Marco doctrinal Pastoral Catequética 75. En el Antiguo Testamento, la palabra tenía como especiales portadores a los profetas y, en la plenitud de los tiempos, Dios nos ha hablado por su Hijo Único, el cual es la misma Palabra hecha carne y el Único que, como Unigénito del Padre nos puede revelar el misterio de Dios. 76. El Señor Jesús, que fue rico en palabras y obras (Lc 24,19), después de su Resurrección, dejó a sus apóstoles y discípulos la labor de predicar la Buena Nueva que Él mismo nos trajo, prometiendo su presencia entre ellos hasta el final de los tiempos (Mt 28, 19-20; Cfr. Hch 1,8). 77. El santo padre Juan Pablo II, nos dice "(…) la singularidad y novedad de la situación en la que el mundo y la Iglesia se encuentran, y las exigencias que de ello se derivan, hacen que la misión evangelizadora requiera hoy un programa también nuevo que puede definirse en su conjunto como <Nueva Evangelización>" 78. La catequesis está estrechamente ligada a todo proceso evangelizador y le corresponde, ante todo, el momento de la enseñanza, íntimamente ligado al primer anuncio o kerygma, llamando a la conversión a Jesucristo . Así dispone tanto a la recepción de los sacramentos como a la vida cristiana. La catequesis debe comprenderse como un proceso integral que abarca desde la infancia hasta la edad adulta . 79. Desde los comienzos de la predicación apostólica, se llamó catequesis al "Conjunto de los esfuerzos realizados en la Iglesia para hacer discípulos, para ayudar a los hombres a creer que Jesús es el Hijo de Dios a fin de que, por la fe, tengan la vida en su nombre y para educarlos e instruirlos en esta vida y construir así el Cuerpo de Cristo" . 80. El origen, lugar y meta de la catequesis es la comunidad cristiana: familia, parroquia, catecumenado bautismal de adultos, escuela bíblica, asociaciones y movimiento de fieles. 82. Hoy, son necesarios diversos tipos de catequistas, tanto en tierras de misión como en las situaciones donde se requiere una nueva evangelización: comunidades rurales carentes de sacerdote, catequistas de jóvenes, adultos, niños y adolescentes; para encuentros pre-sacramentales, para personas de la tercera edad; dedicando especial atención a nuestros hermanos con distintas capacidades físicas o psicológicas . 83. El Santo Padre ha ponderado la labor de los catequistas, a los que alienta para que asuman este servicio a la Iglesia con valentía y amor, dando generosamente su tiempo y talentos . 84. Una de las primeras enseñanzas de la Palabra de Dios, es que la persona humana, varón y mujer, ha sido creada a imagen y semejanza de Dios. El ser humano posee una dignidad fundamental y está orientado para el encuentro y el diálogo con Él; es también, sujeto social, pues está llamado a relacionarse con sus semejantes y debe ser "guardián de su hermano". El ser humano es responsable de cuidar de la creación para que ésta pueda servir a todos los seres humanos (Gen 1, 26-31; 2, 18-24; 4, 1-6) 85. Es Dios quien ha formado un pueblo en comunión con Él y con los hermanos; pueblo santo, universal y consagrado a Él, que debe vivir la comunión y la solidaridad, sobre todo con los más débiles. 86. Los profetas israelitas se convertirán en duros críticos de la sociedad de su tiempo y aspirarán a construir una nueva sociedad digna del pueblo de Dios. Para ello anuncian una Nueva Alianza (Jer 31,32; Ez 36, 16-38); y denuncian las injusticias que oprimen a los más débiles, y las prácticas de culto que separan la fe y la vida (Am 5,21-24; Is 1, 11-17; Mi 6, 6-8; Jer 7, 4-7) 87. En el Nuevo Testamento aparecerá Jesucristo, el Hijo Eterno del Padre, como modelo de hombre. La Encarnación del Verbo Eterno es un hecho histórico, único e irrepetible: "Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros" (Jn 1,14). Jesús es el modelo de servicialidad y solidaridad, pues en su Encarnación quiso tomar la condición de Siervo (Fil 2, 6-11), y en Él se cumplen las profecías de Isaías sobre el "Siervo de Yahveh" (Is 42, 53ss) 88. A Jesús se le descubre, precisamente, en la solidaridad con los débiles y marginados, y su mensaje va mucho más allá de cualquier grupo o partido de su tiempo. Predica el Reino de Dios que es un valor absoluto, una victoria sobre el mal; de comienzos humildes (Mt 13,31), pero universal. 89. El Reino de Dios tiene ya sus inicios de realización en nuestra vida, cuando cualquier persona o comunidad, independientemente de su procedencia (Mt 8,11-12; 23ss), lucha por la verdad, la justicia, la paz y el amor. La conversión es indispensable para formar parte del Reino de Dios (Mt 4,17). 90. El Reino de Dios se hace presente, imperfecta pero realmente, ya desde aquí en las realidades económicas, políticas, religiosas, educativas, familiares y recreativas, cuando éstas se realizan de acuerdo con valores evangélicos. 92. La fe vivida a través de la dimensión social del Evangelio, es celebrada en y por la Liturgia que, por su parte, motiva para seguir viviendo toda la fe en toda la vida. 93. La Pastoral Litúrgica exige interrelación y colaboración de los miembros de la comunidad en todos sus niveles. Para conseguir lo anterior, es necesario que se comprenda el verdadero sentido de esta pastoral, ya que por Liturgia se ha entendido frecuentemente una serie de ritos, pero su comprensión debe ir más allá 94. La Liturgia es el ejercicio del sacerdocio único de Jesucristo, al que está asociada perpetuamente la Iglesia; por esto las acciones litúrgicas no pueden ser superadas, ni en su eficacia, ni en su dignidad, por ninguna otra acción de la Iglesia ; no se trata de ritos, sino de la acción salvadora que Cristo realiza a través de ellos. 95. El contenido fundamental de toda acción litúrgica, será siempre el misterio pascual . El Cristo Glorioso, es quien se hace presente en la celebración litúrgica. 96. El Año Litúrgico es la ordenación que la Iglesia hace del tiempo a lo largo del año para celebrar los misterios del Señor . En el Año Litúrgico, principalmente durante el tiempo ordinario, la Iglesia celebra, además, a la Santísima Virgen y a los mártires y santos . La razón de ser de estas celebraciones, es su incorporación al Misterio Pascual: Se celebra lo que Cristo ha hecho en ellos, y se nos proponen como modelos en el seguimiento de Cristo. 97. El domingo es el día del Señor; se trata del día de la Resurrección de Jesucristo, por esto se le llama también, la Pascua semanal. La celebración eucarística debe ser el centro del domingo para los bautizados , el día del Señor se convierte en día de la iglesia, sacramento de unidad 98.
El obispo es el administrador de la gracia del supremo sacerdocio,
es el principal administrador de los misterios de Dios en su diócesis
y es el liturgo de la Iglesia Particular. 100. Los laicos tienen, por el bautismo no por "concesión del clero", el deber de ejercer su sacerdocio común, sin apartarse de sus compromisos en y con la sociedad . 101. La Liturgia de las Horas es patrimonio de la comunidad eclesial, por esto los fieles deben de tener oportunidades de participar de la oración oficial de la Iglesia.
102. Al hablar de la Pastoral Familiar, es oportuno recordar que "La alianza matrimonial por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo nuestro Señor, a la dignidad de sacramento entre bautizados" . 103. La Revelación expresa que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, es la pareja humana, e incluye a la mujer y al varón (Gen 1,26ss). Sin embargo, el pecado original causó estragos en la humanidad naciente; por esto afectó las relaciones familiares. No obstante lo anterior, en el Antiguo Testamento, se encuentran matrimonios dignos de ser admirados: hogares unidos por un amor profundo (1 Sam 1,8), fidelidades que duran más allá de la muerte (Jdt 16,22), y enseñanzas sabias sobre el lugar de la mujer en el matrimonio (Prov 31, 10-31) 104. El mismo Dios es el autor del matrimonio , por esta razón la Iglesia ve en la comunidad conyugal y familiar la posibilidad de la salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana . 105. Como Iglesia hemos heredado del Señor y conservamos una doctrina sobre el matrimonio, en la que sobresalen sus propiedades: la unicidad y la indisolubilidad y sus fines: la procreación y la ayuda mutua . 106. La Iglesia, siempre preocupada por mantener y fomentar los valores humanos y cristianos, que dan cohesión e identifican a la familia cristiana fundada en el matrimonio, no deja de trabajar y preocuparse a ejemplo de Jesús el Buen Pastor por esta institución . 107. La Pastoral Familiar es una de las acciones que desarrolla la Iglesia, para apoyar a las familias en el cumplimiento de su misión, a partir de la propia experiencia de comunión familiar y de comunidad salvada y salvadora. 109. La vida espiritual compartida por los esposos y la ayuda mutua, encuentran su mejor apoyo en la práctica del sacramento de la Reconciliación, en la participación de la Eucaristía, en la oración en familia y en las obras de caridad 110. El Santo Padre ha querido recordarles a los esposos que ellos también son partícipes de la vocación universal a la santidad. El llamado a la santidad implica asumir el compromiso bautismal y vivir el Sermón de la Montaña. 111. Con relación al tema de la procreación, las familias mismas deben ser cada vez más conscientes de las exigencias de una paternidad responsable que esté de acuerdo con el magisterio de la Iglesia; de la atención debida a los hijos y participar más en la Iglesia y en la sociedad civil para promover sus derechos 112. Su Santidad ha recordado con especial cariño el encuentro jubilar con los jóvenes; los recuerda como el momento en que Roma se hizo joven con los jóvenes. El Sumo Pontífice ha descrito al joven como un don especial del Espíritu para la Iglesia y, en su encuentro, les pidió una opción radical de fe y de vida para que se convirtieran, por Cristo, en centinelas del mañana, en esta aurora del nuevo milenio . 113. Sobre el joven, ya el Antiguo Testamento subrayaba sus rasgos positivos: de la mujer joven se alaba, ante todo, su belleza (Gen 24,16); lo mismo del joven varón ( 1 Sam 16,12). Se les previene contra lo nocivo: se subraya su indecisión pusilánime (Jue 8,20); el titubear ante las empresas (Jer 1,6), debido ante todo a la poca experiencia ( 1Re 3,7ss). 114. El Señor Jesús nos ha dado ejemplo en la relación con sus padres en su hogar de Nazareth (Lc 51-52). El Hijo Eterno del Padre, hecho hombre, como joven vivió su propia historia, asimiló la cultura y la tradición de su pueblo, compartió las angustias y esperanzas de su gente. Jesús muestra cómo el Espíritu de Dios puede hacer de los jóvenes unos maestros ante ancianos experimentados (Lc 2, 46-50). 115. Nuestra Iglesia espera de los jóvenes su aporte rejuvenecedor y confía en ellos; ve en los jóvenes los renovadores de la cultura y de la vida. Por tanto, la Iglesia se muestra entusiasta por entrar en comunión con ellos y verlos activos en la comunidad eclesial. 116. Los jóvenes deben sentir a la Iglesia como lugar de comunión y participación; experimentar que la Iglesia los acepta con gozo en su seno y en sus estructuras activas; que atiende sus críticas, y los hace gradualmente capaces de su propio crecimiento como Cuerpo de Cristo, testigos suyos y misioneros de la gran masa juvenil . 117. En la Pastoral Juvenil, el obispo es el primer responsable; los párrocos, presbíteros y diáconos, los religiosos y religiosas y todos los seglares, deben dedicar especial atención a la formación religiosa de la juventud. 118. La familia cristiana es educadora privilegiada de los jóvenes, sobre todo en el tema de la sexualidad, del amor conyugal, de la castidad; esta educación es el mejor camino de preparación para el matrimonio cristiano 119. Corresponde a los jóvenes ser agentes activos de la Pastoral Juvenil, que proporciona una visión del hombre y del mundo a la luz de la fe y la razón, para contribuir, a la edificación de una sociedad más humana y más cristiana. Líneas pastorales y modos de aplicación Tema 5. PASTORAL CATEQUÉTICA. 120.
Impulsar la superación de la catequesis diocesana a través
de un directorio e implementar un programa diocesano de educación
en la fe. 120.1 Elaborando un directorio de Pastoral Catequética que promueva la catequesis como un proceso integral, permanente, progresivo de maduración en la fe. (D. C) 121. Intensificar la formación bíblica de los catequizandos de manera que en todos los momentos y etapas del proceso catequético, la Sagrada Escritura sea el alma de la formación. (L. P.230) 121.1
Fomentando por parte del Departamento de Pastoral Bíblica
y el 122. Dar a conocer entre los catequistas de las diversas parroquias, las opciones formativas que ofrece el Secretariado de Pastoral Catequética y los otros centros de formación. (L. P. 231) 122.1
Teniendo el Secretariado de Pastoral Catequética, una mayor
promoción de 123. Implementar un programa diocesano de educación en la fe. (L. P.232) 123.1
Elaborando por parte del Secretariado de Pastoral Catequética
basándose 123.2 Adaptando el Directorio Nacional de Catequesis a las necesidades de la Iglesia Diocesana. (D.236) 124.
Integrar y promover las acciones catequéticas que se realizan
para quienes viven alguna discapacidad, enfermedad o circunstancia
específica. 124.1
Fomentando una mayor comunicación de los diversos centros
de apoyo y 125. Crear e implementar programas catequéticos para continuar la formación cristiana de los niños y jóvenes, en la etapa de la perseverancia. (L. P.235) 125.1
Elaborando e implementando el Secretariado de Pastoral Catequética, 126. Promover una mayor y mejor integración de la Pastoral Catequética en todos los niveles de la pastoral. (L. C) 126.1 Estableciendo los equipos de pastoral catequética, en los diferentes niveles de pastoral. (D.240) 127. Estudiar y profundizar el Directorio General para la Catequesis en todas las parroquias (L. C.) 127.1 Llevando a cabo asambleas parroquiales para estudiar el Directorio General para la Catequesis. (D.241) 128. Crear un proyecto de catequistas misioneros laicos.(L. C.) 128.1
Elaborando el Departamento de Animación Misionera, un proyecto
de catequistas misioneros laicos. (D. 243) 129.1 Asumiendo los colegios católicos el programa diocesano de educación en la fe y colaboren estrechamente con el Secretariado de Pastoral Catequética. (D.244) 130. Que el Secretariado de Pastoral Catequética en unión con el Secretariado de Pastoral Litúrgica y el Departamento de Pastoral Juvenil, unifiquen criterios en la catequesis pre-sacramental para niños, jóvenes y adultos (L. C) 130.1
Revisando y elaborando conjuntamente los tres secretariados; con
el fin de
Integración operativa de los Secretariados de Pastoral Catequética, Social y Litúrgica Promover la vertebración de los departamentos, organismos y movimientos pastorales, que trabajan en el área de Pastoral Catequética. Elaborar por parte de los tres secretariados y los departamentos de Pastoral Familiar y Juvenil, planes aplicables a las parroquias, decanatos y zonas. Promover y consolidar los equipos decanales de Pastoral Catequética. 131. Iluminar desde la Pastoral Social todas las dimensiones de la fe en la vida del hombre, ya que debe estar presente en toda la vida. (L. P.272) 131.1
Intensificando por parte del Secretariado de Pastoral Social, la
difusión de la 132. Pasar de la asistencia social y la promoción humana, al acompañamiento de los procesos liberadores de la sociedad civil. (L. P.273) 132.1 Promoviendo por parte de los equipos de Pastoral Social Parroquial, actividades para atender la asistencia social y propiciar la promoción humana, y la actualización en la enseñanza social de la Iglesia. (D.279) 132.2 Promoviendo la Pastoral del Mundo del Trabajo (D. 63) 132.3
Propiciando espacios de diálogo con organismos de la sociedad
civil 133.
Apoyar las obras sociales ya existentes para formar en los agentes
de pastoral la conciencia de Iglesia solidaria, profética
y testimonial. Promover la atención de las personas que se
encuentran en situaciones especiales. 133.1
Motivando e impulsando a los grupos de Pastoral Social parroquiales,
para 133.2 Fomentando una mayor comunicación de los diversos centros de apoyo y formación para personas con discapacidad. (D. 239) 134.1 Teniendo toda Parroquia un equipo de Pastoral Social con agentes capacitados en la enseñanza social de la Iglesia. (D.278) 134.2 Fortaleciendo la escuela de promotores de Pastoral Social (D. 64) 135. Promover, impulsar y difundir la escuela de Pastoral Social en las parroquias, decanatos y zonas. (L. P.274) 135.1
Difundiendo por parte del Secretariado de Pastoral Social, la Escuela
de PRIORIDADES: Integración operativa de los Secretariados de Pastoral Catequética, Social y Litúrgica Promover la vertebración de todas los departamentos, organismos y movimientos pastorales que trabajen en el área de Pastoral Social. Elaborar por parte de los tres secretariados y los departamentos de Pastoral Familiar y Juvenil, planes aplicables a las parroquias, decanatos y zonas. Estudio de la Enseñanza Social de la Iglesia en todos los centros de formación; y difusión de ella en los distintos ambientes y sectores de la comunidad diocesana. Promover la integración y capacitación de los equipos decanales de Pastoral Social. Tema 7. PASTORAL LITÚRGICA. 136. Consolidar el Equipo Diocesano de la Pastoral Litúrgica Diocesana, creando un programa permanente de acción. (L. P. 309) 136.1 Consolidando el Equipo Diocesano de Pastoral Litúrgica con la integración de representantes de los distintos sectores. (D. 320) 136.2 Elaborando por parte del Equipo Diocesano de Pastoral Litúrgica, el Plan Diocesano de Pastoral Litúrgica ( D.321) 137. Redefinir y difundir a nivel diocesano el perfil de los distintos agentes de la Pastoral Litúrgica. (L. P. 310) 138. Implementar los elementos para que la formación litúrgica tenga un mayor alcance en nuestra Diócesis. (L. P.311) 138.1 Elaborando por parte del Equipo Diocesano de Pastoral Litúrgica, el Plan Diocesano de Pastoral Litúrgica (D. 321) 139. Difundir la Liturgia como celebración de la fe y como forma ritual de evangelización. ( L. P. 312) 139.1 Formando la conciencia clara, en todos los miembros de la Iglesia Diocesana, de que la vida litúrgica es la máxima expresión de la santidad de la Iglesia. (D. 322) 140. Unificar los criterios en la elaboración de las pláticas presacramentales, conjuntamente con los Secretariados de Catequesis y Pastoral Social. (L. P. 313) 140.1
Elaborando conjuntamente los tres secretariados manuales de formación 141. Reglamentar la formación recepción y renovación de los ministerios laicales no instituidos. (L. P. 315) 141.1 Reglamentando, el Secretariado de Pastoral Litúrgica, la formación, recepción y renovación de los ministerios laicales no instituidos. (D. 324) 142.1 Procurando programas y cursos por parte de la comisión Diocesana de Música Sacra, que favorezcan la educación musical litúrgica. (D. 325) 143. Valorar y supervisar las expresiones más comunes de religiosidad popular. (L. P. 319) 143.1 Valorando y supervisando por parte de los tres secretariados, las expresiones más comunes de religiosidad popular. (D. 327) 144. Reglamentar litúrgicamente la práctica sacramental de las misas rituales, de los bautismos, primera comunión, bodas, XV años, aniversarios, graduaciones, exequias, etc. (L. P. 314) 144.1 Estableciendo un reglamento litúrgico diocesano para la práctica sacramental de las misas rituales (D. C.) 145. Fortalecer el programa de producción y edición de materiales auxiliares para la formación e información litúrgica. (L. P. 316) PRIORIDADES: Integración operativa de los Secretariados de pastoral Catequética, Social y Litúrgica Promover la vertebración de los departamentos, organismos y movimientos pastorales que trabajen en el área de Pastoral Litúrgica. Elaborar por parte de los tres secretariados y los departamentos de Pastoral Familiar y Juvenil, planes aplicables a las parroquias, decanatos y zonas. Promover la creación y capacitación de los equipos decanales de Pastoral Litúrgica. Tema 8. PASTORAL FAMILIAR 146. Elaborar y difundir programas de formación sistemática y permanente para agentes de Pastoral Familiar en coordinación con la escuela de agentes de pastoral. (L. P. 358) 146.1 Estableciendo en el programa de Pastoral Familiar, los contenidos de formación sistemática y permanente para todos los agentes de esta pastoral. (D.371) 147.
Promover los valores morales y espirituales en la familia, con una
mejor incidencia de la pastoral familiar en los problemas de la
sociedad y una mayor responsabilidad en la formación matrimonial
de las parejas. 147.1 Promoviendo programas de acompañamiento a los matrimonios. (D. 367) 147.2 Dando un mayor impulso a la preparación pre-matrimonial en todas las parroquias.(D.372) 147.3 Ofreciendo criterios claves para la preparación prematrimonial en las parroquias. (D.366) 147.4
Clarificando la identidad de la familia como comunidad de vida y
amor y, al mismo tiempo, promoviendo la espiritualidad de la Iglesia
doméstica. 148.
Fomentar los talleres de Pastoral Familiar, la integración
de los movimientos a favor de la familia y los equipos parroquiales
y de decanato 148.1 Colaborando los presbíteros encargados de esta pastoral en las parroquias y decanatos con el Equipo Diocesano de Pastoral Familiar. (D.373) 148.2 Clarificando la identidad de la familia como comunidad de vida y amor y, promoviendo la espiritualidad de la Iglesia doméstica (D. 368) 149. Fortalecer la tarea apostólica de los agentes de pastoral en beneficio de la defensa y respeto a la vida en todas sus etapas. (L. P. 363) 149.1 Promoviendo en coordinación con los movimientos de familia, parroquias, decanatos y zonas pastorales, la defensa y respeto a la vida en todas sus etapas. ( D.369) 150. Fortalecer los programas de atención pastoral de las personas en situaciones especiales e irregulares. (L. P. 364) 150.1 Dando un mayor impulso en la atención pastoral a las personas que viven en situaciones especiales e irregulares principalmente de los divorciados vueltos a casar y de las madres solteras.. (D. 370) 151. Difundir y promover el mensaje cristiano sobre la familia. (L. P. 365) 151.1
Difundiendo y promoviendo a través de los medios de comunicación
social, la unidad de la familia y el respeto a la vida en sus diferentes
etapas. 152. Apoyar la etapa de preparación al matrimonio. (L. P. 359) 152.1
Elaborando el Departamento de Pastoral Familiar un manual de catequesis
PRIORIDADES: Promover la vertebración de los departamentos, organismos y movimientos pastorales que trabajen en el área de Pastoral Familiar. Elaborar por parte de los tres secretariados y los departamentos de Pastoral Familiar y Juvenil, planes aplicables a las parroquias, decanatos y zonas. Apoyar la formación y la acción de los equipos de Pastoral Familiar.
Tema 9. PASTORAL JUVENIL
153.1
Organizando e implementando, por parte del Departamento de Pastoral
Juvenil un programa de educación en la fe para adolescentes
y jóvenes. 154. Impulsar y diseñar un programa de vinculación pastoral, entre Pastoral Juvenil y las otras áreas.(L. P. 403) 154.1 Elaborando un programa de catequesis de acuerdo con las áreas de pastoral que se aplique a las parroquias, decanatos y zonas pastorales.(D.411) 154.2 Diseñando los responsables de los secretariados de Pastoral Catequética, Social y Litúrgica, un esquema de trabajo, conjunto, con metodología adecuada, para avanzar en la integración orgánica de las tres dimensiones de la evangelización (D. 942) 155. Conformar los equipos de Pastoral Juvenil parroquial. (L. P. 405) 155.1 Promoviendo y apoyando por parte de los presbíteros y decanos, la organización de equipos parroquiales decanales y zonales de la Pastoral Juvenil. (D. 415) 156. Apoyar los centros de atención para los jóvenes que sufren situaciones críticas: alcoholismo, drogadicción, delincuencia, prostitución y pandillerismo. (L. P. 408) 156.1 Realizando por parte del Departamento de Pastoral Juvenil en colaboración con el Secretariado de Pastoral Social un plan de atención a los jóvenes. (D.157) 157. Retomar y actualizar el programa de pastoral diocesana para adolescentes. (L. P. 409) 157.1
Organizando e implementando un programa de pastoral para adolescentes.
158.1 Elaborando en unión con el Departamento de Pastoral Social un programa conjunto tendiente a fortalecer la conciencia social de los jóvenes. (D.65) 159.
Fomentar nuevas formas de celebración de fe entre los jóvenes.
159.1 Elaborando en conjunto con el Secretariado de Pastoral Litúrgica, nuevos métodos de celebración de fe adecuados para los jóvenes (D. C) 160.
Apoyar el programa de formación de promotores de Pastoral
Juvenil. 160.1 Impulsando los programas existentes de formación de los agentes de Pastoral Juvenil (D. C) 161. Fortalecer el equipo diocesano de la Pastoral Juvenil (L. C.) 161.1 Integrando el equipo diocesano de Pastoral Juvenil, con representantes de cada uno de los decanatos y de los movimientos diocesanos. (D.412) 162. Proyectar su acción a jóvenes que no asisten a su comunidad parroquial (L. C) 162.1 Promoviendo acciones de evangelización para jóvenes alejados de su comunidad parroquial, organizando encuentros periódicos con el fin de facilitarles la iniciación que necesitan para su integración a la comunidad (D. 413)
Elaboración de un Programa Diocesano de Pastoral Juvenil, aplicable en las zonas, decanatos y parroquias, que integre las diferentes áreas que inciden en la Pastoral Juvenil. Integración de los diferentes departamentos, organismos y movimientos pastorales que trabajan en el área de Pastoral Juvenil. Promoviendo la integración y la acción de los equipos decanales de Pastoral Juvenil Integración orgánica de las tres dimensiones constitutivas de la evangelización y de las distintas pastorales especiales. |
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