REFLEXIONES CUARESMALES Eucaristía y comunidad parroquial

 

La Eucaristía, fuente y culmen de la comunidad parroquial

Todos los sacramentos son encuentros íntimos y personales de la persona con Dios, pero siempre a través de la mediación de la Iglesia "Sacramento Universal de Salvación" que no solo provocan un cambio interior (conversión) sino que además empuja a un cambio social, es decir, a modificar sustancialmente el marco en el cual vive y se desarrolla la persona como puede ser la familia, la escuela, el trabajo, etc.

 

Objetivo

Nuestra realidad

Iluminación doctrinal

Compromiso personal y comunitario

Textos de apoyo

Segunda parte

       

Objetivo

Comprender que la comunidad parroquial se hace una con Cristo al celebrar la Eucaristía entre ellos. Partiendo de esta realidad sacramental, la comunidad se convierte en el cuerpo visible e histórico de Cristo, enriquecida por la diversidad de sus miembros, está llamada a ser signo de la unidad entre Cristo y los hombres y a llevar la Buena Nueva hasta el último rincón del mundo.

Nuestra realidad.   

Actualmente vivimos en medio de una sociedad que ha desgastado las palabras, las ha usado tan indistintamente que les ha robado su fuerza, su convicción y hasta su eficacia.

Es tan común decir frases huecas, falsas, convencionales que ya no llevan consigo la fuerza de la palabra misma. Prometemos y hasta solemnemente y no cumplimos. Pero la sociedad en vez de reforzar la fuerza de la palabra, la ha sustituido por leyes, contratos y firmas, a tal punto que en la celebración civil del matrimonio, éste no es valido, sino hasta que se firma, aún cuando verbalmente y delante de los demás lo hayan ya dicho. O bien, la última voluntad de un moribundo, en muchos casos, no se respeta y se interponen demandas contra la voluntad del difunto. O bien, las palabras se les desvalora atendiendo a una parte de su significado: "Estoy para servirle" "En que le puedo ayudar" "Encantado de conocerle" "Lo siento mucho" "Lo acompaño en su pesar", cuando en realidad, le atiendo si me paga, si estoy en el horario de la oficina o del trabajo, o bien mientras estoy aquí.

Ante este contexto nos preguntamos, si el título de "Comunidad Parroquial de…." Es simple lema, frase, convencionalismo, o respalda una realidad. La Común unidad significa

1. Que los miembros se conocen entre sí y conocen porqué están unidos.
2. Que los miembros tienen un mismo sentir y querer en Cristo.
3. Que comparten una meta común.
4. Comparten responsabilidad
5. Que son solidarios con las necesidades de los demás.
6. Que evitan las distinciones y favoritismos.
7. Se protegen y se cuidan.
8. Conocen y siguen al pastor de su comunidad.
9. Tienen una respuesta ante los diferentes estímulos externos.
10. Se aman y aprenden a perdonarse mutuamente sus faltas.

Nuestras "Comunidades Parroquiales" ¿Tienen estas características?

1. La parroquia está al pendiente de las familias de los que serán bautizados, de hecho se preparan ramilletes de oración por ellos desde el embarazo.

2. Los ya próximos a ser padres se les presenta en Misa y se les bendice, la Asamblea responde orando por ellos y estando al pendiente del nacimiento.

3. Los papás notifican a la Comunidad Parroquial de que ya nació el niño (a).
4. En la Misa Dominical se mencionan los nombres de los niños que fueron bautizados durante la semana y en su oportunidad se les presentan.

5. la Comunidad festeja a los recién bautizados con un "ágape" (convivencia al final de la Misa)

6. La Parroquia recuerda cada año el aniversario del bautismo hasta que llegan a la primera comunión.

7. Se tiene una Misa Dominical donde se presentan a los que acaban de hacer su primera comunión y se ora por ellos.

8. La Comunidad presenta a quienes han sido confirmados y participan de manera especial en esa Misa Dominical.

9. Los jóvenes que se preparan al matrimonio no sólo se ponen sus datos en el pizarrón parroquial, sino que además se pide por ellos.

10. Se les asigna a una pareja cristiana que los acompaña aclarándoles dudas y ayudándoles a preparar cristianamente su matrimonio.

11. En la Misa Dominical se menciona las parejas que recibieron durante la semana el sacramento del matrimonio y la comunidad ruega por ellos.

12. La Parroquia los felicita y los invita al mes de casados a darle gracias a Dios y lo mismo cada año, sin que ellos separen la Misa.

13. La Comunidad Parroquial recuerda en la Misa a todos los fieles que partierona la casa del Padre durante la semana, en algunos casos hacen una colecta especial para los deudos.

14. La Comunidad pide por los enfermos en Misa pero además se organiza para dar un alivio a los que cuidan a los enfermos, en ocasiones se organizan colectas especiales para ellos.

15. La Comunidad pide por los maestros de los niños y de los jóvenes y los apoya en su trabajo, aún cuando lo hagan en las escuelas laicas.

16. Ocasionalmente, antes o después de Misa se escucha el testimonio de algún miembro de la comunidad que ha sido especialmente favorecido por Dios, de tal modo que se fortalezca la fe y la esperanza de los presentes.

17. La comunidad pide siempre por las vocaciones, sacerdotales y religiosas, y se compromete con ellas.

18. Los seminaristas, novicios y novicias de la comunidad son apoyados económica, espiritual y afectivamente por los miembros de la comunidad, especialmente los jóvenes.
19. Etc, etc. etc.

Comprender que la comunidad parroquial se hace una con Cristo al celebrar la Eucaristía entre ellos. Partiendo de esta realidad sacramental, la comunidad se convierte en el cuerpo visible e histórico de Cristo, enriquecida por la diversidad de sus miembros, está llamada a ser signo de la unidad entre Cristo y los hombres y a llevar la Buena Nueva hasta el último rincón del mundo.

Iluminación doctrinal


Civilización viene del vocablo "Cibus": Alimento y con ello nos da a entender que por civilización se entiende el esfuerzo de un grupo de personas puestas en común para conseguirse alimento y protección. Finalidad misma de la Eucaristía: alimenta y protege, da identidad de grupo, por tanto, la Eucaristía crea la civilización cristiana, pero a la vez la orienta y la destina, como lo afirma: "Sacrosantum Concilium" en el número 10: "La Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza".

Todos los sacramentos son encuentros íntimos y personales de la persona con Dios, pero siempre a través de la mediación de la Iglesia "Sacramento Universal de Salvación" que no solo provocan un cambio interior (conversión) sino que además empuja a un cambio social, es decir, a modificar sustancialmente el marco en el cual vive y se desarrolla la persona como puede ser la familia, la escuela, el trabajo, etc.

El progreso en la comprensión de los sacramentos ha hecho que la Iglesia no los vea como "requisitos" sino como una auténtica participación en el misterio de la salvación. Los sacramentos van logrando que el fiel cristiano se vaya configurando cada vez más con Jesucristo, pero también a ir actuando cada vez más como Jesucristo quiere. De tal modo, que en vez de requisitos es participación. La diferencia estriba en que mientras que el requisito concluye con la acción misma, en la participación la acción apenas empieza con la celebración del sacramento.

Así pues, al celebrar la Eucaristía no sólo asistimos al Banquete Eucarístico, a la escucha de la Palabra, a la Asamblea Cristiana. Al celebrar la Eucaristía estamos PARTICIPANDO de la misma acción redentora de Cristo en la cruz, COLABORAMOS a la salvación del mundo entero y así como del corazón traspasado de Cristo nació la Iglesia, al celebrar la Eucaristía estamos regenerando a la misma Iglesia, participamos de su renacer, de tal modo que la Eucaristía hace a la Iglesia y la regenera.

La comunidad parroquial que se reúne para la celebración eucarística siempre debe considerar al resto que no puede estar en la celebración, pero que necesita, igualmente ser nutridos y reinformados por ella, es más debe tener presente al mundo entero, de lo contrario aparecemos como meros espectadores, hasta en cierto sentido, estériles que no podemos hacer que el resto (de la comunidad) o del mundo se convenza de que "Jesús es el Señor, para gloria de Dios Padre".


Compromiso personal y comunitario

Hacer propias las siguientes convicciones:

1) No voy como espectador sino como participante, como celebrante, como sacerdote real del pueblo de Dios para hacer oblación de la propia vida.

2) Participar con la convicción de que recibo una misión (diaria o semanal) que tengo que poner por obra con la fuerza del Alimento Eucarístico.

3) Participar con la convicción de que tengo que rendirle cuenta al Señor de la gracia que he recibido en la Eucaristía anterior y ser honestos en el cumplimiento de la misma.

4) Participar celebrando, ejerciendo mi propio sacerdocio bautismal, orando por los que no rezan, pidiendo perdón por los que desafían a Dios y esforzándome en cargar con las cargas ajenas.

5) En la hora del ofertorio, poner sobre la patena todas las necesidades personales, de la familia, de la comunidad y del mundo entro. Pero, en la elevación del cáliz poner al sacerdote celebrante, al Obispo y a todos los que han consagrado su vida al Señor. Así, durante la consagración, la fuerza gloriosa de la redención hará lo suyo sobre quienes hemos puesto en la oblación, a tal punto que en la comunión sellemos nuestra solidaridad y compromiso también con ellos.

Textos de apoyo


CEM: Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos

175. "La parroquia, a pesar de todas las dificultades que presenta la vida moderna, "Es un lugar privilegiado en que los fieles pueden tener una experiencia concreta de la Iglesia". Es absolutamente indispensable que llevemos a cabo una reflexión sobre la situación que viven las parroquias en nuestra nación y hagamos todo lo posible para que sean efectivamente la presencia comunitaria de Cristo más cercana a la casa y a la sociedad ("paroikía"); la comunidad de comunidades, que abraza y acompaña todas las legítimas expresiones de la vida cristiana y que anima a la formación de comunidades vivas y dinámicas. Se trata del llamado a una verdadera renovación "partiendo del principio fundamental de que la parroquia tiene que seguir siendo primariamente comunidad eucarística"

Concilio Vaticano II "Sacrosanctum Concilium" No. 10

"No obstante, la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza. Pues los trabajos apostólicos se ordenan a que, una vez hechos hijos de Dios por la fe y el bautismo, todos se reúnan para alabar a Dios en medio de la iglesia, participen en el sacrificio y coman la cena del Señor. Por su parte, la Liturgia misma impulsa a los fieles a que, saciados "con los sacramentos pascuales", sen "concordes en la piedad", ruega a Dios que "conserven en su vida lo que recibieron en la fe", y la renovación de la Alianza del Señor con los hombres en la Eucaristía, enciende y arrastra a los fieles a la apremiante caridad de Cristo. Por tanto, de la Liturgia, sobre todo de la Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella glorificación de Dios, a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin".