Documento
Conclusivo
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IGLESIA - MUNDO: Conscientes de que la Fe cristiana debe iluminar la totalidad de la vida humana, tratamos de conocer de cerca la situación económica, política, social, cultural y religiosa, en la que vive y actúa el hombre regiomontano.
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El hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económico-social |
Todos destinatarios y protagonistas de la política |
El Evangelio renueva constantemente la vida y la cultura del hombre |
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura |
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| PRIMERA
UNIDAD HECHOS
DE LA REALIDAD: Logros La infraestructura representada por excelentes medios de comunicación, hospitales y universidades, la alta tecnología y competitividad representan un polo de atracción para que la industria nacional e internacional elija a Nuevo León como un lugar propicio para la inversión. El espíritu emprendedor y la cultura de trabajo de los habitantes del Estado, así como la intervención de la mujer en la vida productiva. La
Iglesia realiza labores positivas en el campo económico: Así como también se incluyen: Los talleres de manualidades y de medicina popular, promoción de las cajas de ahorro, cooperativas de consumo, comedores, programas a niños de la calle, ayuda a centros médicos y escuelas, visitas a los centros educativos y de readaptación. La labor de Cáritas en el renglón de instituciones de beneficencia y en el ramo de desempleo la creación de bolsas de trabajo. Los esfuerzos de la Iglesia por difundir el Evangelio y los valores católicos a través de las homilías, retiros, asambleas, cursos de catequesis. La participación de la Iglesia para apoyar la denuncia social a través de los medios de comunicación. La elaboración de documentos religiosos y las actividades de la Pastoral Social. Limitaciones: Falta apoyar la educación popular y atender la explotación obrera. La poca o nula participación de los sindicatos en la defensa de los trabajadores y la explotación de los niños de la calle. La inestabilidad de los mercados internacionales y la evolución de la economía estadounidense. La apatía e indiferencia ante los problemas sociales, económicos y políticos. Faltan líderes cristianos en estos ámbitos. No se ha difundido con la amplitud y profundidad necesarias los documentos de la enseñanza social de la Iglesia. Falta apoyo a la Pastoral Social en general y en particular a las instituciones de ayuda asistencial. La Iglesia necesita velar y abogar a favor de los necesitados, ante aquellos que tienen mayor responsabilidad en la sociedad: Empresarios, gobernantes, lideres sindicales y sociales, etc. Se requiere más solidaridad y testimonio en el interior de la comunidad eclesial: El que las parroquias con mayor abundancia de recursos apoyen a las que tienen menos y que los presbíteros y religiosas vivan una mayor austeridad personal y comunitaria. CRITERIOS DOCTRINALES Su santidad Juan Pablo II, durante su segunda visita a nuestra ciudad, nos recordaba algunas líneas fundamentales para una vida económica acorde con el Evangelio y conforme con nuestra naturaleza humana. Nos decía "¡Realiza tu trabajo usando correctamente los recursos que Dios te ha dado! ¡Transforma sus riquezas con la ayuda de la ciencia y de la técnica, pero no abuses, no seas usurpador ni explotador, sin miramientos, de los bienes creados! ¡No destruyas y no contamines! ¡Recuerda a tu prójimo, a los pobres! ¡Piensa en las generaciones futuras!" Nos recordaba un principio evangélico: "No podéis servir a Dios y al dinero" (Mt 6,24). El Papa invitaba a superar la tentación de poner los bienes terrenos por encima de Dios y nos cuestionaba sobre el ateísmo práctico de muchos bautizados Los Obispos mexicanos han afirmado que el crecimiento económico no debe ni puede ser confundido con el desarrollo humano. (…) un modelo de desarrollo auténticamente humano, es aquel que posibilita que las personas crezcan de un modo integral y armónico, de acuerdo a su dignidad, poseyendo oportunidades para actuar de modo solidario y responsable . "El afán de ganancia exclusiva, por una parte y por otra, la sed de poder, con el propósito de imponer a los demás la propia voluntad" . Este afán de tener más se ha expresado claramente en nuestro medio, en el cual, víctimas de la publicidad nos creamos necesidades ficticias, y vivimos en una carrera que nunca acaba por obtener los satisfactores que nos son presentados como indispensables para una vida plenamente humana y feliz. La angustia consumista nos hace incapaces de advertir las necesidades de los más pobres . Sin confundir la pobreza de espíritu con la miseria o con la indigencia, es conveniente recordar lo que se entiende por pobreza evangélica. La pobreza de espíritu, la que Cristo llama bienaventurada, consiste en no poner el corazón agradecido a Dios por cada bien que poseemos; consiste en saber disfrutar de lo que tenemos, evitando todo exceso dañino; consiste en compartir esos bienes con los necesitados, en espíritu de caridad evangélica, sabiendo que cuando damos la mano a un pobre, es al mismo Cristo a quien ayudamos; consiste en no valorar a las personas por lo que tienen, sino más bien reconocer y promover la dignidad de todos por igual. "Evangelizar es hacer lo que hizo Jesucristo, cuando en la Sinagoga mostró que vino a evangelizar a los pobres. Él siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza. Él nos desafía a dar un testimonio auténtico de pobreza evangélica en nuestro estilo de vida y en nuestras estructuras eclesiales, tal cual como Él lo dio" . LÍNEAS PASTORALES
DISPOSICIONES
Todos destinatarios y protagonistas de la política HECHOS
DE LA REALIDAD: Logros Vivimos en nuestro tiempo una real alternancia en el poder político, y valores como la tolerancia, la pluralidad, el diálogo, etc. Están cada vez más presentes entre nosotros. En el campo de la política, la mujer ha ido ocupando cada vez más espacios, aunque todavía no los necesarios. Los medios de comunicación impresos y electrónicos gozan de la libertad de expresión en el ejercicio de su profesión. Limitaciones: Las expectativas creadas por el cambio de partido gobernante no se han manifestado satisfactoriamente, quizá por el poco tiempo que ha estado en el poder. En este punto existe muchas veces una desilusión. Los medios de comunicación social, en ocasiones, desinforman y confunden al mismo tiempo y no siempre ofrecen los auténticos valores humanos. La sombra política más densa es la que insiste en mantener alejada a la jerarquía católica del fenómeno político; confundiendo la necesaria participación en la política entendida como búsqueda del bien común, con la inexistente pretensión de incidir en la política partidista. CRITERIOS DOCTRINALES La fe cristiana abarca la totalidad de la vida e influye en todas las dimensiones constitutivas de la persona. Por tanto, todo hombre es político y no puede separar esa actividad de su fe. Como nos señala el papa Juan Pablo II, todos y cada uno, somos destinatarios y protagonistas de la política . La Iglesia fue fundada por Cristo y se rige teocráticamente en virtud de su misión y naturaleza, que es comunión y participación. La Iglesia no está ligada a ninguna forma particular de organización política. Respeta la legítima autonomía del orden temporal y no tiene un modelo específico de régimen político. Sobre la Iglesia y su relación con la política, el Concilio Vaticano II, reconoció que la Iglesia está en el corazón del mundo como luz y fermento y que el mundo está en el corazón de la Iglesia, porque ella existe, no para sí misma, sino para ser instrumento y signo de salvación del mundo . El modo de actuar de nuestro Señor Jesucristo, es la base de nuestra concepción política. Él no permaneció neutral políticamente, pero rehusó un mesianismo temporal y político, así ha de actuar la Iglesia. Dios quiere una Iglesia comprometida en la historia. Es por lo anterior, que la Iglesia debe iluminar a los hombres, principalmente a los católicos, en el ejercicio de su misión profética, dando su juicio moral sobre el orden social y político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona y del bien común. De una manera especial, la Iglesia, solicita una mayor atención a los sectores más desprotegidos, tanto de la sociedad urbana, como de las zonas rurales.
LÍNEAS PASTORALES
DISPOSICIONES:
El
Evangelio renueva constantemente la vida y la cultura del hombre HECHOS
DE LA REALIDAD: Logros Es valiosa la contribución que hacen las instituciones educativas de inspiración cristiana, el movimiento misionero y de evangelización en colegios y parroquias y el crecimiento de centros de enseñanza a cargo de la Iglesia. Hay más centros de recreación, como plazas, parques, centros culturales de arte, teatro, museos. En la labor social y humanitaria, es importante destacar la presencia activa de organizaciones, asociaciones eclesiales y movimientos públicos y privados, que dan asistencia a los necesitados y concientizan a la comunidad, promueven los derechos humanos, etc. Las campañas contra la violencia y los programas para chicos banda han sido satisfactorios. Aun cuando no son suficientes, existen centros de orientación y rehabilitación contra las drogas, prevención y atención a enfermos de SIDA y crecen los centros de integración juvenil. En la comunidad eclesial, entre las acciones más sobresalientes, se encuentran aquellas enfocadas a la juventud: Realización de retiros, misiones juveniles, actividades deportivas. Las parroquias se han abierto a espacios juveniles. La Iglesia redobla esfuerzos a favor de las familias, mediante las actividades que se realizan para la formación de los laicos, la labor de los diversos movimientos matrimoniales y familiares. El lugar de la mujer en nuestra sociedad ha adquirido significativa importancia al ejercer un papel protagónico en algunos campos (cultural, político, laboral, religioso). La actitud y contribución de la Iglesia en este contexto social, al suscitar el conocimiento entre sus fieles sobre los problemas sociales y ecológicos, cuando proclama el respeto a los derechos humanos o promueve la defensa y la cultura de la vida. La labor de la pastoral penitenciaria y de los grupos religiosos y movimientos dedicados a la rehabilitación y atención de drogadictos, pandilleros, personas dedicadas a la prostitución. Falta información de las instituciones que ofrecen apoyo a las víctimas de la violencia, así como la difusión de programas a favor de las jóvenes solteras y adolescentes embarazadas. Se sigue minimizando y degradando el papel de la mujer, en los medios de comunicación social, en la explotación sexual y las discriminaciones laborales. Se
ha incrementado el número de divorcios y las situaciones
de abandono de hogar, violencia doméstica, abuso sexual,
abortos, drogadicción. Dentro de la misma Iglesia se manifiesta una falta de interés, unidad, compromiso y fraternidad, faltando un testimonio más comprometido de laicos y presbíteros. Algunos presbíteros reconocen que les falta unificación de criterios y falta apoyar a los pocos grupos de religiosos y laicos que se involucran en campos sociales específicos, como la delincuencia, el pandillerismo, la drogadicción, etc. Por parte de la Iglesia, no se ha evangelizado a los medios de comunicación. Tampoco se ha hecho uso provechoso de estos medios, con el fin de evangelizar y hacer que la pastoral llegue a todos los fieles. Es preocupante el incremento de la criminalidad y la influencia del narcotráfico, la drogadicción y la venta de drogas a menores en escuelas, así como el desarrollo de la prostitución en adultos, niños y homosexuales. Proliferan los centros nocturnos, bares y depósitos. Hay un sobrecupo en los centros penitenciarios, faltan medios de readaptación y que se tenga un trato más profesional. No faltan los casos de maltrato en las cárceles. Otro problema social es el del transporte urbano y los servicios públicos en las colonias marginadas. Sigue faltando una atención médica más adecuada y humana, sobre todo para los más pobres. Hay escasez de medicamentos, especialmente para los enfermos de SIDA. Es preocupante que se realicen implantaciones de medios anticonceptivos o abortivos, incluso sin autorización de las mujeres. En un mundo que prioriza la tecnología y pone cuidado casi exclusivamente en la macroeconomía, le toca a la Iglesia aportar su voz y su acción para que el desarrollo favorezca el paso de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas . En el cumplimiento de este deber universal, les corresponde a los laicos el lugar más destacado. Ellos están especialmente llamados a hacer presente y operante a la Iglesia en aquellos lugares y circunstancias donde sólo puede llegar a ser sal de la tierra a través de ellos, para que el mundo se impregne del espíritu de Cristo y alcance su fin con mayor eficacia en la justicia, en la caridad y en la paz . La Iglesia sostiene: "La cultura es todo aquello por lo que la persona humana crece en su ser, crece en su humanidad.... Más aún, la cultura es el modo como la persona se relaciona con sus semejantes, con el mundo material y con Dios" . La educación escolar católica en todos sus niveles, debe estar al alcance de toda la gente y no puede quedar reservada para unos cuantos. Los obispos mexicanos han reconocido que los medios de comunicación social son espacios que pueden crear verdadera cultura: "Los medios de comunicación cada vez poseen más relevancia social en la formación de criterios de juicio, costumbres y estilos de vida. Por ello, son creadores de cultura. Son el primer areópago del tiempo moderno, que unifica y transforma a la humanidad" . Es por ello que la Iglesia invita a evangelizar y aprovechar los medios de comunicación al servicio del hombre. Acorde a su misión profética, la Iglesia llama la atención sobre la situación de violencia que se manifiesta en la creciente inseguridad pública y también denuncia el agravamiento de la violencia institucionalizada, en la que se atropella la dignidad humana hasta en sus derechos más fundamentales. Sobre la familia: "En la familia se juega el destino de la nación. Su enriquecimiento fortalece la participación, la representación y el respeto. Por ello, atentan contra la sociedad y contra la nación quienes permiten, promueven o practican la disolución. Tal es el caso que se presenta en fenómenos como el divorcio, el aborto, el maltrato a la mujer o a los hijos..... La Iglesia entiende como un aporte esencial a la nación, el cuidado y la atención pastoral que ha puesto a favor de la unidad familiar" . Los derechos humanos se violan no sólo por el terrorismo, la represión, los asesinatos, sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y de estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades. Sobre el fundamento último de los derechos humanos, el Papa y los Obispos de América, han sostenido que: " Conviene recordar que el fundamento sobre el que se basan todos los derechos humanos es la dignidad de la persona…"
DISPOSICIONES
Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura HECHOS DE LA REALIDAD: Logros Resulta alentador el aumento de los grupos de evangelización y de movimientos apostólicos en las parroquias, especialmente entre los jóvenes y las familias. Existe una mayor promoción, preparación y participación de los laicos en la tarea evangelizadora de la Iglesia. Han aumentado los medios para que los laicos puedan estudiar y profundizar en su fe. Hay escuelas en el ámbito diocesano. En general, hay preocupación por una mejor preparación sacramental. En la Comisión Coordinadora del Apostolado de los Laicos, existe un mayor número de laicos organizados y comprometidos. Las misiones populares han sido bien aceptadas por la comunidad, tanto que en algunas parroquias las han asumido como misiones permanentes en sus sectores. Se ha asumido el Plan Orgánico Diocesano de Pastoral y se ha logrado abarcar los diferentes aspectos de evangelización y apostolado. Han sido importantes la creación y funcionamiento de los consejos de pastoral en las parroquias. Es notorio, aunque no suficiente, el impulso diocesano al ecumenismo. El diálogo con los cristianos de otras iglesias y con la comunidad judía, ha progresado y es bien valorado, así como los encuentros de oración en común. Han sido importantes la atención y ayuda que realizan los grupos de Pastoral Social en las diversas necesidades de las personas de cualquier clase social. Limitaciones: En los laicos parece existir un temor al compromiso con Cristo vivo y, por desgracia, aún es patente el divorcio entre la fe y la vida cotidiana de no pocos católicos. Existe apatía o les falta perseverancia y, otros se acercan a la Iglesia de manera funcional. Falta una mayor atención a la educación en la fe de los fieles, ya que la inmensa mayoría no se preocupa por profundizar en ella. Además en algunos casos la catequesis no es continua y se reduce a pláticas pre-sacramentales. En los Institutos de vida consagrada, en ocasiones, no se toma en cuenta su trabajo como parte de la actividad pastoral de las comunidades parroquiales o reconocimiento de sus propios apostolados. Se detecta cierta rivalidad entre algunas comunidades religiosas. Algunas parroquias y congregaciones religiosas, no han tenido suficiente interés para llevar a cabo el Plan Orgánico Diocesano de Pastoral, así como la misión urbana que nos preparó para el inicio del Tercer Milenio. La piedad popular es un rico elemento de nuestra sociedad, pero necesitamos comprenderla más y evangelizarla. Hay corrientes de pensamiento que desorientan la fe de las personas y provocan que se confunda con ideas que no van de acuerdo con su fe católica: supersticiones, espiritismo, etc. Además, cada vez es más fuerte el embate de agrupaciones religiosas nuevas que, con un culto subjetivista y emotivo seducen a no pocos católicos. CRITERIOS DOCTRINALES El indiferentismo también ofrece un desafío a la Nueva Evangelización, porque suprime de raíz la relación de la creatura con Dios, es decir, niega todo interés por la religión y reduce la figura de Cristo a ser un maestro de moral o un fundador de religiones, entre otras igualmente validad, negándole el carácter de Salvador Único, Universal y definitivo de los hombres. La Iglesia no puede olvidar que Jesucristo fue el que santificó los vínculos humanos, en primer lugar los familiares, donde tienen su origen las relaciones sociales. El Señor quiso someterse voluntariamente a las leyes de su patria . La Iglesia tiene el deber y el derecho de predicar al mundo la persona de Cristo y de formar a sus miembros en la doctrina emanada del Evangelio de Jesús. La evangelización y la catequesis se convierten en una parte fundamental de nuestro quehacer como Iglesia. Así mismo, lanza la invitación para que nos ocupemos del ecumenismo. Persiste en muchos cristianos la ignorancia y desconfianza con respecto a éste, debido en gran parte a tendencias alienantes de las sectas o movimientos religiosos libres, que apartan al hombre de su compromiso con el prójimo, utilizando el fundamentalismo bíblico. Ante eso, es necesario considerar la apertura al diálogo con el mundo no cristiano, como una perspectiva del quehacer evangelizador, enfatizando el aspecto testimonial, y el respeto a la persona e identidad del interlocutor .
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