Domingo
15 de Mayo de 2005_________Pbro. Rogelio
Narváez Martínez ______progelio@rosario.org.mx
LA TRIDIMENSIONALIDAD HUMANA
“Al
anochecer del día de la resurrección, estando cerradas
las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos,
por miedo a los judíos, se presentó Jesús
en medio de ellos y les dijo: “La paz sea con ustedes”.
Dicho esto, les mostró las manos y el costado.
“Cuando
los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con
ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también
los envío yo”.
“Después
de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban
al Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados,
les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen,
les quedarán sin perdonar”.
Una
triste estampa va llenando las calles de nuestra ciudad y se va
convirtiendo en un elemento más de entre los muchos que hay
en nuestro ya acostumbrado paisaje urbano, se trata de una especie
de mueble adicional en la habitación del mundo actual.
Su
caminar es lento y su porte es lamentablemente extraño. Engendra
pena el encontrarle al recorrer los caminos y llegar a los entrecruces,...
genera dolor e impotencia verle llegar a un punto de su existencia,
como si fuera un encontrarse en un permanente callejón sin
salida.
Su
fastuosa y presuntuosa riqueza se ha convertido en la más
miserable de las pobrezas. Sus ambiciones se han
transformado en su propia tumba. Su anterior laboriosidad traía
consigo el disfraz y el maquillaje del engaño y, como si
fuera Mozart, en sus largas e interminables jornadas diurnas y nocturnas,
en el insomnio irracional que provoca el mezquino interés
de lo económico, ha ido escribiendo su propio requiem sobre
la superficie de la mesa del billar y en el imparable compás
de las esferas de marfil que chocan y regresan al tope de las barandas.
Es posible que él quisiera darle marcha atrás a las
manecillas del reloj y si estuviera en sus manos le regresaría
las hojas al calendario; sin embargo, va experimentando su propia
incapacidad al estarse impactando una y otra vez contra el grueso
e invisible muro de la inexorabilidad del tiempo y de todas aquellas
situaciones irreversibles que él mismo ha generado por la
comisión o que, por lo menos, ha permitido en el descuido
o en la omisión.
2.-
Se le ha llamado pomposamente el hombre unidimensional.
Se trata, en la realidad, de un ser humano que ha polarizado su
existencia, y en lo comprensible se trata de aquel hombre que no
ha comprendido la necesidad de equilibrar la vida, sus intereses,
sus trabajos, sus intenciones, sus motivaciones y sus acciones.
Y
es que, todos nosotros debemos ser conscientes, de que las polaridades
pueden tener diferentes expresiones; sin embargo, nuestro tiempo
ha favorecido a los que, ambicionando lo material, han llegado a
descuidar otras áreas también importantes de su existencia.
Y todos los días, nos vamos encontrando en el peregrinaje
de la existencia con esos nuevos rostros de personas que, embriagados
por los licores de la codicia, atraídos por la mercadotecnia
de la seducción y el engaño de las luces de neón,
han embotado su entendimiento y han adquirido, en la peor de las
inversiones, la costosa membresía de este triste privilegio.
3.-
El hombre unidimensional al que me refiero es aquel que sobrevive
narcotizado por lo material y que, seducido por los alucinógenos
se la pasa evadiendo las realidades.
Es el ser ambicioso, se trata de aquel que vive obsesionado por
hacer acopio desmesurado de los beneficios económicos, provocando
el detrimento, la pérdida o el abandono de los otros bienes
verdaderos que se le han heredado, y que por el afán de las
apropiaciones va renunciando a sus propiedades, que en la lucha
de las adquisiciones ha ido descuidando sus pertenencias, y que
en la búsqueda de lo deslumbrante ha perdido el control de
lo real. Se trata de un hombre que se ha encontrado con nuevos enervantes
que le estimulan, y que al mismo tiempo le van mintiendo, entorpeciendo
y degradando.
Este
hombre unidimensional, en unión de otros miembros activos
de tan selecto status, se ha encargado de construir una próspera
y confortable metrópoli, en la que habita una sociedad que
también adolece por la unidimensionalidad. Para esta sociedad,
la productividad ha adquirido su carta de ciudadanía, y se
ha ubicado paulatinamente y sin competencias reales, en el lugar
supremo dentro de su escala de valoración.
4.-
Esta sociedad tiene su propia Constitución Política
y sus propias Tablas de la Ley: Producción, trabajo, excelencia,
éxito, puntualidad, laboriosidad, ahorro, calidad, eficiencia,
certificación, globalidad, libre comercio, competitividad,
porstgrados,... se han convertido en su obsesión, en su juez
y en su verdugo.
En
más ocasiones de las que te pudieras imaginar: la productividad
de la industria ha caminado al mismo ritmo de la fractura interna
de estas personas; la consolidación de los comercios ha ido
de la mano con la destrucción de sus familias; y los éxitos
empresariales y esos ascensos laborales se han acompañado
de la pérdida del verdadero rostro de la humanidad.
5.-
Y esta historia no es más que nuestra propia historia.
Hemos hipotecado nuestra propia vida, al dejar en el rincón
del olvido las otras dimensiones que componen nuestro existir. Hemos
renunciado a la sabiduría de Dios, quien, como Creador nuestro,
hoy quiere explicarnos el proceso que tuvo la creación de
aquel o de aquella que considera como su obra maestra.
6.-
Y es que la afirmación primera de la visión cristiana
del hombre reza así: el hombre es el centro y la cúspide
de la creación. Este hombre no es unidimensional,
sino que a diferencia de las demás creaturas tiene un triple
componente: Carne, el aliento o el alma y el espíritu. El
hombre bíblico, el hombre cristiano es tridimensional.
La
dimensión carnal nos relaciona con el mundo inanimado, el
cual también es obra de Dios. Y mientras que el alma es un
elemento que relaciona al hombre con sus semejantes, el espíritu
es un factor que le concede la apertura a Dios y que le dirige hacia
la eternidad, que le permite trascender.
La
carne nos relaciona con el mundo mineral, vegetal y animal, el alma
nos relaciona con el hermano y el espíritu nos relaciona
con Dios.
7.-
En la celebración del Pentecostés cristiano, simplifiquemos
lo anterior en las siguientes palabras: Desde
el principio de la creación el Espíritu que hemos
recibido nos muestra quién es el hombre. El hombre no es
sólo barro, sino barro y espíritu.
De
esta manera, en Pentecostés acontece una nueva creación,
este hombre que a lo largo de la historia se había dejado
guiar por su propio barro recibe la infusión del Espíritu
Santo y se puede manifestar como creatura nueva.
Hoy,
San Juan nos está hablando del anochecer en el día
de la resurrección, se trata del domingo, se trata del primer
día de la nueva creación, en el que el hombre nuevo
recibe el don del Espíritu Santo.
El
Espíritu Santo actuará de manera invisible, más
no inverificable y se encargará de transformar al hombre
desde su interior: penetra en las almas de sus fieles, consuela,
da paz en el corazón, sacia, lava, riega, sana, doma y encamina.
8.-
La enseñanza cristiana de nuestra Liturgia deberá
ir dirigida en torno a este camino:Dios
nos está invitando para que mostremos quienes somos en la
vida. La exhortación que se nos hace, es
a que dejemos ver en la vida lo que llevamos en el interior de cada
uno de nosotros: Somos barro es cierto,
pero también somos espíritu, y somos hijos de Dios.
¿Sabes?
En la actualidad, son varios los autores que nos hablan de la tridimensionalidad
del hombre. Uno de ellos es Zig Ziglar, en su conocido
libro: CÓMO CRIAR HIJOS CON
ACTITUDES POSITIVAS EN UN MUNDO NEGATIVO, y lamenta
el autor el que los padres de familia se preocupen tanto sólo
por el crecimiento físico e intelectual de sus hijos, pero
olvidando el crecimiento espiritual.
Otros
autores nos llegan a hablar de la tetradimensionalidad, es decir
de cuatro dimensiones en la vida humana. Tal es el caso de Rumer
Godden quien escribe un libro titulado: LA
CASA DE LOS CUATRO CUARTOS, afirmando que cada uno
de los hombres es como una casa de cuatro habitaciones:
la física, la mental, la emocional y la espiritual:
“Lo lamentable es que solemos pasar la mayor parte del tiempo
en una sola de ellas, pero si no visitamos las cuatro todos los
días, aunque sea para ventilarlas, algo nos falta.”
Y
esta es en verdad nuestra historia. Somos pocos en realidad, entre
nosotros, los que utilizamos al máximo las capacidades que
Dios nos ha dado. Al vivir y darle importancia solamente a una dimensión
en nuestra vida, somos como esas personas que poseen mansiones,
y que sólo aprovechan el sótano en su existencia.
9.-
No obstante, el pecado del hombre actual estriba en el querer ser
unidimensional. Los viejos Maniqueos han adquirido su visa
internacional y ya se han cruzado la frontera que se encuentra entre
la concepción de la espiritualidad del hombre, y residen
hoy en el país de la sola corporeidad con el olvido de lo
espiritual. Los Maniqueos modernos han olvidado que la cárcel
se ha convertido en templo, y que lo importante en el templo será
ciertamente su hermosura, su dignidad, el decoro, el confort, el
mueblaje, pero que al principio y al final de cuentas lo verdaderamente
importante en un Templo, es Aquél que habita en él.
10.-
El hombre unidimensional es frágil e inconsistente. Se
trata de una construcción sostenida en una sola columna,
que enfrenta el riesgo del ocasional deterioro de ese monolito y,
esto se convierte, al mismo tiempo, en su propia amenaza y en su
propia ruina.
¿Sabes?
No se me olvida aquella expresión escrita por aquel novelista
católico Morris West en su libro de “Las
Sandalias del Pescador”:
“Cuesta
tanto llegar a ser plenamente humano
que son muy pocos los que poseen
el esclarecimiento o el valor necesarios
para pagar el precio requerido...”
Hermanos
muy queridos:
Todos
aquellos que queramos sostener nuestra vida sobre un solo pie de
apoyo estamos corriendo el riesgo de la destrucción total
cuando éste pie se destruya, y esto es lo más seguro,
sin duda, y al mismo tiempo lo más lamentable.
¡Ven,
Espíritu Santo!
PLENAMENTE
HUMANOS.
“Cuando
los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría.
De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes.
Como el Padre me ha enviado, así también los envío
yo”.
1.-
Muy queridos amigos:
El
día de hoy ha visitado la habitación de mi memoria
y ha tocado fuertemente la puerta de acceso aquella Rima
V de Don Gustavo Adolfo Becquer, y es que me parece aplicable
a lo que acontece con la obra del Espíritu Santo en la Iglesia,...
una Iglesia que nació como un grano de mostaza, eran apenas
12 hombres rudos, y que con el tiempo ha ido creciendo, los grandes
Imperios han pasado a los libros de historia, han quedado hundidos
bajo el polvo de desiertos, sus vestigios aparecen en los museos,
y aquel árbol que nació por el Espíritu de
Cristo siendo un pequeño grano de mostaza sigue creciendo
y esperando el momento oportuno para romper con las barreras del
tiempo y del espacio y así ensanchar sus ramas en los campos
de la eternidad.
Espíritu
sin nombre,
Indefinible esencia,
Yo vivo con la vida
Sin formas de la idea.
Yo
busco de los siglos
Las ya borradas huellas,
Y sé de esos imperios
De que ni el nombre queda.
2.-
Quisiera, querido amigo, pedirle a Dios este día el don de
su Espíritu Divino para cada uno de los que entablamos este
ejercicio de comunicación, pero sobre todo para aquel o aquellos
de nosotros que hayamos ido perdiendo la alegría de la vida,
para aquellos de nosotros en los que los rasgos de nuestro ser personas
e hijos de Dios se hayan ido desdibujando con el paso del tiempo,
para aquellos de nosotros que nos hayamos masificado y que hayamos
perdido nuestra identidad. Digamos juntos: ¡Ven
Espíritu Santo!
Se
trata de pedir el Espíritu Divino para así inyectarle
vitalidad a este mundo que hemos recibido en herencia. Escribía
el psiquiatra vienés Víctor Frankl
en su libro: "El hombre en busca de sentido",
que todos tenemos que aprender que lo importante en nuestra existencia
no es el saber lo que espero de la vida sino aquello que la vida
espera de mí.
Y
es que la vocación del hombre es la de ser señor y
no esclavo de las cosas. Se trata de humanizar lo material y no
de materializar lo humano.
3.-
Pero por desgracia, es lamentablemente constatable como se ha degradado
a la persona, Templo del Espíritu, imprimiéndole un
valor comercial: nos convertimos en materia de compra, de intercambio,
de inversión o de venta. La persona se va degradando.
En la vida todos nos necesitamos, pero por desgracia este mundo
nos dice que tenemos un "valor
comercial", y debiéramos reírnos
de ello. El problema surge cuando ese comportamiento se hipertrofia
y se hace posesivo, explotador. Entonces tratamos al otro como cosa,
como instrumento. Su interioridad, su individualidad, su valor y
su libertad ya no existen para el usuario.
"
Un instrumento animado",
esa es propiamente la definición del esclavo. No importa
para nada su yo, su personalidad,... su dimensión social,
su familia; lo que importa será siempre su rendimiento
Wayne
Oates decía: "El esclavo
del trabajo desaparece de la comunidad humana... come, bebe y duerme
su profesión. Se despierta a una hora fija, en la oficina
se muestra cruel en sus propias exigencias para una realización
perfecta... Al regresar al hogar, se va enseguida de cabeza en busca
de su estudio o taller con el fin de aprovechar al màximo
las restantes horas del día."
4.-
Fíjate como hoy en día la gente habla de éxito
y parecen referirlo sólo a la producción de dinero.
Pero, ¿sabes?... estoy convencido que una persona
que ha producido grandes cantidades de dinero pero ha perdido a
su familia, no debiera considerársele una persona exitosa.
Estoy convencido que una persona que haya amasado una gran fortuna
en el banco pero que ha sacrificado su salud, no puede considerarse
una persona de éxito.
Que
lamentable el constatar al mirarnos en el espejo de la sinceridad,
como nuestro rostro está esbozado en la descripción
de Oates. La tarea del hombre es hacer de este mundo, y de esta
creación algo más humano,... más cristiano.
¡Ven, Espíritu Santo!
5.-
Pidámosle al Espíritu Divino que venga a reforzar
el aprecio por nuestra propia vida, por esta vida que Dios nos ha
dado, por estos talentos con los que Él nos ha obsequiado,...
sobretodo al estar sumergidos en la mar de un mundo que nos hace
voltear a contemplar el rostro de los demás y que nos invita
a ser calcas, imitaciones, digámoslo con claridad y con vergüenza,
calcamonias, monos reproducidos en tinta impresa, mimetizadores,
repetidores de patrones de conducta,... ¡qué lamentable!
que por estar a la moda, y por repetir los moldes haya quien perfore
sus pieles o convierta en un mapa humano al templo del Espíritu
Divino. ¡Sé que muchas cosas son convencionales!, y
que otras son movimientos neoculturales y por ello exigen de cualquiera
de nosotros tolerancia, pero créeme que no alcanzo a entender
ni mucho menos a imaginar que a una pintura de Van Gogh alguien
le ponga lentejuelas o que a una escultura de Miguel Angel alguien
se atreviera a romper el mármol para colocarle luces nocturnas
con sus conductores necesarios. ¿Y qué pensar de la
más excelsa de las obras maestras que terminó de pintarse
en el sexto día?
6.-
Te quería comentar que Potter Robinson en su obra "Mitos
y leyendas del Mundo" nos cuenta lo que él llama la
historia de "La Violeta fresca".
“Había
una vez un rey que después de un largo viaje por el extranjero,
se encontró con un extraño suceso en su reino, algo
nunca visto estaba pasando en los jardines reales. Al cruzar las
murallas protectoras encontró que los árboles y las
flores morían irremediablemente.
-¿Qué
es lo que está sucediendo con los jardines?- preguntó
enfurecido a los jardineros-. ¿Quién de ustedes ha
descuidado las plantas?
-Nadie,
majestad. Los árboles tienen abono y las flores cuentan con
agua abundante; parece que un brujo se metió de noche entre
ellos y los enfermó a través de un extraño
maleficio - contestaron los servidores.
-¿Qué
clase de maleficio es ese? ¿Cómo se puede embrujar
la vida de las plantas? ¿De todas las plantas? -interroga
el rey-. ¡Busquen a alguien que pueda romper el embrujo! -
ordenó.
La
orden se cumplió de inmediato, llevaron ante la presencia
real a un mago que -conforme a la narración- podía
comunicarse con la naturaleza.
El
rey le pidió que le concediera que los árboles le
comunicaran sus males.
-Yo
no puedo crecer tan alto como el pino - afirmó el roble-.
Y no me siento bien con mis ramas.
-Yo
soy alto - señaló el pino-, pero me pone triste el
que no pueda dar uvas como la vid.
-Yo
tengo frutos - añadió la vid-, pero prefiero morirme
porque no puedo florecer como la rosa.
El
rey se dió clara cuenta de que la trampa del mago había
sido la misma para enfermar a sus árboles más importantes,
pero se sorprendió al darse cuenta de que una violeta estaba
radiante y fresca, como la había dejado tiempo atrás
antes de iniciar su viaje, así que le preguntó:
-¿Cómo
es que no caíste bajo el hechizo del brujo y no te has marchitado
como el resto del jardín?
-Majestad
-dijo la violeta-, simplemente entendí que yo era violeta,
de color violeta y nada más que eso. Comprendí que
si hubieras deseado sembrar un roble, un pino, una vid o un rosal
lo habrías hecho, pero querías violetas y me plantaste
a mí, y no puedo ser otra flor diferente a la que soy, por
ello permanezco floreciendo”.
7.-
¿Sabes? Querido Templo del Espíritu Divino: Cada quien
es tal cual es, no hay duplicados, nadie puede ser lo que no es
genéticamente, nadie puede ser sustituido, ni desechado,
ni puede pretender ser lo que no es.
La
enfermedad que marchita la vida de muchos de nosotros es el querer
compararnos con otros o reproducir vidas que no son las nuestras,
considerando que ellos son mejores que nosotros mismos, conduciendo
este pensamiento a una baja estima, que nos llena de mala envidia,
celos y complejos.
Es
absurdo que el roble se compare con el pino y se autodestruya porque
no puede ser tan alto como él; es locura que el pino alto
en vez de gozar su altura, se maltrate porque no puede dar uvas,
y así..., es lamentable que los únicos que no estemos
contentos con nosotros mismos seamos nosotros mismos. ¡Ven
Espíritu Santo! Te necesitamos.
8.-
Pidámosle a Dios que nos de el Espíritu de hijos para
sobreponernos al de esclavos, pero junto con el Espíritu
que nos hace hijos, pidámosle que nos convierta en hermanos,
sobre todo en este tiempo en el que la globalización nos
ha fraccionado y en el que la soledad ha dejado de ser un visitante
y se ha convertido en el incómodo inquilino de muchas de
nuestras casas, en las que muchos más de los que te puedas
imaginar están hambrientos de una pequeña muestra
de afecto.
¿Sabes?
Los estudios continuamente han revelado que la necesidad de un contacto
físico es algo innato en todos los animales de sangre caliente;
el contacto los hace sentirse más cómodos y ser más
pacíficos. Por otra parte, la privación del contacto
a menudo conduce al abatimiento, pérdida del apetito, apatía
y a una disminución del funcionamiento eficiente. El doctor
Harold Voth, prsiquiatra de la Fundación Menninger en Kansas,
ha declarado,
"Un
abrazo puede disipar la depresión... permitiendo que el sistema
inmunológico del cuerpo se ajuste. Los brazos infunden nueva
vida a un cuerpo cansado y nos hacen sentir más jóvenes
y vibrantes. En el hogar, los abrazos cotidianos reforzarán
las relaciones, reduciendo las fricciones de una manera significativa."
9.-
Pero,... sucede que somos una cultura de individuos que tenemos
tanto y a pesar de ello sufrimos una de las privaciones más
peligrosas... la incapacidad de expresar nuestro amor con un afecto
franco y honesto y sin temor. Se necesita tan poco para abrirles
los brazos a los demás. Es una de las declaraciones más
claras y más expresivas que podemos hacer.
¡Ven
Espíritu Santo!
¿MANOS
O TENTÁCULOS?
De
nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes.
Como el Padre me ha enviado, así también los envío
yo”.
“Después
de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban
al Espíritu Santo”.
1.- Muy queridos amigos:
Decía
el Cardenal Fulton Shenn, uno de los clérigos que mejor uso
le ha dado a la radio: “pensar en la
fraternidad de los hombres sin pensar en la paternidad de Dios es
hacer de los hombres un linaje de bastardos”.
El
Espíritu Santo nos une, nos transforma en Jesús, el
Hijo del Padre, y por sus méritos y unión vital con
El, nosotros somos también hijos. Sentirnos hijos de Dios,
gozarnos de serlo, tal es el fruto del don de piedad.
Y
al sentirnos hijos de Dios y hermanos de Jesús, nos sentimos
también hermanos de todos los hombres y los amamos como tales.
2.-
La ausencia de una conciencia de lo anterior, es posiblemente la
más grande deficiencia en un cristiano, y nuestra más
grande desventaja.
Hablábamos,
en el segundo segmento, de esa necesidad que tenemos los unos de
los otros, y junto con ello hablábamos de esa triste constatación
de que el egoísmo en la actualidad ha evolucionado en tal
manera hasta convertirse en soledades compartidas.
3.-
Eduardo Galeano escribe en el Libro de los abrazos la siguiente
anécdota:
“Fernando
Silva dirige el hospital de niños en Managua. En vísperas
de la Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban
sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar
el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo
esperaban para festejar. Hizo un último recorrido por las
salas, viendo si estaba todo en orden; y en eso estaba cuando sintió
que unos pasos lo seguían. Unos pasos como de nube- así
lo describe-, se volvió y descubrió que uno de los
enfermitos le andaba atrás. En la penumbra, lo reconoció.
Era un niño que estaba sólo. Fernando reconoció
su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas
o quizá pedían permiso. Fernando se acercó,
y el niño le rozó con la mano: “Vos decidle
a...” -susurró e interrumpió el niño-
“Vos, decidle a alguien que yo estoy aquí”.
Ese
niño está enfermo, está marcado por la muerte;
peor aún, está solo. Completamente solo, mejor dicho
abandonado. Y es Nochebuena, y él lo sabe. Nota las primeras
sombras que anuncian el comienzo de la noche sagrada. En esto, oye
pasos en el corredor y sale con la esperanza de encontrar compañía
en la fiesta de todos. Es tímido y delicado y no quiere molestar
a nadie. Sólo un ligero tacto de su mano infantil, un débil
murmullo, una súplica inocente. “Por favor,
dígale... dígale a alguien. No importa a quién.
No importa dónde. No importa si yo le importo o no. Basta
con que le diga a alguien que yo estoy aquí. La gente aún
tiene corazón y quizá vendrá. No van a dejar
a un niño sólo en la noche en que nace Jesús.
Solo y con la muerte en su rostro. Solo en el banquillo del hospital
de niños. Solo mientras los cohetes festivos explotan en
el cielo”. El niño está enfermo, y su enfermedad
se llama soledad. La enfermedad de la raza humana.
El padecimiento de tantos niños que, como expresaba Dan Pursuit,
traen colgado al cuello un letrero invisible que dice: “Quiero
ser una persona importante para alguien”,
y que por desgracia no leemos.
4.-
¡Ven Espíritu Santo! Y ayúdanos a ser más
afectuosos, danos el don de la sabiduría, que es una luz
tuya no en el entendimiento sino sobre nuestro sentimientos.
Y es que todos necesitamos del afecto de alguien, tenemos necesidad
de ser importantes para alguien, sentirnos personas.
5.-
Te quería comentar que en la primavera del año 1961,
el psiquiatra Dr. Robert Coles estudiaba la lucha
de los niños negros del sur para la integración racial
de las escuelas, con muy pesimistas posibilidades para lograrlo.
El doctor entró como maestro a una de las escuelas de Louisiana
para observar por dentro el fenómeno. Hay algo que llamó
poderosamente la atención del psiquiatra, al ver el Dr. Coles
la forma en que cuatro niñas negras de seis años respondían
a las constantes provocaciones con tranquilo valor, se puso a pensar
qué daba a estas pobres y vulnerables niñas tanto
valor y tanta resistencia. Ninguna de sus entrincadas explicaciones
sociológicas daba razón de ello. Entonces escuchó
a la madre de Nathalie, una de las niñas de color:
"Mi
niña regresa a casa de la escuela, y oye a todos esos niños
blancos gritándole, y no les va a dar el gusto de mostrarles
que sí está asustada, ni por un momento; pero sí
lo está. Yo sé que así es. Y lo primero que
de verdad hace al llegar de la escuela es venir conmigo, y yo la
abrazo, le agarro su cabeza, le agarró su brazo y la aprisionó
junto a mí, después de un momento, se va entonces
a comer algo, a tomarse un jugo, a jugar... Yo también me
perturbaría, pero gracias a Dios mi mamá todavía
vive con nosotros, y voy con ella, para que ponga su mano en mi
cabeza y en mi brazo, para que me abrace, a fin de que me tranquilice
de nuevo; entonces yo también puedo abrazar a mi hija. Mi
madre por su parte todas las noches reza ante un Cristo que tiene
en su habitación y yo sé bien que Él
la abraza".
6.-
El afecto de un abrazo suele tener capacidades terapéuticas,
de tal manera que cualquier médico, cualquier pedagogo y
cualquier psicólogo nos podrían decir que en su justa
dosis los brazos de una madre suelen ser la mejor fuente de seguridad
en la formación del carácter de una persona. ¿Y
quién de nosotros no ha sentido un abrazo medicinal?¿Uno de esos abrazos que todo
lo curan desde un raspón hasta un corazón destrozado?
7.-
Helen Colton refuerza esto con investigaciones que indican que:
"Cuando se toca a una persona, la cantidad de hemoglobina en
la sangre aumenta en forma significativa. La hemoglobina
es la parte de la sangre que transporta el abastecimiento vital
del oxígeno a todos los órganos del cuerpo... incluyendo
el corazón y el cerebro. Un incremento en la hemoglobina
tonifica todo el cuerpo, ayuda a impedir la enfermedad y apresura
la recuperación de un padecimiento”.
Y
no obstante, es lamentable nuestra insensatez y con ello viene nuestra
degradación. ¿No te
parece lamentable que cada día sean más las jovencitas
que conduzcan a altas horas y alcoholizadas sus vehículos
jugando a la más desafiante e incongruente de las ruletas
rusas?¿Cómo
puede un corazón encontrarse tan vacío?
Pero
la cosas no se quedan allí,... lamentablemente.
¿No te parece dolorosamente escándaloso el hecho de
que una jovencita que apenas está cruzando el umbral de la
adolescencia a la juventud, se sienta necesitada de ser popular
aunque sea por un momento, de llamar la atención, de convertirse
en el centro de la atención de alguien, de quien sea, aunque
sea por el despojo de sus ropas exteriores e interiores en un estadio,
en una playa o en un antro, permitiendo que los que le rodean manoseen
unos pechos aún en flor?
8.-
¿Sabes? Hay quien ha afirmado que la promiscuidad de muchos
de nuestros jóvenes tiene su fuente en la carencia de ternura
de la que han padecido en sus casas. Resulta vergonzoso
el ver cómo se convierten en "una presa fácil"
hoy de una persona, mañana de otra. Hacen cosas que son totalmente
desusadas en ellos y que están fuera del perímetro
de sus sistemas de valores. Y todo por experimentar un poco de ese
afecto que se les ha negado en aquellos que debieron amarlos más
que nadie.
Los
adolescentes reconocen que la carencia de ternura en sus vidas a
menudo los lleva a conductas promiscuas.
9.-
El secreto de Pentecostés estriba en reconocernos personas
ante Dios. El mensaje de Pentecostés se traduce en una llamada
personal. Hoy hablamos del Dios que habla a los hombres y que nos
trata como a hijos.
Ante
Dios solamente podemos llegar cuando valoremos nuestra persona,
nuestra existencia irrepetible, que tiene facultades naturales:
voluntad, libertad e inteligencia; pero también facultades
sobrenaturales.
De
la visión antigua, en la que se veía al cuerpo como
la cárcel del alma, el cristiano tiene que resaltar que el
cuerpo se ha convertido en el Santuario de Dios.
10.-
Me llama la atención la explosión de libros sobre
técnicas sexuales o de artículos en cualquier revista
de los supermercados. Leía sobre el fenómeno la opinión
de dos psiquiatras y los dos coincidían en que se debe a
la separación entre la sexualidad y el verdadero afecto.
La
sexualidad humana con el transcurso de los años ha perdido
su relación con el afecto. La sexualidad puede estar por
completo divorciada de cualquier semejanza con el amor; puede ser
simplemente un acto de satisfacción genital. El cuerpo de
un ser humano se utiliza simplemente para la satisfacción
de las necesidades de otro, nada más. Al igual que una droga,
el sexo sin amor se convierte simplemente en la expresión
de una necesidad física básica y de un deseo personal.
Durante
los últimos diez años, la literatura ha estado repleta
de implicaciones de que la causa primordial de las relaciones insatisfactorias
entre los adultos es la falta de conocimientos o de técnicas
sexuales. El resultado ha sido la interminable producción
de manuales sexuales, que han llegado a convertirse en verdaderos
best-sellers. El doctor Theodore Isaac Rubin en su libro Uno a Uno
critica el atletismo sexual, la actitud de aquellos que buscan nuevas
técnicas en torno a la intimidad y se olvidan de cultivar
el amor:
"Esta
actitud de hacer hincapié en lo mecánico resulta destructiva.
Conduce a superficialidades y a una inversión de orgullo
en el desempeño, en vez de llevar a un interés sano
en una forma más rica de relacionarse. El atletismo sexual
simplemente no proporciona satisfacciones más profundas ni
perdurables y el hecho de esperarlas es buscar un desengaño...
una decepción que resulta destructiva en todas las áreas
de la relación".
11.-
El psiquiatra Rollo May, en su obra clásica El amor y la
Voluntad, confirma esta opinión, al decir,
"Una
segunda paradoja es que el nuevo énfasis en la técnica
del sexo y de hacer el amor, a menudo hace que el tiro nos salga
por la culata. Con frecuencia se me ocurre que existe una relación
inversa entre el número de libros de cómo hacerlo
que analiza una persona, o una impresión a gran escala en
una sociedad, y la cantidad de pasión sexual o incluso de
placer que experimentan las personas involucradas. Equivale a una
actitud mecánica hacia el acto de hacer el amor y todo eso
va unido a una enajenación, a sentimientos de soledad y despersonalización”.
¡Ven,
Espíritu Santo! Enséñame a ser persona y a
vivir como hijo de Dios.