Domingo 24 de Junio de 2007_______Pbro. Rogelio Narváez Martínez ______progelio@rosario.org.mx

 

PRECURSOR DEL EVANGELIO DE LA VIDA.

Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella.
Al octavo día fueron a circuncidar al niño y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan.» Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre.» Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Y todos quedaron admirados. Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciéndose: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
El niño crecía y su espíritu se fortalecía y vivió en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.

Momento 1

Momento 2

Momento 3

       
       

Muy queridos amigos:

Hoy es la Solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista, y el celebrar a aquel que desde que tenía seis meses en el vientre materno simultáneamente al saludo de la Virgen María recibió al Espíritu Santo y pudo saltar de gozo en el seno de Santa Isabel (Lc 1,39-41), lo mismo que al meditar en la primera lectura sobre la vocación de un profeta  Isaías llamado por Dios desde antes de su nacimiento (Is 49,1-6), debiera convertirse en el momento idóneo para que reflexionemos en torno al don de la vida humana.

2.-     El hecho de que el libro del Génesis (2,15.18-20) hable del hombre como imagen y semejanza de Dios, hace subrayar desde lo ontológico su unidad hacia el interior, su ser criatura para con Dios, su ser relacional hacia los demás, y desde el punto de vista axiológico se nos presenta al hombre como el valor más grande que posee la creación de Dios.

Así pues el hombre es, desde la Antigua Alianza, en lo ontológico, en lo social y en lo axiológico la plenitud de la creación.

En nuestra visión cristiana, sin descartar otras ponderaciones ajenas a la nuestra, la vida humana no tan sólo posee bondad desde su creación, sino que también ha sido redimida por la obra de Cristo y es digna en todos los hombres.

Esta vida humana ha de ser reconocida, respetada y protegida de manera absoluta desde el primer momento de su concepción (Donum Vitae 1 y 5) así como hasta el último momento de su existir (Catecismo de la Iglesia Católica 2276-2279).

3-      La vida humana le pertenece solamente a Dios y nadie puede disponer de ella a su antojo. Ya desde el Antiguo Testamento se subrayaba la grandeza de esta vida enfatizando que nadie podía disponer de ella, fuere cual fuere su expresión (Gen 9,6). Incluso la vida de Caín, el fratricida, Dios la ha querido proteger con una señal: “Quienquiere que mataré a Caín, lo pagará siete veces” (Gen 4,15). La vida es digna independientemente de las virtudes que se posean, o incluso en una actitud totalmente contraria a las virtudes cristianas.

La anterior referencia a Caín y el primer pecado personal después de la caída de Adán y Eva, es una tarjeta de presentación de un Dios que no es vengativo, y que nos ofrece una clara advertencia en torno a que el fratricidio, o cualquier aberración de pecado, no podrá permitirle al hombre disponer de la vida del hermano, en lo que se ha llamado la pena de muerte. Si bien, el hombre es el guardián de su hermano (Gn 4,9), no puede ser su juez (Rom 14,10-13), ni mucho menos el ejecutor de su propio hermano (Mt 26,52).

4.-     La vida humana merece respeto, es nuestra afirmación categórica. Pero, ¿qué es vida humana? Debemos entender por vida humana no aquella visión maniquea que exaltaba lo espiritual y que despreciaba lo corporal, lo cual no corresponde con la revelación cristiana. Por vida humana debemos entender al hombre íntegro, en la unidad del cuerpo y del alma, corazón y conciencia, entendimiento y voluntad (Gaudium et Spes 3).

La vida humana es un don de Dios que se gesta, nace, se desarrolla, crece, encuentra caminos de superación y de realización: en lo personal, en lo interpersonal, en lo familiar y en lo social. Vida humana que encierra todas las áreas de oportunidad que un hombre puede tener: cultural, social, profesional, en lo político, lo económico, lo sentimental, lo religioso... La fe cristiana nos ha enseñado que la vida humana esta encaminada hacia la vida divina, y que la vida temporal se dirige hacia la vida eterna.

5.-     El problema del tiempo actual radica en la visión opuesta del maniqueísmo que te había referido. Se trata de esa nuestra mentalidad consumista, en los criterios eficientistas aplicados arbitrariamente a la vida del hombre y en la pretensión del hombre de querer también convertirse en el subjetivo juez de la misma vida humana.

Es verdaderamente lamentable, que hoy en día se violente al hombre y se le dañe en su vida psicofísica y espiritual. Hoy, vivimos, o mejor dicho sobrevivimos y malvivimos en el universo del miedo y en el planeta de la incertidumbre.

Lo más lamentable de todo y lo más injustificable de todo, es que la violencia se le infringe al hombre desde la misma concepción.

Los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, así como nuestros legisladores, parecen no comprender que la decisión y la práctica del aborto no puede ser solamente un asunto entre la mujer y su médico, y que de así entenderlo, ellos se están olvidando de alguien muy importante: la persona en gestación.

La vida humana de toda persona es un valor intrínseco, ya que posee sus propios códigos genéticos, únicos e irrepetibles; y por tanto se hace merecedora del respeto en todas y cada una de las etapas de su desarrollo, es decir, desde el inicio de la vida en el sagrado momento de la concepción hasta que esa vida sea tomada, en su fin natural, por Aquel que es su único dueño: Dios.

6.-     El espectro de inseguridad en este horizonte en el que vivimos el día a día nos permite comprender que hoy, más que nunca, es urgente formar al hombre. O ¿existe alguien a quien le agrade o le pudiera resultar indiferente este sentimiento de sobresalto que se experimenta hoy en día en estas calles por las que tú y yo, y nuestros seres más queridos, recorremos, para ir al colegio, al trabajo o al encuentro de nuestros semejantes?

Nos hace falta urgir una verdadera catequesis que fortalezca en todos los bautizados la conciencia cristiana ante las inyecciones de relativismo moral que nos aplican indiscriminada y vanguardistamente los Medios de Comunicación Social. Hoy, nos urge educar a la familia en el interior de las mismas familias, en los templos, en los espacios de catequesis y en las mismas escuelas. Hoy más que nunca es urgente el recuperar el sentido de la vida humana y su valor sagrado.

Lo anterior fue lo que nos recordaba aquel que fue Nuncio Apostólico en México, Don Justo Mullor García, en su libro titulado: Dios cree en el hombre: “La cloaca máxima que lleva en su cauce la violencia de los pecados personales y colectivos del mundo sólo será contenida mediante un dique moral que oponga una violencia constructiva a la violencia destructiva...” (p. 42).

7.-     La Iglesia Católica no sólo le propone al hombre una doctrina, sino que nos ofrece un modo de vivir. La Iglesia propone a la sociedad unos criterios de valor, así como procesos de maduración en la fe. Todos los cristianos tenemos una invitación a la conversión continua y a cuidar de los hermanos más indefensos y marginados.

Pero, ¿Quiénes son los marginados de nuestro tiempo? Hoy, el bebé en gestación es un marginado de nuestra sociedad. El aborto es el más abominable de los crímenes por perpetrarse, precisamente en contra de las más indefensas de las creaturas.

La aceptación profunda del don de la redención en Cristo, al cual hubo un hombre que ya desde el vientre fue señalado como el Precursor, y del que hoy celebramos en su nacimiento, es el camino único para los creyentes de lograr una elevación en los ambientes que vivimos actualmente.

¿De qué mejor manera pudo haberse precedido a Jesucristo, a quien reconocemos como el Evangelio de la Vida, sino precisamente a través de alguien que fue santificado en su vida desde su estancia en el mismo vientre materno?

La conversión profunda y sincera, a la que ya nos invitaba Dios por medio de Juan el Bautista, es la base para poder ver nuestra realidad con una mirada nueva: la de los hermanos que no deben abusar unos de otros, ni pueden permitir ni ser cómplices, activos o silenciosos, de tantos abusos, especialmente aquel que llamándose aborto, hoy es defendido por nuestros legisladores. Es necesario que recordemos que el pecado mortal del aborto es incurrido no solamente por comisión sino también por omisión.

8.-         Jesucristo, el Redentor de todos los hombres, a quien Juan el Bautista le allanó los caminos, es quien nos ha hecho hermanos y nos compromete a luchar, unos a favor de otros, buscando preferentemente la protección, la promoción y el servicio fraterno a los más desprotegidos.

Los discípulos del Señor Jesucristo, hoy, no podemos ignorar los desafíos que el pecado le presenta a nuestra vida y que le provoca la destrucción. Es urgente que nos manifestemos contra la cultura de la muerte, en todas sus expresiones.

Los cristianos favorecemos la vida y creemos que la mejor forma de cuidarla es desarrollándola, como Dios quiere, en todos sus aspectos, desde cada uno de sus momentos, incluyendo la gestación y hasta su fin natural.

Condenamos todo aquello que se opone a la vida y bloquea su libre y digno desarrollo. “La vida humana es sagrada, porque desde su inicio es fruto de la acción creadora de Dios y permanece siempre en una especial relación con el Creador, su único fin” (Donum Vitae 5).

¡Seamos, también nosotros, precursores del Evangelio de la Vida!

 

LOS DERECHOS DEL NIÑO Y EL RESPETO POR LA VIDA.

Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella.

1.-     Muy queridos amigos:

En continuidad con esta fiesta del nacimiento de san Juan Bautista y la reflexión que hemos efectuado en torno al tema del aborto, y la agresión que esta práctica efectúa en contra de la persona considerada como la más indefensa, es decir los niños en gestación, quiero en este segmento recuperar la declaración universal que los pueblos han efectuado sobre los derechos de los niños.

2.-     La Asamblea General de la ONU, enunciando cinco consideraciones previas, elaboró y proclamó la Declaración de los Derechos del Niño, en la resolución 1386 del 20 de Noviembre de 1959, la cual fue ratificada en mayo de 1968 en Teherán, y en la que se enuncian 10 principios a favor del niño que hoy en día deberíamos tener presentes.

Este texto lo puedes acceder, hoy en día en la siguiente dirección: www.unhchr.ch/spanish/hchr_un_sp.htm. ¿Lo habrán leído los legisladores que han aprobado la ley del aborto? Quisiera, antes de recordar los diez principios, citar la tercera de las cinco consideraciones para esta declaración especial:

Considerando que el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento,

Se indica protección legal antes y después del nacimiento del niño. No refiere en modo alguno indicaciones de tiempo de gestación, ni siquiera condiciones prenatales de malformación, o que sea deseado por su madre...

Principio 1: El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Señala igualdad en todos los niños independientemente del origen social y de la posición económica del propio niño o de su familia... Digamos que la situación de una familia que tiene tres miembros y que pasa por precariedad económica no puede ser justificante como para que la vida se corte en la gestación.

Principio 2: El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

La palabra importante es “desarrollarse”. ¿También el bebé en gestación? De acuerdo a la tercera consideración, lo incluiría.  Señala el interés superior del niño que debe permitirle legislaciones que le protejan y ofrezcan oportunidades de desarrollarse en forma saludable y normal, en la libertad y la dignidad.

Principio 3: El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad.

Refiere elementos de identidad personal y de pertenencia que surgen con el nacimiento. Es obvio que hay una “partida” a partir de un momento, y así aunque la concepción es difícil de comprobar en una ubicación, no es así con el nacimiento y con ello la referencia a aquellos que están en su entorno y que adquieren deberes para con él, previo recurso de los testigos necesarios.

Principio 4: El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Indica expresamente la atención médica y el cuidado de la salud del bebé, esto con un subrayado especial: desde la etapa prenatal para el niño y su madre.

Principio 5: El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

En este principio tendríamos que elaborar una oración compuesta con la tercera consideración que incluye la vida prenatal y la postuterina. Quedaría de la siguiente manera: Considerando que el niño, por su falta de madurez física y mental, necesita protección y cuidado especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento,... cuando está física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular. ¿Será así? ¿o es suficiente que un niño en el vientre traiga un “impedimento” físico, mental o social para que la ley le señale como candidato a la pena capital?
 


Principio 6: El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Se indica la necesidad del amor y la comprensión para el desarrollo del niño, así como su necesidad de crecer en un ambiente de afecto y seguridad moral y material resguardado por la propia familia. Tenemos que decir que lo excepcional se ha vuelto lo ordinario, en cuando a la separación del niño de corta edad con relación a su madre. Así también el recordar que una de las cinco cláusula del aborto en el DF indica que: “una familia con tres hijos y que argumente precariedad económica puede efectuar el aborto”, mientras que la Declaración indica que los Estados (leáse también DF) deberían ofrecer subsidios para las familias numerosas.

Principio 7: El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.

El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres.

El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Señala el derecho a la educación y refiere este derecho a los padres de familia.

El fin de la educación se describe con seis rasgos: favorecer la cultura general, permitir el desarrollo de aptitudes, lograr el desarrollo del juicio individual, alcanzar el sentido de responsabilidad moral, obtener el sentido de la responsabilidad social y ser un miembro útil de la sociedad. Los juegos y las recreaciones deben estar orientadas hacia este fin. ¿Lo sabrán los empresarios mediáticos? Bastaría que hiciésemos un análisis de horarios y contenidos.

“¿A quién le toca lo anterior?” Se usa esta pregunta para evadir la responsabilidad. El artículo dice con claridad: la educación incumbe a los padres, los juegos y las recreaciones a la sociedad y a las autoridades públicas.

Principio 8: El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

¿Realmente al niño que viene en camino (recuerda la tercera consideración) se le protege en primerísimo lugar contra esos argumentos de autodefensa de las feministas, que por la volatilidad del deseo de una mujer defienden el aborto?

Principio 9: El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata.

No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

La trata de niños abarca el maltrato físico, psíquico, sexual, y la explotación laboral..., tengo que decir que se incluye una protección contra la pederastia.

Principio 10: El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

Señala la no discriminación del niño en cualquier circunstancia y su derecho a recibir una educación que le permita servir a sus semejantes.

3.-     Muy queridos amigos:

Actualmente estos 10 principios se han desglosado en 52 artículos. Documento que México, Estado adherido a la ONU y conforme a la página electrónica ya referida, firmó de recibido el 26 de Enero del 1990, lo ratificó el 21 de Septiembre de 1990 e hizo entrar en vigor el 21 de Octubre de 1990. Entonces,  ¿qué fue lo que sucedió el martes 24 de abril del 2007?

4.-         Quisiera referirte, por último la discusión entre dos eminentes médicos franceses.

Primero: Jerôme Lejeune, que, ante la enfermedad de su propio hijo, descubrió el gen de la trisomía de la par 21, causante de la enfermedad conocida ordinariamente como mongolismo. En 1970 cuando era candidato al premio Nobel de la Medicina, en un discurso efectuado en la oficina de la ONU se refirió a la OMS diciendo: “he aquí una institución para la salud que se ha transformado en una institución para la muerte”.  Al salir de la conferencia le comentó a su esposa: “Acabo de perder el premio”. Efectivamente así sucedió.

Segundo: Jacques Monod, quien obtuvo el premio Nobel de medicina en 1965: ''Por su descubrimiento conjunto acerca del control genético de la síntesis de virus y enzimas“ y defensor del aborto negando los rasgos humano-personales a un bebé en el vientre).

En un debate ante la televisión francesa, Jerôme Lejeune  preguntó a Jacques Monod:  “Un padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos, el primero nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació sordomudo, y el cuarto es tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo.

Ud. ¿qué haría?.  --Yo interrumpiría ese embarazo-- respondió Monod con toda seguridad; a lo que Jerôme Lejeune le contestó:-- Tengamos un minuto de silencio, pues hubiera matado a Beethoven. 

LA IGNORANCIA SOBRE EL HOMBRE-

Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciéndose: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.

1.-     Muy querido amigo:

¿Tú estás a favor del aborto? Si tu respuesta es ¡¡¡ Sí !!! Probablemente tú no sabes lo que estás diciendo...

¿Sabes? La fiesta que celebramos el día de hoy ha traído a mi memoria el texto del profeta Jeremías: “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué...” (Jeremías 1,5)

Desde nuestra comprensión cristiana, nuestra vida es un regalo de Dios que se inicia desde la misma gestación, y aquí tendríamos que referir la diferencia existente entre san Juan Bautista y nuestro Señor, y la diferencia entre uno y otros se ubica en una diferencia marcada en el tiempo,… de la gestación. Mientras que san Juan Bautista recibe la presencia del Espíritu Santo hasta los seis meses de concepción nuestro Señor lo posee desde el mismo inicio de su concepción.

2.-         Continuemos hablando acerca del tema del aborto desde la perspectiva cristiana, deseando que sea Dios el que ilumine mi reflexión y tu decisión.

Hasta hace treinta años la pregunta, ¿qué es el aborto?, se contestaba de una manera simple y coincidente: “Aborto es matar a un niño no nacido, un ser humano cuya peculiar debilidad consiste en su incapacidad de sobrevivir fuera del seno materno”. Y había dos evaluaciones morales sobre esta acción:

  • Que era un homicidio justificable en ciertos casos, de acuerdo a la posición de bastantes no-católicos, aunque, desde luego, no de todos.
  • Que era un homicidio no justificable y, por tanto, jamás podía ser lícito conforme a la posición de los católicos y de algunos grupos cristianos.

La razón de los que veían el aborto como un homicidio «justificable» era sencilla: en un caso extremo de conflicto entre la vida de la madre y la del niño, la vida de la madre es más valiosa, y hay que sacrificar la del niño.

La posición católica afirma, por su parte, que todo ser humano recibe la vida de Dios, y sólo Dios decide su fin; quitar la vida al bebé en gestación es un asesinato.

Si te fijas: Existía un acuerdo entre ambas partes al referir la naturaleza del aborto: matar a una persona. El desacuerdo se ubicaba en la justificación o no justificación de la “acción”.

3.-     ¿Qué es lo que sucede ahora? Sobre el aborto hoy tenemos tres respuestas:

  • Es un homicidio no justificable, posición católica, re-afirmada en la GetS 51.

2. Es un homicidio justificable en ciertas circunstancias, afirman acatólicos.
3. No es un homicidio. Posición de los que liberalizan la ley sobre el aborto.

El aborto dicen los reformadores liberales no es un homicidio por una razón muy sencilla: lo que está en el útero, desarrollándose, no es un ser humano.

Esta es su “solución”: ¿Que es mucho exterminar la vida de un niño, por el capricho de la madre, por la comodidad de la familia o por el bien de la sociedad?... Entonces, que no sea la vida de un niño la que se sacrifica; que sea la vida de un feto. Es un “feticidio”: eliminación de un cuerpo no deseado.

Esta es la solución de la legislación: no se justifica un crimen, se dice que no es un homicidio, porque lo que se aborta no es una persona, es una cosa, y las cosas no tienen derechos.
El abortista nunca habla de un niño no nacido. Emplea el término “feto”. Y si se le pide que lo defina dice: “vida humana-potencial”. Y cuando se ve obligado a seguir su línea seudo-jurídica afirma que esta vida potencial no se convierte en vida humana actual real hasta el nacimiento o, hasta que el feto sea viable.

Lo anterior es pura arbitrariedad y no se puede fundamentar en ningún principio ni hecho racional ni científico. Es el fruto y el invento de un prejuicio, nada más. ¿Puede alguien sostener seriamente que lo que nace hoy es humano y lo que ayer estaba en el útero no lo era? Y si es cuestión de viabilidad, ¿se puede decir que un niño recién nacido es significativamente más viable que el niño todavía en el útero? Más bien, que es bastante menos viable. Hay que poner más cuidados, y no menos, en alimentarle. Atención que, cuando estaba en el útero, la madre misma le garantizaba con bastante más seguridad.

Si no se adquiere personalidad y derechos humanos hasta que uno es viable, (defenderse y sobrevivir por recursos propios), es dudoso que un niño de menos de 6 ó 7 años sea una persona humana.

4.-     Para nosotros los cristianos la Palabra de Dios ilumina con total claridad lo que estamos refiriendo, (bastaría que recuperaras el primer segmento de este espacio) no obstante las discrepancias surgirán con aquellos que no aceptan un vínculo real con el cristianismo, es por ello que quisiera referir el campo de los derechos humanos, así como el de algunos elementos de la antropología más elemental.

La Organización de las Naciones Unidas en el mes de noviembre del año 1959 aprobó la declaración de los derechos del niño, en la que se incluía aquella cláusula que ya hemos referido: «El niño, en razón de su falta de madurez física e intelectual, necesita una protección y cuidados especiales, incluyendo una protección legal adecuada, tanto antes como después de su nacimiento», declaración que fue renovada en el mes de mayo del año 1968 en la Conferencia Internacional de Derechos Humanos efectuada en Teherán.   

Este problema afecta también el campo de los derechos humanos (Declaración adoptada y proclamada por la Resolución de la Asamblea General 217 de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948) :

El más elemental es el Artículo 3 que refiere el derecho a la vida: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

También tendríamos que referir el Artículo 5 en torno a la integridad del niño desde su gestación: Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Por último tendríamos que referir el Artículo 6: Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.

5.-     Un lugar aparte tiene que dedicarse para considerar el conflicto en el que han ingresado los médicos y todo el personal del sector salud, y es que el aborto se opone a la ética médica. Muchos refieren el juramento hipocrático que hacen los médicos al momento de su graduación, pero, ¿sabemos exactamente en qué consiste? He aquí el texto:

 “No me avendré a pretensiones que afecten en la administración de venenos, ni persuadiré a persona alguna con sugestiones de esa especie; me abstendré igualmente de suministrar a mujeres embarazadas pesarios o abortivos”. (Fragmento del Juramento de Hipócrates de Cos [460-377 a.C.]).  

Otro elemento que habría que considerar es el derecho que tenemos al respeto de nuestra conciencia, así como la profesión de fe que incluye enseñanza, práctica, culto y observancia. He aquí el número 18 de los 30 artículos de los Derechos Humanos:

Artículo 18: Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

¿Habrá respeto para lo anterior en el Distrito Federal?

6.-     Pero, dirijamos nuestra reflexión a algunos aspecto difíciles:...

las personas preguntan: “Pero... ¿y si el embarazo es de riesgo?”

Las razones son múltiples de parte de aquellos que defienden el derecho de la mujer a matar al bebé en gestación. Incluyen algunas razones o «indicaciones» de tipo médico: la poca salud de la madre, la carga que un embarazo representa para sus nervios, etc.

La verdad es que con el paso de los años, en la ciencia médica han intervenido factores nuevos, entre ellos uno que se ha generalizado en nuestro Estado: La Cesárea que ha hecho desaparecer la muerte de la madre de familia en el parto.

Uno es que los avances médicos han reducido ese caso extremo de salvar la vida de la madre o salvar la vida del niño.

7.-         “Pero... ¿y si el bebé viene malformado?”

Las nuevas legislaciones suelen tener una cláusula legalizando un aborto por estas razones.

Téngase en cuenta lo que significa esta cláusula. Significa que, cada vez que se aplica, una o varias personas están haciendo el siguiente juicio: «En nuestra opinión, esta vida —y están hablando de otro ser humano existente— no vale la pena de ser vivida. Es una vida tan defectuosa que es mejor que muera ya». Esto es humanitario.

Aceptada la admisibilidad del aborto eugenésico, se han aceptado los principios de la política de la pureza racial, de la eliminación de los indignos de la vida, de los que no satisfacen el vigente control de calidad del género humano...

Aquí bastaría que tuvieras presente un solo dato: Según el Censo del INEGI la población con discapacidad en el 2000 en todo el país era de  1,795,300 personas, de los cuales aproximadamente 90,000 son neoleoneses.

El  mismo censo del 2000 menciona que el 57.5% de las personas con capacidades diferentes de los 6 a los 24 años sabe leer y escribir.

8.-     “¿O si el embarazo fuera ocasionado por una violación?” Oye ¿Por qué los inocentes tienen que pagar siempre por los culpables?¡Un crimen no justifica otro! ¿Por qué tiene que romperse el hilo por lo más delgado. Cualquiera que fuese la hipótesis, el “aborto provocado” es un ¡ASESINATO!

Existen otras soluciones que los legisladores deberían buscar. Te refiero solamente un ejemplo: En Perú, en el mes de Agosto del 2006 (el jueves 10 salió la nota en un sitio de internet peruano conocido como Opinión, Comentarios y más...) el Presidente Alán García propuso la pena de muerte para los violadores, a lo que el Congreso respondió que no la aprobaban y propusieron a cambio la cadena perpetua. El índice de violaciones ha descendido en un 80%.

9.-     “¿Y si fuese no deseado?” Barajando conceptos de la sicología moderna —conceptos que subrayan la importancia de las relaciones inter-subjetivas en el proceso de «personalización»—, algunos abortistas preguntan si el niño no nacido es persona antes de haber sido aceptado por sus padres; si falta esa aceptación, dicen, no puede ser considerado como persona ni tendrá derechos personales.

Sobre esta base tampoco sería persona un niño de un año o de cinco, si sus padres no lo han «aceptado».

Evidentemente es antes de engendrar a un hijo cuando los padres tienen que decidir si lo quieren o no. Antes, era una «potencialidad».

Después, es una realidad, y una persona igual que el niño de un día o de un mes. Una persona que posee su personalidad que le hace ser sujeto de derechos'.

Tenía razón Bruno Samson quien al referirse al acaecido siglo XX mencionaba: “Nuestro siglo lo sabe todo. Sólo nos equivocamos en lo esencial: el conocimiento del hombre.”

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