Domingo 2 de Marzo de 2008_______Pbro. Rogelio Narváez Martínez ______progelio@rosario.org.mx

 

LA INDIGENCIA DE DIGNIDAD

En aquel tiempo, Jesús vio al pasar a un ciego de nacimiento, y sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién pecó para que éste naciera ciego, él o sus padres?" Jesús respondió: "Ni él pecó, ni tampoco sus padres. Nació así para que en él se manifestaran las obras de Dios. Es necesario que yo haga las obras del que me envió, mientras es de día, porque luego llega la noche y ya nadie puede tra­bajar. Mientras esté en el mundo, yo soy la luz del mundo".

Dicho esto, escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: "Ve a lavarte en la piscina de Siloé" (que significa 'Enviado'). Él fue, se lavó y volvió con vista.

Entonces los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo li­mosna, preguntaban: "¿No es éste el que se sentaba a pedir limos­na?" Unos decían: 'Es el mismo". Otros: "No es él, sino que se le pa­rece". Pero él decía: "Yo soy". Y le preguntaban: "Entonces, ¿cómo se te abrieron los ojos?" Él les respondió: "El hombre que se llama Je­sús hizo lodo, me lo puso en los ojos y me dijo: 'Ve a Siloé y lávate'. Entonces fui, me lavé y comencé a ver". Le preguntaron: "¿En dónde está él?" Les contestó: "No lo sé".

Llevaron entonces ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día en que Jesús hizo lodo y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaron cómo había adquirido la vista. Él les con­testó: "Me puso lodo en los ojos, me lavé y veo". Algunos de los fari­seos comentaban: "Ese hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado". Otros replicaban: "¿Cómo puede un pecador hacer seme­jantes prodigios?" Y había división entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: "Y tú, ¿qué piensas del que te abrió los ojos?" Él les contestó: "Que es un profeta".

Pero los judíos no creyeron que aquel hombre, que había sido ciego, hubiera recobrado la vista. Llamaron, pues, a sus padres y les preguntaron: "¿Es éste su hijo, del que ustedes dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?" Sus padres contestaron: "Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Cómo es que ahora ve o quién le haya dado la vista, no lo sabemos. Pregúntenselo a él; ya tiene edad suficiente y responderá por sí mismo". Los padres del que había sido ciego dijeron esto por miedo a los judíos, porque éstos ya habían convenido en expulsar de la sinagoga a quien reconociera a  Jesús como el Mesías. Por eso sus padres dijeron: 'Ya tiene edad; pre­gúntenle a él'.

Llamaron de nuevo al que había sido ciego y le dijeron: "Da glo­ria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador". Contestó él: "Si es pecador, yo no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo". Le preguntaron otra vez: "¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?" Les contestó: "Ya se lo dije a ustedes, y no me han dado crédito. ¿Para qué quieren oírlo otra vez? ¿Acaso también ustedes quieren hacerse discípulos suyos?" Entonces ellos lo llenaron de insultos y le dijeron: "Discípulo de ése lo serás tú. Nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló  Dios. Pero ése, no sabemos de dónde viene".

Replicó aquel hombre: "Es curioso que ustedes no sepan de dónde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero al que lo teme y hace su voluntad, a ése sí lo escucha. Jamás se había oído decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no ten­dría ningún poder". Le replicaron: "Tú eres puro pecado desde que naciste, ¿cómo pretendes darnos lecciones?" Y lo echaron fuera.

Supo Jesús que lo habían echado fuera, y cuando lo encontró, le dijo: "¿Crees tú en el Hijo del hombre?" Él contestó: "¿Y quién es, Señor, para que yo crea en él?" Jesús le dijo: "Ya lo has visto; el que está hablando contigo, ése es". Él dijo: "Creo, Señor". Y postrándose, lo adoró.    

Entonces le dijo Jesús:" "Yo he venido a este mundo para que se definan los campos: para que los ciegos vean, y los que ven queden ciegos". Al oír esto, algunos fariseos que estaban con él le pregunta­ron: "¿Entonces también nosotros estamos ciegos?" Jesús les contestó: "Si  estuvieran ciegos, no tendrían pecado; pero como dicen que ven, siguen en su pecado"


Momento 1

Momento 2

Momento 3

Momento 4

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1.- Muy queridos amigos:

Nuevamente un encuentro especial. Al fin se han encontrado. Ambos han acudido puntuales a la cita. Los compromisos en las agendas aunque sean tan distintos les han hecho coincidir. El tiempo se ha tornado preciso y  ha hecho que los dos se ubiquen en el espacio oportuno. No podía faltar alguno de estos dos invitados a un encuentro tan peculiar y tan esperado por ambos, aunque tendríamos que precisar que ambos tienen diferentes razones y muy distintas motivaciones.

El calendario se ha deshojado en el ritmo adecuado, y los días y los meses han transcurrido pacientemente ante la urgencia de aquello que en lo humano ha sido imprevisible y que en lo divino se ha vuelto Providencial. El reloj que nos señala la eternidad en Dios y el que marca la temporalidad en el hombre marcan desde la previsión divina y la necesidad humana la misma hora con sus manecillas. El Creador y la criatura han coincidido en aquel camino. Se han reunido, en la cercanía del mismo espacio, la fe de un enfermo y la compasión del médico divino. El hombre menesteroso y el Dios eterno se han dado cita en aquel camino. Contemplamos con toda claridad el encuentro entre el poder inagotable de Dios, marcado por el amor que nos tiene, y esa indigencia humana que a todos nos acompaña. Por fin, el Sol que nace de lo alto, cruzando por la amplitud del horizonte de la historia, se dirige prometedoramente hacia alguien que ha vivido su propia existencia sumergido en la más triste y profunda de las oscuridades.

2.-     El “oficio” de aquel joven, o mejor dicho, el quehacer en su corta vida ha sido el de ser un limosnero. Sus pocos años han transcurrido en los mismos entrecruces de un camino sumergido en una noche interminable, sin poder contemplar la amplia gama de tonalidades que tiene la vida, y viviendo, o mejor dicho, sobreviviendo de las limosnas que le prodigaban aquellos que ya sea a fuerza o caritativamente se acercaban a él. Aquel joven estaba ciego, en aquel tiempo no le era posible laborar, el ganarse el pan con el sudor de su frente se tornaba imposible, no podía vestirse con su trabajo, su esfuerzo no le podía permitir tener su propia casa, más aún no le era factible ver el rostro de los que le socorrían, sólo conocía las voces y posiblemente sus sombras; no podía contemplar ni se imaginaba lo que era el cielo, las nubes, ni el horizonte, ni el sol, no conocía los rasgos de sus propios padres ni los de sus hermanos.

El joven había aprendido desde niño a hacer dos cosas a la perfección: gritar sonoramente y extender su mano menesterosa a la puerta de la entrada de aquel pueblo. Su existencia ha transcurrido en un gritar pidiendo y un pedir gritando, para sobrevivir de la limosna, de lo que a los demás les sobraba y le podían ofrecer.

3.-     Y de pronto se acerca Él. Entre los murmullos distingue los comentarios: ahí viene ese Maestro que ha reunido un grupo de discípulos, ¡es el Galileo!, -algunos mencionan-, ¡que es el Mesías!, -dicen otros-, ¡el Hijo eterno de Dios!, -así se ha presentado-, y son muchos los que comentan que sus obras son portentosas.

La oportunidad resulta entonces magnífica e irrepetible, no se trata de un hombre rico ni de un distinguido prestidigitador; no se trata de un acaudalado hacendado ni de un sobresaliente taumaturgo; no se trata de un reconocido ministro ni de un poderoso gobernador; no es tan sólo uno de los soberanos más afamados de la tierra ni se trata de un glorioso militar.

Se trata, en la realidad, de alguien más grande que Salomón, más notable que Moisés, más importante que Jonás, más sobresaliente que el Templo y más noble que la Ley. Se trata de Dios mismo, quien viene a ofrecerse en sus dones ante Bartimeo. La oportunidad es ahora, no hay que desaprovecharla, es ¡ahora o nunca!

4.-     Y cuando el Hijo de Dios, el Soberano de la Vida, el Rey y Señor de todo cuanto existe se acercó a él le ofrece la salud.

Se trata de un limosnero, tiene frente a sí una oportunidad como la envidiarían muchos. ¿Qué quieres de mí? ¿Qué me quieres pedir? ¿Qué se te ofrece? ¿En qué te puedo ayudar?,... Tú sabes que lo puedo todo, díme ¿qué quieres de mí?... Y el joven no le pide una vestidura elegante como la usó Salomón, no le pidió un banquete como los de Epulón, no le pide ni  oro ni plata como tenía Zaqueo, sino que aceptó conformemente el don que le ofreció el Señor.

5.-     ¿No te parece increíble lo que sucedió? Se trata de una oportunidad de ensueño y parece ser que no recurrió ni a los consejeros bursátiles ni a los analistas sobre situaciones, no se le ocurrió pedir asesoría a ningún colegio de consultores antes de dejar ir una de las mejores oportunidades en su vida, una situación que seguramente jamás se le volverá a presentar.

Por un momento, imagínate a ti mismo en aquel camino. ¿Aceptarías sólo lo que te ofrece el Señor o aprovecharías para pedirle algo? Y de pedirle algo, ¿Qué le pedirías tú al dueño de todo y de todos? ¿Cuál sería tu petición? ¿Qué ponderarías como lo más urgente?

Y sin embargo, esta es la verdadera enseñanza evangélica: No debemos ocuparnos en pedirle a Dios cosas superfluas. Revisemos con honestidad, cada uno, lo que nuestro tiempo nos ha hecho creer que es lo oportuno y necesario en el existir.

6.-     No le pidas cosas a Dios. Pídele en lo profundo de tu oración que te conceda la capacidad de trabajar, que bendiga tu esfuerzo, que tu cuerpo esté bien, que tengas la salud del alma y del cuerpo; pero no esperes nunca que Él te haga las cosas o que te conceda las cosas ya hechas.

¿No te has dado cuenta? En el tiempo presente, abundamos en la iglesia aquellos que nos limitamos a pedirle a Dios algunos objetos, más allá del solicitarle y valorar sus verdaderos dones.

7.-     Parece esto una verdadera epidemia. Los hombres queremos las cosas hechas, queremos sacarnos la lotería y chantajeamos a Dios, y esto provoca que la pereza haga presa de los niños y de nuestros jóvenes. Date una vuelta por la calle y te podrás dar cuenta de que abundan aquellos que en el inicio y en la plenitud del vigor, parecen preferir la mendicidad infértil sobre el esfuerzo y sobre el cansancio fructificante.

Resulta verdaderamente doloroso, que hoy en día nuestros jóvenes vayan perdiendo la dimensión de la dignidad y del autorespeto.

8.-     Aprendamos la lección del día de hoy y seamos verdaderamente hijos del piadoso temor de Dios.

Aprendamos y enseñemos a decirle al Señor: “No me des un pan, no me des un vestido, no me des dinero, no me des un viaje, no me des una joya, no me des una casa ni un automóvil”. Pidámosle desde el fondo del corazón: “Dame la vista, dame el habla, dame la escucha, dame las manos, dame los pies,... de lo demás, si tú me lo permites,  me encargo yo”. “Sí tu me das lo que verdaderamente es útil en la vida, si tú me conservas la vida, con tu bendición yo conseguiré el pan, yo conseguiré el vestido, yo conseguiré la casa. Sabiendo que en la realidad, en tu misericordia, eres tú el que me lo has dado”.

Pidámosle al Señor que podamos ver,... lo que realmente es importante en la vida.

IGUAL DIGNIDAD DEL HOMBRE Y LA MUJER.

1.-     Muy queridos amigos:

Hoy se celebra en nuestra nación el día de la familia, es por ello que te invito a que en este espacio profundicemos en algunos aspectos de esta institución tan necesaria y al mismo tiempo tan golpeada hoy en día.

Hablemos sobre el lugar que la mujer tiene en nuestra economía y pidámosle a Dios la gracia de ser justos en una situación no pocas veces lamentable en la vida de aquellas que tienen que asumir algunos roles que los hombres les hemos forzado a asumir.
2.-     Pero, vayamos por partes,... el criterio moral de la autenticidad de la relación conyugal y familiar consiste en la promoción de la dignidad y vocación de cada una de las personas, las cuales logran su plenitud mediante el don sincero de sí mismas.

El término ishsha que en Gen 1,27 se traduce por varona o hembra a causa de la raíz ish (varón, hombre), y que causa un gran problema a muchos, no es un factor denigrante sobre la mujer. El término, debo decirlo, es “muy afortunado” porque expresa dos elementos necesarios en nuestra comprensión: la unidad esencial y la diferenciación sexual. Aquí, en la Palabra de Dios, la única diferencia entre la mujer y el hombre es la del género gramatical.

3.-     La verdadera promoción de la mujer exige que, junto a su igual valía como persona, sea también claramente reconocido el valor de su función materna y familiar respecto a las demás funciones públicas y a las otras profesiones. Ningún programa de "igualdad de derechos" del hombre y la mujer es válido si no se tiene en cuenta la realidad más profunda del don de la maternidad en la mujer respecto al ser padre en el hombre. Por lo demás, no hay duda de que la igual dignidad y responsabilidad del hombre y de la mujer justifican plenamente el acceso de la mujer a todas las funciones públicas y sociales.

Es por ello necesario descubrir, tanto el amplísimo marco de potencialidades que posee la mujer en todos los campos así como el significado original e insustituible del trabajo efectuado en casa junto a la maravillosa obra ofrecida a la sociedad en la educación de los hijos. La sociedad debiera estructurarse de manera tal que las esposas y madres pudieran elegir, sí es su voluntad, trabajar fuera de casa, pero que ninguna situación les coaccionara, sobre todo en los primeros momentos de la vida del bebé.

4.-     Y no obstante, la mujer tiene que trabajar, el doble tenemos que decirlo... Es por ello que quisiera que asumiéramos algunas consideraciones a este respecto.

Hoy la gente habla de éxito y parece referirlo sólo a la producción de dinero. No obstante, una persona que ha producido grandes cantidades de dinero pero ha perdido a su familia, poco pudiera considerársele una persona exitosa. Estoy convencido que a una persona que haya amasado una gran fortuna pecuniaria pero que a cambio de ello ha sacrificado su salud, no puede considerársele una persona de éxito.

5.-     ¿No sé si lo habrás percibido? Pero,… las películas y la publicidad en los medios de comunicación nos muestran a la "mujer realizada o plena" en los siguientes rasgos: Trabaja en forma eficiente fuera de casa, conduce un súper-automóvil y su cabellera se mece con el viento, en el hogar atiende a su marido y cuida a sus hijos. En "sus ratos libres" practica algún deporte para mantenerse hiper-delgada, asiste a reuniones de ayuda asistencial y se da tiempo para ir a la estética, pues en la noche tiene una cena de gala en la que recibirá un premio por sus altos logros profesionales… ¿A qué horas,… papá?

Generalmente la realidad no es tan así. Se levanta casi en la madrugada, tiene que darles de almorzar al esposo, a los hijos e irse comiendo una barrita de cereal mientras deja a los hijos en el colegio, en el coche termina su arreglo personal ¡peligro al volante!, en el trabajo debe luchar en forma desigual en un mundo masculinizado y machista. Al salir del trabajo, enfrenta fuertes congestionamientos de tráfico, hace las compras del súper, en donde no debe olvidar el chocolate que falta para el desayuno, el regalito para el cumpleaños del amiguito del “nene”, la crema de afeitar para el marido... Al llegar a la casa, hay que terminar con los quehaceres.

Y, ¡Oh sorpresa! -Los exámenes de los chicos que ya llegan otra vez!, además el día de mañana tendrá una cita en el colegio, y como su cuchi-cuchi le ha dicho que tiene que atender un poco más esa parte de sus responsabilidades, ahora hay que revisar las tareas de los hijos y tomarles la lección. ¡Ah!, y en la noche hay que ir a los ejercicios cuaresmales de la Parroquia del Rosario.

También debe preparar los uniformes para mañana, con ese lodo que no se quita, ponerlos en la secadora, pues con la lluvia que está cayendo en Monterrey no se secan. "¿Qué hay para cenar?", le preguntan las criaturitas mientras miran la televisión y juegan con el X-Box. Claro que al final, tiene la obligación de ofrecerle una sonrisa a su marido, y llega la hora de acostarse y descansar... si es que no viene el niño con: "Mamá, para mañana tengo que llevar un cuaderno de 200 hojas... forrado de colores sicodélicos y con márgenes a izquierda y derecha".

Después de todo esto surgen los dolores en el cuello y en la espalda, algunos “tics” nerviosos, somnolencia por la mañana o dificultades para conciliar el sueño por la noche, empieza a descuidar el arreglo personal… Claro que siempre está la voz sabia del esposo o de las amistades que le aconsejan: "Lo que pasa es que te preocupas demasiado por las cosas, trata de relajarte".

6.-     Sin temor a equivocarnos, y sin perder la comprensibilidad cristiana, podemos decir que el "precio" de salir a trabajar es muy elevado en el ama de casa. Y es que ella sigue con la responsabilidad de atender casa y familia. Y se llega a un momento en que nos acomodamos a “dos ingresos”...

A nadie se le ocurre hoy replantearse el hecho de si es conveniente o no que la mujer trabaje. Algunas de ellas lo hacen por necesidad económica, otras lo hacen por desarrollar sus intereses personales o profesionales, lo cual es también una necesidad lícita.

Pero mientras que ellas adquieren nuevos roles, éstos se suman a los anteriores, y con frecuencia se multiplican.

Todo lo anteriormente referido es demasiado objetivo, como objetiva es nuestra conciencia de que para ser una madre es primordial entregar amor al niño en una actitud tranquila y satisfecha. Si al quedarse en casa una mujer lo hace con resentimientos y frustración, que atribuye concretamente a los "sacrificios" que debe hacer por el hijo, la compañía que entrega, está hecha sin alegría y no es fuente de seguridad afectiva en sus hijos.

7.-     En realidad esta situación es mucho más compleja de lo que podemos imaginar, y es demasiado fácil ofrecer soluciones como si fueran recetas de cocina,… por lo que desde la vida cristiana tendríamos que evaluar cada situación para ofrecer una solución.

Entre las ventajas que tiene el trabajo de la mujer está la ampliación del mundo cultural y de sus horizontes a causa de los mayores contactos que se tienen, así como el aumento de la seguridad e independencia económica.

Entre las desventajas destaca la ausencia prolongada de la casa y la sobrecarga del trabajo doméstico. Un factor cultural importante es el complejo de culpa que se adquiere ante la propia ausencia, complejo ocasionalmente mal solucionado con el permisivismo para con los hijos. El riesgo mayor es que el cansancio y las tensiones la pongan de mal humor, se irrite fácilmente, y esté poco dispuesta a compartir su tiempo libre con hijos y esposo.

Si esto sucede es conveniente replantearse, quizá no el trabajo ya que en ocasiones no tiene otra alternativa, pero si la forma de asumirlo, y estudiar la posibilidad de que el trabajo de casa sea compartido por hijos y esposo.

8.-     Oye padre, es muy fácil señalizar esta situación y poner el dedo en la llaga, pero, ¿qué soluciones propones?

En primer lugar, los niños necesitan una madre atenta y preocupada de sus intereses para sentirse felices y valorados. El corto tiempo que se dispone para los hijos debe ser compensado por la "calidad" de él. Pero es bueno no hacerse trampas: un mínimo de tiempo con ellos es esencial.

Quizás es bueno realizar en forma entretenida algunas cosas juntos, como las compras, recoger la ropa, pegar botones. En este compartir, los niños pueden aprender a hacer las cosas en forma autónoma.

Si el perfeccionismo es más un defecto que una virtud, en la madre que trabaja fuera de casa es aconsejable "erradicar" la obsesión por un orden o limpieza perfectos. Y, sobre todo, que el esposo sea más comprensivo y que la suegra y las cuñadas sean menos criticonas. Si la mujer no comprende esto o no se siente comprendida, tal vez toda su energía se agota en el orden y pierde la capacidad de recibir, sentir y expresar ternura.

El amor es cuestión de voluntad y de actitudes, y esto lo debemos entender todos, de tal manera que es muy posible que las mujeres, así como  los hombres, que culpan al trabajo por ser incapaces de expresar amor y por no poder dedicarse a los niños, tienen que aceptar que aunque estuvieran en casa, de nada les serviría.

Una mamá y un papá que quieren a sus hijos, sabrán encontrar tiempo y forma para entregarles ternura y afecto.

9.-     He aquí otras sugerencias para mantener una relación familiar de "alta calidad":

  • Piense en su familia, inclusive si ellos no están cerca en ese momento, hágaselos saber al final del día. Saber que alguien piensa en nosotros nos hace sentir queridos e importantes.
  • Tómese el tiempo para acercarse a esa persona en la que usted estaba pensando.
  • Hable con su familia por teléfono durante el día. El celular hoy en día puede ser bien utilizado de esta manera. Llámeles a la hora de su descanso o del almuerzo y hágales saber que usted piensa en ellos. En este sentido tendrá que cuidar el no convertirse en un Papá por Messenger, ya que esta es también una tentación en la actualidad, y no existe nada más humano que el escuchar la voz de alguien, el mirarle el rostro a las personas, el sentir la calidez de un abrazo o el afecto del beso de alguien que nos ama.
  • Converse con su familia a la hora de la cena y mantenga contacto con la vista mientras habla con ellos (Evite terminar de leer o ver por televisión las noticias en este momento).
  • Mantenga contacto físico con su familia. Un beso en la frente, un golpecito en la espalda o un abrazo les hace saber que son importantes para usted.
  • Piense bien sobre las expectativas y actitudes, y en cuanto a las tareas que se necesitan llevar a cabo. No mida cuánto vale usted como persona en términos de cuántas tareas puede efectuar. Haga de esas horas, minutos o segundos compartidos con su familia un momento extra especial.

NUESTRA SEXUALIDAD ES DIGNA.

1.-     Muy queridos amigos:

¡Qué lamentable! Que los sueños se conviertan en pesadillas. Que las ilusiones se transformen en desilusiones. Que el romanticismo se haya convertido en agresiones. Que el deseo intenso de querer estar con alguien de pronto se convierta en un impulso de insoportabilidad.                      

Las observaciones de campo sirven para apoyar una idea que actualmente circula: la familia está en crisis. Todo el mundo lo dice, pero ¿en qué consiste la crisis de la familia?

En realidad lo que está en crisis son las funciones de la familia. La sociología tradicional distingue dos tipos de funciones de la familia: institucionales y personales.

Dentro de las Funciones Institucionales se encuentran la biológica, económica, protectora, cultural y de integración y dentro de las Funciones personales se encuentra la conyugal, parental, filial y fraternal.

2.-     CRISIS EN LA FUNCIÓN FÍSICO-BIOLÓGICA: Dentro del ámbito biológico se encuentra el quehacer de transmitir y acoger la vida humana que se expresa en la relación, la reproducción y la nutrición.

En este ámbito, y en todos, siempre habrá algo por aprender en la vida. Don Jacinto Benavente afirmaba que «el amor tiene que ir a la escuela». Y es cierto. Para poder querer de veras hay que ejercitarse, igual que, por ejemplo, hay que templar los músculos para ser un buen atleta.

2.- Napoleón Bonaparte solía decir que el destino de cada batalla se decidía en el espacio de cinco minutos. En efecto, todas las maniobras y preparaciones confluían en el estratégico momento de crisis. Si el líder tenía visión para sacar ventaja de esos pocos momentos, la derrota del enemigo sería completa: si, empero, el líder lo dejaba pasar, la propia derrota era segura.

Podría estar muy bien que la vida de toda persona no se decidiera tanto por los acontecimientos rutinarios de todos los días, sino más bien en los dos o tres grandes momentos de decisión que tienen lugar en toda vida.

3.- Es justo y necesario el que cada uno de nosotros pueda detectar las diferentes situaciones de peligro, para lo cual más que dejarle un lugar a mi imaginación recurro al genio y profesionalismo del psiquiatra Enrique Rojas en su libro “El Amor Inteligente” que nos refiere como situación de peligro: los antiguos amores, los nuevos amigos, los subordinados, los superiores, los compañeros de trabajo.

Ojalá aquellos que se enredan en situaciones de infidelidad pudieran comprender que el pronóstico de la nueva relación es incierto. Y es que el enamorarse es muy fácil pero lo difícil es el mantenerse enamorado. Así mismo todos aquellos que viven el infierno de la infidelidad deben aceptar que no se llega ordinariamente al adulterio de golpe, sino después de una serie de ligerezas, de imprudencias y de concesiones,... así como de descuidos de ambas partes.

4.-     ¿Cuál suele ser el recorrido de una situación de infidelidad en ella? Un marido exitoso, pero de ordinario absorbido por su trabajo. En este escenario aunque rodeada de lujos su mujer se siente incomprensiblemente sola. Y sucede que un buen día ella se encuentra casualmente con un hombre que resulta amable y atento, puede ser un antiguo amor de la juventud, con quien aunque la relación no fructificó, en medio de la enfermedad que ahora padece por mecanismos de contraste vienen a su mente los momentos de dicha que pasaron juntos, puede ser también que quien le ilusione sea un perfecto desconocido, pero... le trata bien, y así ella se deja llevar con la imaginación lo que sería un matrimonio con este segundo hombre. Si se da un nuevo encuentro se puede producir una circunstancia ocasional y un beso furtivo con este segundo hombre, y después se dará la necesidad de repetir este momento... Y así después, el adulterio, una familia deshecha,... Se trata de un proceso lento pero seguro, si no se tiene la capacidad de cortar al principio radicalmente, pero sobre todo sí él no es capaz de corregir y de aplicar los elementos preventivos.

5.- ¿Cuál es el proceso o el retroceso del adulterio en él? La “compasión” suele ser una de las causas por las que un varón puede llegar al adulterio, máxime cuando se cultivan lazos de proyectos y esfuerzos en común, como en una escuela, en un trabajo, en un club deportivo,... sucede que se encuentra con otra persona a la que conoce atravesando una situación difícil. El buen corazón del varón le inclina a ayudarla, no viendo ningún peligro en ello, y en ese trato nace el afecto entre los dos. A causa de las atenciones recibidas ella se siente agradecida y comprometida a complacerle en todo,... Es cierto que este esquema puede poseer tantas variantes, pero si el hombre, premeditadamente, la engaña para encariñarla y aprovecharse de ella, eso es una canallada.

6.- En ambientes pervertidos, algunos matrimonios practican el intercambio de parejas, como un juego inofensivo: pero con esto han preparado una bomba de relojería que, antes o después, hará saltar, hecho añicos, su matrimonio.

7.- La amante del hombre puede ser una profesional que va buscando hombres casados para vaciarles la cartera. Es una mujer de cuatro letras, que en lugar de trabajar en la calle lo hace en lugares lujosos: es una profesional del vicio.

Otras veces puede ser una mujer ingenua que insensiblemente se enreda en un amor prohibido. Aunque ingenua no deja de ser culpable pues sabe que aquel corazón ya tiene dueño.

Las personas casadas deben ser de una prudencia extrema en este punto, y cerrar cuidadosamente la puerta de su corazón al menor síntoma de un afecto desordenado naciente hacia tercera persona.

8.- La mujer es esfera. Todo el mundo de las mujeres gira sobre un eje, que generalmente son su pareja y su familia. Todas sus esperanzas, su pensar y actuar las pone en ello, gira alrededor de ese eje; cuando éste no cumple sus expectativas le produce: frustración, sufrimiento, desesperación, decepciones.

La mujer tiende a cambiar su eje hacia una actividad, sólo hacia los hijos o hacia otra persona.

9.-  El hombre es cubo. Posee todos sus lados iguales. Cada uno significa: esposa, hijos, trabajo, amigos, deportes y otras aficiones. Todos los lados son importantes para él y difícilmente piensa que tenga necesidad de prescindir de uno para complacer a su pareja o para ser feliz.

10.- Si tanto el hombre como la mujer conocen y aceptan su realidad, si admiten que a veces no pueden solos (por su particular geometría) y requieren de ayuda externa, podrán luchar, transformar o cambiar su situación.

Si todas las parejas entendiéramos estas diferencias y aprendiéramos a convivir con ellas, aceptándolas y buscando lo positivo de ello lo más temprano posible, nos evitaríamos dificultades y frustraciones, que llevan a algunos matrimonios a la soledad individual o al fracaso.

Todo esto nos lleva a pensar que en verdad la pareja es algo dispareja, pero así fuimos creados, hombre y mujer, diferentes; sin embargo, con paciencia, amor verdadero y deseo de superarse, se puede lograr la adaptación y pasar de esfera y cubo, a ser figuras cóncava y convexa, diferentes, a fin de cuentas, pero que embonan a la perfección.

11.- Es muy conveniente que los jóvenes, aparte de dialogar mucho para conocerse bien, cuando piensen en casarse, busquen asesoría y asistan a pláticas prematrimoniales, tomen cursos para que superen las diferentes situaciones que se les presentarán en años futuros y se preparen para el paso más importante de su vida.

Hay muchas reglas de oro que ayudarán a tener un matrimonio exitoso y que es conveniente que los que van a casarse conozcan (los que ya están casados también):

Cambiar en nosotros la idea de buscar que nuestra pareja nos haga felices, por la de: ¿Qué puedo hacer para que el otro sea feliz?

No luchar por que el otro cambie. En todo caso, tratar de cambiar uno mismo en lo que al otro le desagrade. Muchas personas se pasan la mitad de su vida o su juventud tratando de cambiar a su pareja y todo lo que les rodea, viven en una constante frustración y sólo cuando se deciden a cambiar ellas, se dan cuenta que ésta era la solución.

Aprender a conocer y aceptar a la pareja tal como es, con sus cualidades (y amarle por ellas) y defectos (y amarle a pesar de ellos).

Amar es donación, si no hago a un lado mi egoísmo respecto a mi novio o a mi esposa, no le amo verdaderamente.

Hablar, dialogar... respetando las ideas de uno y de otro, sin tratar de imponer las propias a la fuerza. Debe de fomentarse el respeto mutuo.

Saber escuchar para que cada uno se sienta comprendido e importante para el otro. El sabernos escuchados nos invita a la apertura y a la confianza.

Saber reír juntos. Este es un elemento necesario en una relación, hacerse pequeñas bromas de buen gusto, contarse chistes. Una pareja que no sabe reír es una triste pareja.

Fomentar detalles entre ambos, aunque sean en apariencia insignificantes, son el alimento del amor.

En el aspecto sexual y dentro del respeto que debe existir en cada situación, debe fomentarse entre los esposos una generosidad total, el hacer feliz al otro, respetar la dignidad de cada uno, compartir, aclarar y, si hay dificultades, pedir asesoría y ayuda profesional, para superarlas.

Respetar en la pareja su estado de ánimo, cansancio, silencio, sueño, forma de pensar, etc.

No perder de vista nuestro rol. Cada quién debe tomar en cuenta la opinión de su pareja para cualquier decisión importante y ante los demás darle su lugar (en el matrimonio, sobre todo ante los hijos).

Salir de vez en cuando solos a pasear o a cenar, y si es posible, viajar: romper con la rutina diaria, para platicar, compartir, reír.

Tener mutua confianza. Nada daña más una relación que las dudas y la desconfianza; no hay que darles cabida en la mente ni en el corazón, y si las llegara a haber, hablar juntos de ello con calma, no con reclamos ni gritos. Nunca hacer caso de chismes y habladurías.

El aprendizaje de la convivencia es diario y siempre hay que estar en pie de lucha para superarnos; es mejor ponerlo en práctica desde el principio de la vida en común.

Podemos inventarnos algo nuevo diariamente para no caer en la monotonía y en la rutina. Podemos enamorarnos cada día, para decir con orgullo que no somos el cubo y la esfera, sino, más bien, dos figuras que se complementan.

 

LA INCOMUNICACIÓN  ES COMUNICACIÓN.

1.-     Muy queridos amigos:

En este día de la familia quiero tocar un tema que es sumamente importante para todos nosotros, el tema de la comunicación. Según el diccionario comunicación es "el enlace entre dos puntos".

La comunicación no es solamente el alma del amor y la garantía de su crecimiento, sino la esencia del amor mismo.

2.-     Deborah Tannen, profesora de linguística en la Universidad de Georgetown y autora del libro '¡No es eso lo que quise decir!' y en 'Tu no entiendes: Mujeres y Hombres en conversación' menciona a grandes rasgos en sus obras cuatro diferencias en la percepción del hombre y de la mujer que tienen que resolverse para mejorar la comunicación en la vida conyugal.

3.-     INTIMIDAD E INDEPENDENCIA: He aquí la primer diferencia, la de los valores. Ella menciona que las mujeres suelen pensar en términos de cercanía y apoyo, y en el matrimonio ellas se esfuerzan por defender la intimidad, este es un valor “sagrado”. A diferencia de ellas, los hombres, preocupados por su posición en el mundo, tienden a concentrarse en afirmar su “independencia”, la cual la verá también como un valor “sagrado”. Estos rasgos pueden llevar a unos y a otras a dar enfoques diametralmente opuestos a una misma situación.

Menciona Deborah el caso de Linda y Josué, aludiendo a cuando un viejo amigo de la escuela media superior llamó a Josué a su trabajo para decirle que estaría de visita en la ciudad, Josué lo invitó a pasar en su casa el fin de semana. Por la noche se lo comunicó a su esposa.

Linda, su esposa, se molestó. ¿Cómo era posible que Josué hiciera planes sin consultar antes con ella? Ella nunca procedería así.

¿Por qué no le dices a tu amigo que tienes que consultarlo con tu esposa? –le  preguntó. ¡No voy a decirle a mi amigo que tengo que pedirle permiso a mi mujer! -replicó Josué.

Para Josué, consultar con su esposa significaría que no era libre de actuar por propia iniciativa. Lo haría sentirse un niño o un subordinado, le afectaría ese su valor de “independencia”. En cambio, a Linda le encanta decir a sus amistades: 'Tengo que consultarlo con Josué'. Ella, a diferencia de él, se siente bastante bien al proclamar que su vida está entrelazada con la de su marido.

No cabe duda de que hay diferentes reglas de conversación que adoptan uno y otro sexo. La gente al escuchar esto, expresa alivio al saber de que aquello que relaciona hasta con la malicia, es muy común a causa de la diferencia sexual.

4.-     CONSEJO Y COMPRENSIÓN:   La segunda diferencia está vinculada a los supuestos manejados por el comentario hecho entre el hombre y la mujer. ¿Qué se espera auténticamente cuando hacemos un comentario a alguien que es sumamente importante para nosotros? He ahí uno de los secretos de la comunicación. Menciona Déborah: 'A Eva le extirparon un tumor benigno del seno. Cuando le confesó a su esposo Marcos, que se sentía afligida por que las suturas le habían cambiado la forma del seno, él le contestó: -Puedes someterte a una cirugía plástica. El comentario le molestó muchísimo a Eva.

-Lamento que no te guste su aspecto-protestó ella-¡Pero no voy a soportar más cirugía! Marcos se sintió a la vez muy herido y demasiado desconcertado.

-A mí no me importa la cicatriz –repuso él- te amo y te puedo asegurar que no me molesta en lo absoluto.

-Entonces, ¿por qué me sugieres la cirugía plástica? -preguntó ella.

-Porque a ti te molesta y me dices que te preocupa el aspecto de tu seno.

Eva se sintió mal consigo misma. Marcos la había apoyado en todo cuando la operaron. ¿Cómo era posible que ahora ella le hablara con tal brusquedad?

El problema tenía sus raíces en la diferencia de los enfoques. Para muchos varones, una queja femenina es un reto para encontrar la solución. El hombre ante un problema inmediatamente busca soluciones. Es por ello que Marcos creyó tranquilizar a su esposa cuando le dijo que había algo médicamente que se podía hacer para eliminar la cicatriz. Pero las  mujeres cuando nos comentan un problema están buscando a menudo apoyo emocional; no soluciones.

6.-     INFORMACION Y SENTIMIENTOS:    Menciona Déborah Tannen que la tercer diferencia en la comunicación es la del contenido en la misma. ¿No se sí te acuerdas de aquellos cómics de la Familia Melaza que aparecían en un periódico de la localidad? Una vez vi uno de esos monitos en el que se muestra al esposo en el momento de abrir el periódico y pregunta a su mujer: '¿Hay algo que quieras decirme antes de que empiece a leer?' El Cómic nos da risa, y sabemos que no hay nada que decir en ese momento..., pero también sabemos que, en cuanto el hombre empiece a leer, a su esposa se le ocurrirá algo.

Lo que no resulta gracioso es que muchas esposas se sienten heridas cuando el marido no les dirige la palabra en la casa, y que muchos hombres se sienten descorazonados cuando decepcionan a su media naranja sin saber siquiera por qué la han decepcionado.

Déborah menciona el caso de Rebeca, que es feliz en su matrimonio, y que le confió que esta falta de comunicación le causaba insatisfacción con su esposo, Esteban. Cuando ella le dice lo que está pensando, él la escucha en silencio; pero si ella le pregunta en qué piensa, él responde: 'En nada'. Ella menciona necesitaría estar muerto para “no pensar en nada”.

Durante toda su vida, Rebeca ha exteriorizado sus sentimientos a amigos y parientes. Para ella, esto es una muestra de interés y consideración. Pero, para Esteban, como para la mayoría de los varones, el único propósito de hablar consiste en dar información, de allí que no tenga que comunicar nada. Toda su vida se ha reservado sus pensamientos más íntimos.

Sin embargo, en sociedad, muchos hombres llegan a ser el centro de la atención. Las mujeres acaban por sentirse ofendidas de que sus maridos relaten a personas extrañas y casi extrañas lo que no les han dicho a ellas.

7.-     ORDENES Y PROPUESTAS: La cuarta diferencia en la comunicación es el diferente uso de los tiempos en a gramática del hombre y la mujer.

Ejemplifica Déborah diciendo que Diana inicia muchas veces sus frases con imperativos en el plural. Suele decir: 'Estacionémonos allí', o 'limpiemos la casa', o “Visitemos a los familiares el domingo”. Esta costumbre le enfurece a Narciso. Él interpreta su manera de hablar como si fueran órdenes. Y al igual que a la mayoría de los varones, no le gusta que le digan qué tiene que hacer. En cambio, según Diana, ella sólo le está dando sugerencias,  no órdenes.

Con ciertos hombres, como Narciso, esta táctica resulta contraproducente. Si creen que alguien está tratando de manipularlos, se sienten más agraviados que si se les formula una petición directa.

8.-     ALGUNOS CONSEJOS PARA FAVORECER LA COMUNICACIÓN EN LA VIDA MATRIMONIAL. Lo que te comparto lo escribió Gloria Elena Franco en Edufam, le he hecho algunos ajustes y creo que nos puede ser de utilidad:

1.- Date cuenta que el Tiempo es oro: Dedícale tiempo a la otra persona pero ni debes confundir la calidad con la cantidad ni tampoco con el pretexto de la calidad te la pases ejercitando tu mínimo esfuerzo.

2.- Efectúa salidas frecuentes: Sal con tu cónyuge con alguna frecuencia. No te limites a "sacar" a tu mujer de casa, preocúpate de "salir con ella" a algo que le agrade, no tan sólo a las “expos” de tus autos preferidos o de accesorios del ramo de tu trabajo. Programa una salida exclusiva a algo que sea de su agrado.

3.- Aprende a diferenciar entre el oír y el escuchar: Cuando ella te hable, no te limites a oírle, deja de trabajar por un momento o de estar removiendo papeles en tu portafolio o en la cajuela del auto, o deja el periódico a un lado, mírale a los ojos por un momento. Ella se enterará de que le escuchas.

4.-En las actitudes de lo cotidiano actúa como los novios: Mantén viva la ilusión del noviazgo. Conquístale a diario. Preocúpate de algún obsequio de su agrado, o del lugar de su preferencia y también de tu arreglo personal.

5.-Recupera y siembra buenos recuerdos en la persona amada: Decía el Beato Raimundo Lulio que “el amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere del olvido”. Recuerda con frecuencia todos los momentos felices compartidos por los dos, y sobre todo recuerda que el día de hoy se están sembrando los recuerdos del mañana.

6.- No tengas miedo a tener Sueños de enamorados: Esta es la vida del amor auténtico: No pierdas las ilusiones, los proyectos, los ideales,... Sueña como los enamorados pero ten los pies puestos en tierra como los esposos.

7.- No te ates al pasado ni te cases con el presente debes vivir siempre de cara al futuro: Haz planes de futuro que te ayuden a mejorar el presente, recuerda que cuando dejamos de crecer empezamos a morir.

8.- Comunícale a quien amas que "No hay otro como tú": Hazle sentir al otro como sumamente necesario en la relación conyugal. Pero no tan sólo se lo digas, tienes que buscar su compañía.

9.-La importancia de una celebración: Aunque el hombre sea olvidadizo, debe recordar las fechas importantes. Y si las celebran juntos, ¡mejor!

10.- Una muestra de confianza se manifiesta en la sencillez. Dile a tu cónyuge: "¡Ayúdame!": Pide a la persona que amas y con quien compartes la vida esas soluciones prácticas para tus problemas: puede ayudarte mucho y además servirá para que ambos se unan más.

11.- Ante los demás No reproches y Sí alabanzas: No le critiques ante las amistades, ¡es lo peor que puedes hacer!, y menos aún cuando esté ausente.

12.- Desprográmate y fomenta lo espontáneo: "Es una sorpresa": Sorpréndela con detalles inesperados: un regalo, una cena, flores, un bello vestido. Recuerda que el mejor patrimonio es el que se invierte en el matrimonio. Ten en consideración que no hace falta que cumplan un número significativo de años de casados para hacer un viaje lunamielero, ¿y los hijos?, siempre encontrarán a alguien cercano que les ayude en la comprensión de que los hijos salen ganando cuando como esposos, ustedes se fortalecen.

13.- Piensa en la persona amada y manifiéstaselo: "Venía pensando en ti": Búscale a ella al llegar a casa. Le encantará saber que vienes pensando en ella. Pero,... hay quienes lo decimos sin dejar el celular, o nos vamos directo a la televisión, al home-theater, al cdplayer, al messenger, al periódico...

14.-Un beso al despedirse y al regresar: No olvides despedirte antes de salir y saludar al regresar. Esos dos besos todos los días es una práctica muy recomendable, que eleva el nivel de hemoglobina en la sangre y que le ofrece al matrimonio más defensas de las que te puedas imaginar.

15.- Con la verdad por delante: Cultiva la sinceridad y la prudencia. Sé sincero con la persona que amas, pero no lo manifiestes de forma inadecuada.

16.- ¡Aunque no lo creas!, lo más bello que se puede escuchar de quien amamos es que nos diga: "Quiero estar contigo": Pero esto debe ser sincero y consecuente. Prefiere a tu cónyuge antes que a las amistades, a tu trabajo, a tus parientes, a tu hobby deportivo, y demuéstraselo a menudo.

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