EL NORTE Edición la Silla 11 de junio de 1999.

 

UN EMOTIVO FESTEJO CON EL PADRE TIBU

 

Celebración del Padre Tibu

Momento más emotivo Renovar mi sacerdocio El aniversario Comenzó el discurso

Una anécdota

Yo me quería ir de artista La bendición de los alimentos Cuando cantó Para no quedarse atrás

 

Festejar un aniversario es una de las mayores emociones que se pueden vivir, pero festejar 24, es aún más emotivo si se trata de años de ejercicio sacerdotal.
Y por esta celebración del Padre Tiburcio Pérez, el 31 de Mayo se realizó una misa en la Parroquia del Rosario.

El evento inició a las 19:00 horas, participando cuatro sacerdotes, Alejandro Leal Alejos, Armando Galván, Juan José Martínez y el mismo festejado, además del diácono Alejandro Molina.
El momento más emotivo fue cuando el "Padre Tibu", como suelen llamarle, dio las gracias por la ceremonia y manifestó la gran alegría que sentía por la compañía de todos los feligreses.


"Hoy quiero renovar mi sacerdocio e iniciar una nueva etapa en mi vida". Dijo, "el Señor que ha iniciado esta nueva obra en mí, la guíe con su gracia por el mejor camino".
La ovación no pudo esperar, y de pie los presentes aplaudieron al festejado durante unos momentos, después, la misa continúo.

En el salón Arca de la Alianza, el resto de los asistentes que ya lo habían saludado, los sacerdotes, y el diácono y grupos de la parroquia, lo esperaban para seguir con la celebración.
Camino al lugar, el "Padre Tibu" agradeció al sacerdote Leal Alejos todo lo que habían hecho para organizar el aniversario.

"¡Ay, Alejandro!, yo quería pasar desapercibido este día y participar en la misa como en cualquier otra. Pero bueno, qué le vamos a hacer, si ya está todo listo, pues ni modo, disfrutaremos del convivio, de los aperitivos y de todo lo demás", expresó.
Ya con ropa más ligera, y con una sonrisa que no pudo esconder en ningún momento, el sacerdote tomó el micrófono y con su estilo característico de hablar, agradeció nuevamente la presencia de todos y comenzó el discurso.

Padres Alfredo Dominguez y Alejandro Leal

"Casi se me salen las de San Pedro, pero me aguanté, procuré no parpadear", comentó, "el que tenga regalo, pase al frente antes de iniciar, porque después lo distraen a uno".
Una anécdota sobre los inicios de su vocación, dio paso a un sinfín de bromas y chistes, todas parte del discurso, en el que los presentes no dejaron de reír.
Las carcajadas salieron cuando comentó que a la edad de 5 años, sus primos lo regañaban por vestirlos de mujer cuando jugaban a dar la misa, y por darles como hostia lo primero que tuviera a la mano, desde jicamas, rebanadas de pepino, pedacitos de hoja y obleas, entre otros.

Siguiendo con el comentario, manifestó que no sólo sus familiares lo regañaban, sino también sus maestros, por no asistir a la escuela, y él siempre les respondía: "a duras penas voy a la clase de música, y eso , porque me gusta el mariachi.
"Yo me quería ir de artista, quería ser cómico, pero no se dio, y aquí estoy", agregó, "ya cuando estaba estudiando en el Seminario, que tampoco asistían a clases, me paré frente a la Virgen de Guadalupe, cuando estaba en exámenes finales, y le dije: "si quieres que sea sacerdote de tu hijo, ayúdame", necesitaba 7 para pasar y saqué 9".
También reconoció haber sido de los peores alumnos que tuvo el Seminario en aquel tiempo, y que siempre se la pasaba poniendo apodos, contando chistes y haciendo travesuras, porque algunas clases eran demasiado aburridas.

La bendición de los alimentos, el saboreo de los aperitivos, comentarios, y los obsequios para el Padre continuaron como parte de la reunión.
Pero no todo había terminado, las cortinas que cubren un pequeño escenario se abrieron y los integrantes del coro deleitaron a los presentes con un par de canciones que abarcaron desde los 80 hasta los 90.

A petición de los asistentes, el "Padre Tibu" también participó en el coro, pero dejó salir su mejor interpretación cuando cantó "Yo tenía un chorro de voz".

Para no quedarse atrás, el sacerdote Leal Alejos también subió al escenario a presentar un popurrí de Timbiriche, seguido por el diácono Alejandro Molina, que animó al público con "La negra Tomasa", con la cual demostró sus habilidades como bailarín.

Martha de Palacios y Yolanda Garza; Diácono Alejandro Molina Lara; Hnas. Laura Estrada y Ma. Magdalena Estrada

UN POCO SOBRE SU VIDA
Pierde a su madre desde muy pequeño
Es recibido en la Ciudad de los Niños.
Formó parte del mariachi de la institución y viajó por toda América (1958-1959).
En el año siguiente, el grupo fue a Los, Angeles California, donde visitaron Disneylandia. Ouedó seleccionado en el casting de la películá "La Ciudad de los Niños'.
Durante el Cursillo de Cristiandad que tomó años después, el presbítero Alvarez le ayudó a definir su vocación,
Realizó parte de sus estudios en un Seminario de Austin, Texas
Los 10 últimos años los realizó en Querétaro y finalizó en Monterrey
Se ordenó en la Iglesia del Roble, un 31 de rnayo 1975.
Dedicó 5 años a la ciudad de los Niños.
Cuatro años a Fomerrey 22.
Dirigió el Seminario Menor en Tamaulipas, durante los 3 años siguientes.
Regresó a Monterrey, a la Parroquia de Fátima.
Ya casi por cumplir un año en ésta, fue víctirna de un choque automovilístico, y meses después fue asaltado y golpeado cuando intentaron robar su casa.
Para brindarle los cuidados médicos y el apoyo espiritual que necesitaba, el Padre Alonso, de la Parroquia del Rosario, lo invitó a.pertenecer a esta familia y a partir de ese momento, hace 5 años, forma parte de ella.

Biblioteca Virtual