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Mujeres,
niños y hombres evitan la destrucción del Templo de
Nuestra Señora del Rosario. Trabajadores suspenden sus tareas.
Alrededor de trescientos feligreses residentes de la Colonia Roma,
se resistieron ayer a la desposesión de in predio colono,
aparentemente bien de la comunidad, evitando la destrucción
del Templo de Nuestra Señora del Rosario que se construye
en las calles de Río Amazonas y Río Támesis.
La oposición franca y abierta de mujeres, niños y
hombres de todas las edades, brotó ayer unánimemente
poco después de las 14:00 horas al tañer de una campana
eclesiástica, cuando un grupo de obreros pretendió
bardear el predio, al parecer propiedad de los hermanos Teófilo
y Jesús Dieck, para luego destruir el Templo de madera, allí
erigido.
Los trabajadores, a bordo de dos vehículos de transporte
y equipados con herramienta y lozas de concreto para el bardeo,
suspendieron la tarea cuando de todas las residencias salió
gente.
Un niño de unos catorce años advirtió a la
comunidad del atentado repicando la campana de la iglesia. Pocos
minutos después los feligreses cercaron las calles y estacionaron
coches sobre el predio obstruyendo la línea donde se levantaría
la cerca. Una veintena de madres de familia se apostó a la
puerta del pequeño Templo
"
dispuesta a todo", se dijeron.
Más tarde, una carro de sonido alquilado que propaló
por la colonia la desposesión del terreno departe de la familia
Dieck, convocó urgentemente a todos los residentes a una
junta que se haría a las siete de la noche.
La concentración sorpresiva mantuvo a un coche oficial de
la Policía que patrulló el sector, pero no hubo incidentes.
También alejó a varios trabajadores del volante, quienes
según versiones, habían ido a Río Amazonas
y Río Támesis "para conocer el terreno de su
propiedad".
Junto con los choferes había líderes. También
estaba cerca de ellos el Diputado local Mario Garza.
Otras tantas familias mantuvieron guardias permanentes junto al
Templo, aun cuando aparentemente se había tranquilizado la
situación.
El Templo, enclavado en un predio de dos mil 374 metros cuadrados,
se construye con la colaboración de los vecinos actualmente
asisten los feligreses a rezar el Rosario, pero todavía no
se imparte la sagrada misa.
Comenzó a construirse provisionalmente de madera el 6 de
Octubre último, en la víspera de la celebración
del aniversario de Nuestra Señora del Rosario.
Niños que también asisten al Rosario, estuvieron junto
a sus padres, y durante más de dos horas, estuvo repicando
la campana.

DEFIENDEN
PROPIEDAD
La propiedad del predio donde se encuentra el templo, es defendida
por los residentes de la Colonia Roma, pero también es reclamada
por los señores Teófilo y Jesús Dieck, herederos
de la misma Colonia.
El señor Román Serna, Presidente de la Junta de Mejoras
Materiales, explicó ayer antecedentes del caso, indicando
que en el año de 1946 el señor Antonio J. Dieck, fraccionador
de la colonia, donó el predio para la construcción
del Templo.
Una inscripción que indica la donación del terreno,
se encuentra en una pared al fondo de la Iglesia. Dijo el señor
Serna que lamentablemente el señor Dieck falleció
tiempo después.
Hizo saber que ahora lo herederos no quieren reconocer el acta número
134 firmada por el jefe de la familia Dieck en la que consta la
donación. Pero dijo que hay colonos testigos de la donación.
El propio señor Serna dijo que al parecer el Lic. Teófilo
Dieck vendió el predio a un sindicato de trabajadores del
Volante por lo que ayer fueron a Támesis y Amazonas a observarlo.
Por su parte el señor Teófilo Dieck, quien se presentó
cuando brotó la oposición, dijo que "solamente
quería disponer de su propiedad. "Mis abogados se encargarán
de ello", indicó. Nada más quiso expresar. Alguien,
amigo suyo le sugirió que se retirara cuando la gente comenzó
a rodear su coche.
Por otra parte, se informó que el caso se está peleando
en el Juzgado Primero del Ramo Civil. El proceso fue iniciado hace
unos quince días se dijo.
PROTECCIÓN
Niños, mujeres de todas edades, ofrecieron protección
al Templo, manteniendo guardias permanentes. Algunas damitas ocuparon
las bancas de la Iglesia para permanecer en la puerta.
Una señora dijo que cocinaría lonches y café
para todos, pero que nadie abandonara la protección. El Templo,
de Nuestra Señora del Rosario es el único en la colonia
Roma.
Se encuentra cerca de la avenida Tecnológico. Cada uno de
los vecinos aportó un poco de esfuerzo para levantar lo que
se lleva construido.
Durante la concentración de ayer, personas de avanzada edad
dirigieron movimientos de oposición. Ellos figuraron como
testigos de la donación y en vida respetaron mucho al señor
Antonio J. Dieck, fraccionador de la Colonia Roma.
Los coches estacionados sobre el predio, fueron desalojados después.
Un coche de la Policía con dos uniformados a bordo, impidió
que se movieran de su lugar las lozas dejadas por los trabajadores.
El grupo de veinte obreros abandonó el sector dejando parte
de los materiales para el bardeo. Alguien dijo que "ahí
nadie se metía sin el consentimiento de los colonos".

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