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El
señor Javier Ramírez Landa, residente de la Colonia
Roma, dijo anoche ante un buen número de vecinos que la protección
del Templo de Nuestra Señora del Rosario, amenazado con ser
destruido, es responsabilidad de todos, y agregó que por
algunos días "mientras pase este estado de amenaza,
debemos cuidarlo durante las 24 horas".
El
señor Ramírez Landa atribuyó la amenazan a
los señores Teófilo y Jesús Dieck, herederos
del fraccionamiento de la Colonia Roma, quienes reclaman para su
propiedad el predio de más de dos mil metros cuadrados donde
se está construyendo el Templo.
Señaló
que ayer por la tarde los señores Dieck pretendieron bardear
el predio para impedir que se siga construyendo el Templo, y en
seguida proceder a su demolición.
También dijo que ese predio al parecer ha sido vendido a
un Sindicato de Trabajadores del Volante, pero que realmente pertenece
a la comunidad.
Pidió
en tal virtud a todos los residentes hacer suya la responsabilidad
de proteger el Templo y el predio, Durante la junta celebrada urgentemente
en las calles de Amazonas y Támesis donde se encuentra el
predio, habló también el iguales términos el
Lic. Julio N. Garza.
Los
residentes, entre los cuales se encontraban señores, damas,
niños, padres de familia y hombres de todas las edades, corearon
más tarde la casa de Teófilo Dieck.
Frente a su casa en calle Jordán, de la misma colonia Roma,
los residentes que en total sumaban poco más de cien, gritaban
en coro la devolución del predio, y el consecuente respeto
al Templo.
Una
voz femenina respondió del interior de la casa: "Fuera
de aquí; aquí no queremos perros".
Por otra parte, anoche se informó que un grupo de diez hombres
se encargarían de mantener la primera guardia permanente,
mientras uno de ellos vigilaría la campana eclesiástica,
misma que por la tarde dio aviso a todos para evitar que el predio
fuera bardeado.
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