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Salvan
de la demolición el templo de la colonia Roma
El Lic. Genaro Salinas Quiroga, Juez Primero de Letras del Ramo
Civil, declaró ayer que la Iglesia de Nuestra Señora
del Rosario ubicada en la colonia Roma y de la cual los señores
Lic. Teófilo e Ing. Jesús A. Dieck pretendían
apropiarse, pertenece a la nación, y que en consecuencia
es improcedente su demanda de demolerlo y de privar de él
a los vecinos.
El
trascendental fallo fue pronunciado por el Juez Salinas Quiroga
en un litigio de carácter civil promovido por los citados
señores Dieck sucesores de don Antonio J. Dieck quien dispuso
que el terreno en que ahora está dicha Iglesia sería
para ello. Según los antecedentes de este problema, que ha
sido resulto favorablemente a los vecinos de la colonia Roma que
en consideración a que sería construido un Templo
compraron sus lotes cuando aquello era un agostadero, don Antonio
J. Dieck (Q.E.P.D.) fraccionó aquel sector en el año
1946.
El
señor Dieck solicitó la aprobación del plano
general y éste fue aprobado por la Comisión de Planificación
del Estado en sesión del 29 de Octubre de 1946, siendo registrado
igualmente así, con un predio para la Iglesia, por la Dirección
de Obras Públicas del Municipio.
En
el año 1960 los señores Lic. Teófilo A. Dieck
e Ing. Jesús A. Dieck (hijos del finado don Antonio) comenzaron
a vender lotes dentro del predio destinado a Templo y los compradores
de estos últimos lotes comentaron a realizar construcciones
de casa habitación, las cuales fueron suspendidas por Planificación
debido a la violación de los planos aprobados originalmente.
Posteriormente
los vecinos de la colonia Roma construyeron el Templo en el terreno
citado, con el nombre de Iglesia de Nuestra Señora del Rosario,
y los señores Dieck entonces, en noviembre de 1962 acompañados
de choferes en estado de ebriedad, trataron de bardear el terreno
e incluso demoler el Templo, pero fueron repelidos por los vecinos.
Con
fecha 16 de Octubre de 1962, obstinados los señores Dieck
en apoderarse del templo y su terreno, demandaron a los vecinos
de la colonia Roma, a los colonizadores que hicieron la colonia
y con su confianza en los planos aprobados le dieron vida, sobre
la demolición del Templo de Nuestra Señora del Rosario.
El Juicio tramitado en el Juzgado Primero de letras del Ramo Civil
a cargo del Lic. Genaro Salinas Quiroga, llegó a la terminación
de su Primera Instancia, y el Juez, con beneplácito de los
vecinos y de los intereses nacionales declaró que el Templo
es propiedad de la Nación Mexicana y concedió a los
vecinos de la Colonia Roma, la razón, negándose a
demoler el citado Templo.
La defensa de los vecinos, que ha estado a cargo del activo abogado
Julio N. Garza, se ha anotado así un gran triunfo, pues con
anterioridad o sea con fecha 25 de febrero de este año ya
había obtenido que la Secretaría del Patrimonio Nacional
entrara en posesión de la Iglesia y de todos los objetos
que en la misma se encuentran.
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