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Reconciliación

"Dios, Padre misericordioso, que reconcilio consigo al mundo por la muerte y la resurrección de su Hijo y derramó el Espíritu Santo para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la Iglesia, el perdón y la paz. Y yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo"
Ritual de la Penitencia

Para una buena confesión... estamos invitados a una nueva vida.

Examen de conciencia
El fin del Sacramento de la Reconciliación es ayudarnos a recobrar la gracia de Dios, perdida por el pecado mortal, y a prepararnos a amar intensamente a Dios y a servirlo a El y al prójimo con nuestra vida.

Todo pecado es, pues, un alejamiento de Dios, un rechazo del Amor y una destrucción de la obra que el mismo Amor había realizado en nosotros y alrededor de nosotros.

El Sacramento de la Reconciliación es necesario, porque el pecado una vez realizado genera la muerte y por eso es indispensable para la salvación del pecador que se le quite el pecado; cosa que ya no se puede hacer sin el Sacramento de la Reconciliación, en el cual actúa la virtud de Cristo por la absolución del sacerdote junto con las obras del penitente que cooperan con la gracia para la destrucción del pecado. Así decía San Agustín: “El que te creó sin ti, no te salvará sin ti”.

Pasos para una buena confesión

1. Examen de conciencia. Esfuerzo sincero en recordar todos y cada uno de los pecados, repasando los mandamientos de la Ley de Dios y de la Iglesia.
2. Dolor de los pecados. Reconocer que se ha ofendido a Dios que nos ama tanto.
3. Propósito de no volver a pecar. La simple y sincera determinación de no volver a pecar por amor a Dios.
4. Decir los pecados al sacerdote. De una manera concreta, concisa, clara, completa y número de veces.
5. Cumplir la penitencia. Cumplirla cuanto antes con humildad y dolor en reparación de la culpa contraída al ofender a Dios.

Mandamientos de la Ley de Dios

1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
Pecados contra este mandamiento:
*Dudar voluntariamente de Dios o de algún dogma de mi fe.
*Callar pecados mortales en la confesión.
*Comulgar conscientemente con pecados mortales.
*Decir palabras irreverentes o blasfemias de Dios, de la Virgen, los Santos, de la Iglesia o de los sacerdotes.

2. No jurarás el nombre de Dios en vano.
Pecados contra este mandamiento:
*Jurar por Dios en falso.
*Prometer algo a Dios con ligereza o no cumplir lo prometido.

3. Santificarás las fiestas.
Pecados contra este mandamiento:
*No participar en Misa completa y con atención.
*No fomentar la práctica de la religión en la familia y los lugares donde convivo.
*Ser causante de que mi familia se quede sin asistir y participar en Misa.
*Aceptar un trabajo remunerado en días festivos sin verdadera necesidad.

4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
Pecados contra este mandamiento:
*Entristecerlos con mi conducta.
*Insultarlos o despreciarlos.
*Avergonzarme porque son poco instruidos o están enfermos.
*No saber callar sus defectos.
*Desobedecer sus mandatos.
*Abandonarlos económicamente.
*Hacer juicio de ellos.

5. No matarás.
Pecados contra este mandamiento:
*Guardar odio, rencor o envidia a alguien.
*Burlarse o criticar a otros.
*Poner en peligro mi propia vida y la de los demás: por descuido, suicidio, embriaguez, uso de drogas, exceso de velocidad, etc.
*Impedir la transmisión y conservación de la vida: aborto procurado, anticoncepción, esterilización, fecundación artificial y eutanasia.
*No cuidar mi salud, no atenderme debidamente si estoy enfermo.

6. No cometerás actos impuros.
Pecados contra este mandamiento:
*Pensamientos, palabras, conversaciones y miradas impuras hacia cualquier persona.
*Realizar acciones deshonestas consigo mismo o con otros.
*Pornografía en libros, revistas, cine, videos, espectáculos y diversiones deshonestas e inmorales.
*No guardar decoro y pudor en la forma de vestir y comportarse.

7. No robarás.
Pecados contra este mandamiento:
*Robar bienes ajenos.
Causar daños graves a los bienes de otros.
*Hacer trampas en las compras o en las ventas.
*No utilizar rectamente los recursos que envían tus padres.
*No pagar las deudas, retener el salario de los obreros.
*Malgastar el dinero.

8. No levantarás falsos testimonios ni mentirás.
Pecados contra este mandamiento:
*Mentir con daño grave para el prójimo.
*Difamar injustamente al prójimo: murmuración, calumnia, crítica, destrucción, chismes.
*Atestiguar una cosa falsa.
*Comunicar información grave que los demás no deben saber.
*Escuchar con gusto la calumnia y la difamación.

9. No desearás la mujer o el varón que no es tu cónyuge.
Pecados contra este mandamiento:
*Adulterio mental o físico.
*Dañar las relaciones afectivas de un buen hogar ajeno o propio o en la relación de una pareja de novios.
*Aceptar ocasiones o amistades peligrosas.

10. No desear los bienes ajenos.
Pecados contra este mandamiento:
*Avaricia: deseo desordenado de los bienes materiales.
*Materialismo excesivo, lujo desenfrenado, desperdicio de las cosas.
*Envidiar lo que tienen los demás.

Mandamientos de la Iglesia
1. Asistir y participar todos los domingos y fiestas de precepto:
(Corpus Christi, N.S. de Guadalupe, Navidad y Año Nuevo).
2. Confesarse por lo menos una vez al año.
3. Comulgar por lo menos una vez al año.
4. Cumplir con las normas del ayuno y de la abstinencia.
5. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades (limosna, diezmo).

Pecados de pensamiento:
Son los pensamientos que nos hacen ofender a Dios y al prójimo, que nos hacen juzgar mal, darle vueltas a ideas morbosas que van contra el pudor o la integridad de las personas y que nos llevan a perder el tiempo y nos incitan al mal, a caer en la tentación y pecar. Depende de nosotros el tener pensamientos creativos u ociosos.

Pecados de palabra:
Son las palabras dichas con coraje y odio, con el fin de insultar y herir a los demás; las críticas, los chismes y los juicios destructivos que hacemos de nuestro prójimo. Las conversaciones inútiles y los chistes de mal gusto.

Pecados de obra:
Son todas nuestras obras que van en contra del amor a Dios y del amor y la justicia al prójimo, son los pecados que tenemos que reconocer, para arrepentirnos, sentir dolor por ellos, confesarlos y hacer el propósito de enmienda, procurando firmemente no volver a cometerlos.

Pecados de omisión:
El bien que estaba a mi alcance hacer y nunca lo hice por flojera o por comodidad.
Reza ahora el “Yo confieso” con plena conciencia y así acércate a celebrar el Sacramento de la Reconciliación.

 ¿Qué es la Reconciliación?