En sí mismas los geodos son un fenómeno variable y, por lo tanto, existen muchas teorías para explicar cómo la naturaleza nos brinda esta belleza en forma de cristales.

El término geodo se deriva de la palabra griega Geoides que significa “terrenal”.

Una geodo es una roca con forma de esfera que contiene una cavidad hueca forrada con cristales.

Un geodo que está completamente lleno de pequeñas formaciones cristalinas compactas se llama nódulo. La única diferencia entre un geodo y un nódulo es que un geodo tiene una cavidad hueca, y un nódulo es sólido.

Si observas una imagen de este cristal, verás que los geodos forman cristales bellísimos con colores que van del amatista al turquesa.

La madre naturaleza hace esto con burbujas de la roca y lava, y entre el sílice, el tiempo y los diversos minerales nos ofrece este hermoso regalo.

Y si no te es posible tener uno, entonces puedes “crearlo” con la ayuda de los más pequeños a manera de un tutorial de manualidades para sentir cómo el crear las cosas, puedes obtener una idea de lo que la madre naturaleza hace y nos ofrece.

Veamos entonces cómo hacer huevos de cristal de Geodo

Esto es lo que necesitarán:

  • Huevos
  • Tinte de huevo (opcional)
  • Pegamento para hacer artes manuales
  • Sal de Epsom
  • Colorante para alimentos
  • Palillos de dientes

Procedimiento:

  1. Ayuda a los niños a romper un huevo en el extremo estrecho y cuidadosamente ensanchar la abertura al tamaño de un cuarto. Vaciar en un recipiente y repetir este paso con el resto de los huevos. (Guardar su contenido y pueden hacer un delicioso omelette para el almuerzo!)
  2. Coloquen las cáscaras en un recipiente con agua caliente para enjuagarlas. A continuación, muéstrale a los niños cómo frotar con sus pulgares el interior del cascarón para aflojar y quitar la membrana (puede haber dos capas). Secar los cascarones con una toalla. Si lo desean, pueden entintar el huevo antes del siguiente paso. Dejar secar.
  3. Coloquen los cascarones en una caja de huevo para trabajar con ellos. Untar el interior del huevo con una fina capa de pegamento y polvo con sal de Epsom (esto actuará como un cristal de arranque). Dejen secar completamente por unas horas.
  4. Hervir 1 taza de agua y retirar del fuego (este será el trabajo de un adulto). Agregar lentamente ½ taza de sal de Epsom y revolver hasta que se disuelva. Continuar agitando y agregando pequeñas cantidades de sal (una cucharada o dos a la vez, pero no más de ½ taza) hasta que ya no se disuelva más. Hasta aquí han conseguid hacer una solución saturada la cual debe ser gruesa.
  5. Verter cuidadosamente la solución en las conchas de huevo con un cucharón pequeño, llenando hasta su parte superior. Añadir una gota de colorante de alimentos a cada huevo y revolver suavemente con un palillo de dientes. Colocar los cascarones en la caja de huevo y ponerlos en algún lugar seguro y a temperatura ambiente.
  6. Revisar a diario los huevos. Si encuentran una capa delgada, dura y dentada que se forma en la superficie, romperla suavemente con un palillo de dientes, esto permitirá que el agua se evapore.

¡Después de unos días, toda el agua se evaporará, dejando atrás unos hermosos geodos coloridos!