En los últimos años, diversas instituciones de salud, sitios web especializados en el tema y, en general, personas preocupadas por estas cuestiones, han conducido una auténtica cruzada en contra del azúcar.

Este popular condimento, que antes nos endulzara la vida, se ha caracterizado como “el veneno blanco”, debido a los daños que puede causar a la salud, e incluso se ha gravado con impuestos a los productos con altas concentraciones de azúcar en sus ingredientes, para desalentar su consumo.

Pero, ¿el azúcar es realmente tan nocivo? ¿No es una necesaria fuente de energía? Y las paredes celulares, ¿no están compuestas de glucosa? En efecto, los azúcares son nutrientes necesarios para el organismo; pero hasta cierto punto y en determinadas condiciones.

El azúcar que se obtiene de la fruta, los cereales o los almidones nos brinda energía y permite que se lleven a cabo las funciones de regeneración celular. Aun así, debe consumirse en las porciones adecuadas, según la edad, el peso, el género y las actividades de cada persona. También es importante que parte de dicha energía se consuma con el ejercicio físico.

El mayor problema es el azúcar refinado, con la cual solemos endulzar bebidas y alimentos. Este tipo de azúcar aporta mucho más energía de la que necesitamos, se metaboliza en forma de grasa y hasta puede generar adicción. De ahí que su consumo se desaconseje por completo.

Te preguntarás, ¿qué será de los postres o las aguas frescas, si desterramos al azúcar de nuestras vidas? Dado que nos hemos acostumbrado tanto a su dulce sabor, la solución está en reducir la cantidad que consumimos, emplear edulcorantes más saludables, como la miel o el azúcar moscabado, y aprovechar el dulce que podemos encontrar en las frutas.

El sacrificio vale la pena, pues si no dejamos de endulzarnos tanto la vida, podemos enfrentar problemas de salud como los siguientes.

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Sobrepeso

Como ya mencioné, los azúcares que no se queman con el ejercicio se almacenan en el cuerpo en forma de grasas. Éstas causan desde las incómodas llantitas o la antiestética celulitis, hasta problemas de colesterol elevado, bloqueo de arterias, enfermedades cardiovasculares y obesidad.

Diabetes

Aunque hay factores genéticos relacionados con la diabetes, cualquier persona que consuma azúcar en exceso la puede padecer. El sobrepeso y la obesidad, a los que anteriormente me referí, también son causantes de diabetes.

Complicaciones de la diabetes

Si una persona que ya padece esta enfermedad no se controla adecuadamente y mantiene una dieta elevada en azúcares, puede presentar graves complicaciones. Entre ellas están la necrosis, provocada por una mala cicatrización, y la retinopatía diabética, que hoy en día es una de las principales causas de ceguera.

Fatiga

Por extraño que parezca, consumir azúcar en exceso puede provocarnos una fatiga constante. Esto se debe a que el organismo debe trabajar más para metabolizar las grandes cantidades de azúcar y, en consecuencia, pierde energías en vez de aprovecharlas.

Problemas dentales

Las dolorosas caries tienen varias causas y una de ellas es el consumo excesivo de azúcar. Otro de los daños que causa el azúcar refinado es el “picar” los dientes y bien sabemos que los problemas dentales no son un mal menor, pues si se complican, incluso desencadenan afecciones cardíacas.