¿Tienes un plan de viaje? Sí, es importante tener un plan para cuando deseas viajar, incluso si solo es para “despejarte”, sin un plan… eso ya es un plan en sí mismo.

¿Será un viaje nacional o internacional? ¿Para cuándo sería y cuánto duraría? ¿Cuál es el objetivo del viaje: será de negocios, por un entrenamiento, será académico o de placer?

Lo peor que podemos hacer es salir a un viaje apresuradamente.

Esto lo aprendí con una muy buena amiga, que suele viajar dos o hasta tres veces al año a lugares que pudiesen considerarse costosos, así que le pregunté cuál era su secreto; aquí te lo comparto, porque funciona:

Si el objetivo de tu viaje es por negocios, entonces hay que cuidar detalles como la vestimenta, el viajar ligero y con lo necesario para el evento o reunión. Tener a tiempo y en orden todos los documentos personales, incluyendo visas y pasaporte, por aquello de los viajes repentinos.

Obviamente, la empresa o tú, si eres el businessman, deberá entregar el plan o estrategia para ese negocio que está por concretarse. Nunca está de más una buena planeación para esto y tú lo debes saber muy bien.

Cuando el viaje es por entrenamiento o educacional, tiene una preparación muy similar a la de negocios. Generalmente, los temas del papeleo personal y las reservaciones son el “mayor de los problemas”, por lo que si se puede saber con antelación la fecha, es mejor; esto te ayudará a buscar paquetes a buen costo, ya sea de hotel, hospedaje o ambos.

Si tu objetivo es más un plan turístico, debemos ahora definir qué clase de visita se desea hacer y cuál sería el mejor destino para ello.

En este punto, mi amiga fue un poco más puntual para regalarme sus tips:

Si el plan es visitar y conocer el destino junto a los lugares aledaños, lo mejor es pensar en un hospedaje menos ostentoso, ya que solo se usará el hotel prácticamente para dormir y el aseo personal.

Investigar cuáles son los atractivos más representativos del lugar, incluyendo lugares para visitar y comer. Llevar un croquis del lugar y conocer sobre la historia del lugar te da grandes ventajas y créeme, los lugareños se sentirán agradecidos.

Ahora que si la visita es en plan turístico y solo deseas descansar y desconectarte del mundo, entonces un plan todo incluido te vendrá muy bien.

viajes-de-familiaY aquí viene el tip más importante, en cualquiera de ambos casos: el buscar con antelación los paquetes de viajes, hospedaje e incluso de entradas a los lugares, te permitirá ahorrar un buen porcentaje y disfrutar al máximo.

Por ejemplo, mi amiga, en dos años consecutivos visitó Cancún, esto no es muy sencillo de hacer, pensando que son cuatro personas y el destino no es de los más económicos, ¿cómo lo hizo?

Bueno, en una primera visita llegaron a uno de los hoteles en Cancún centro. La idea era conocer tanto la ciudad como los parques temáticos, por lo que las salidas se realizaron justo en el centro, en el mismo hotel donde se hospedaron.

De esta forma, conocieron Xel-ha y Xcaret, realizaron una visita a Isla Mujeres y recorrieron toda la Zona Hotelera, visitando sus principales atractivos, como la Isla, Plaza Kukulcan y Plaza Caracol… así como el caminar por toda la orilla del mar.

Su segundo viaje tuvo como objetivo vivir una semana de descanso en un hotel todo incluido y así fue, lo disfrutaron al máximo.

En ambos casos, el factor planeación le permitió encontrar paquetes muy baratos, desde los boletos de avión, el hospedaje y las entradas. El conocer los mejores lugares para comer y divertirse les dio la oportunidad de disfrutar el destino sin mayores problemas y de la mejor forma.

Sin endeudarse, sin pasarla mal y disfrutarlo plenamente.

Esta es la conclusión, con una buena planeación y sacando tu lupa de Sherlock Holmes, podrás viajar sin preocupaciones.